El arte multiplica sus escenarios y democratiza su alcance

La proliferación de galerías, muestras y la cantidad de nuevos expositores con un alto nivel se convocatoria exhiben cómo el arte ha crecido y se ha convertido en un canal de expresión más integrador e inclusivo

Asociado al lujo y a un ámbito propio de altos estratos sociales, el arte dejó ser patrimonio de una clase social o de un capital determinado por la rentabilidad y hoy las nuevas generaciones lo están demostrándolo.
 
En la última década el porcentaje de artistas plásticos jóvenes que desarrollan una trayectoria en el arte creció un 28%, según informó Asociación Argentina de Galerías de Arte (AAGA).
 
Además, la venta de obras aumentó en un 35% en los últimos dos años y por lo tanto, el arte no sólo se ha democratizado sino que también se ha convertido en un vehículo masivo para su estudio, desarrollo o simplemente, para el disfrute.
 
La proliferación de galerías, muestras y la cantidad de nuevos expositores con un alto nivel se convocatoria exhiben cómo el arte ha crecido y se ha convertido en un canal de expresión más integrador e inclusivo.
 
El principal canal de democratización surgió de la mano de los artistas más jóvenes que buscaron nuevos escenarios para poder vivir de su vocación y así emprender proyectos y espacios accesibles para todos los bolsillos.
 
En los últimos años nacieron circuitos de arte alternativos ubicados en centros culturales, locales e inclusive en las propias casas de los artistas que acondicionaron un salón de su hogar a modo de galerías.
 
Así, se construyeron espacios que abrieron sus puertas a todo tipo de público que ahora cuentan con la posibilidad no sólo de disfrutar de una obra sino también de comprarla ya que los precios comienzan a partir de los 300 pesos para los artistas emergentes y llegan a 5.000 dólares para los pintores más reconocidos.
 
La multiplicidad de precios y artistas es la tendencia que hoy signa la democratización del arte en la Argentina. Un escenario exponencial de este nuevo paradigma es la feria EGGO, realizada en el Centro Cultural Recoleta, en dónde a través del programa Galerías Recientes los nuevos artistas no sólo tienen la posibilidad de dar a conocer sus obras al público masivo sino también de convertir su vocación en un verdadero modo de vida.
 
La innovación y la accesibilidad son los parámetros que guían esta exposición en donde se revelan las nuevas tendencias de la escena artística local.
 
Los precios de las obras rondan entre mil y veinticinco mil pesos como máximo y el 70% de lo expuesto no supera ese límite. Estos niveles no son casuales ya que el objetivo de los organizadores es ofrecer las mismas posibilidades para el coleccionista experto como para quien quiere comenzar su primera colección de arte, y que realmente pueda acceder a su compra.
 
Los emprendimientos particulares también hoy proliferan por todo el país. Por ejemplo, las galerías Cobra, Formosa y Mar Dulce, en la Ciudad de Buenos Aires, funcionan como espacios de arte multidisciplinario y de carácter barrial en dónde además de exposiciones, se ofrecen clases y talleres con el fin de aproximar aún más al público al conocimiento del arte.
 
Multiplicando sus escenarios, estableciendo formas más accesibles para disfrutar del arte y sumando al verdadero placer de disfrutar de una de las expresiones artísticas más bellas y significativas, hoy las nuevas generaciones acercan el arte a las personas.

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Por Eugenia Plano