Robots humanoides: La startup argentina Humandroid los entrena con IA y la industria global empieza a mirar con sorpresa este desarrollo tecnológico
La startup argentina apuesta por los robots humanoides entrenados con inteligencia artificial y promete cambiar la forma en que trabajan fábricas y empresas.Robots humanoides entrenados con inteligencia artificial comienzan a ganar protagonismo en el ecosistema tecnológico global. Aunque muchos imaginan estos avances concentrados en Silicon Valley o en los grandes laboratorios de Asia, una iniciativa nacida en Argentina comenzó a demostrar que la innovación en robótica también puede surgir desde América Latina.
Se trata de Humandroid, una startup fundada en la provincia de Córdoba que trabaja en el entrenamiento y configuración de robots humanoides capaces de ejecutar tareas industriales complejas. Su propuesta combina simulación digital, inteligencia artificial y plataformas avanzadas de desarrollo tecnológico para preparar robots que luego operarán en entornos reales.
El objetivo de la empresa es claro: crear herramientas que colaboren con los trabajadores humanos, especialmente en tareas que impliquen riesgos físicos o grandes exigencias operativas. En lugar de reemplazar a los empleados, el proyecto busca que las máquinas asuman las labores más pesadas o repetitivas, permitiendo que las personas se concentren en actividades de mayor valor.
La iniciativa comenzó con una inversión inicial de 30.000 dólares. Sin embargo, el plan de crecimiento es ambicioso: la empresa proyecta alcanzar una facturación cercana a los 10 millones de dólares para el año 2027.
La tecnología que permite entrenar robots antes de que existan
El funcionamiento de los robots humanoides que desarrolla Humandroid se basa en un concepto tecnológico que cada vez gana más relevancia en la industria: los gemelos digitales.
A través de la plataforma Nvidia Omniverse, la empresa recrea en entornos virtuales las mismas condiciones en las que luego operarán los robots. Esto significa que antes de que una máquina llegue a una fábrica, ya ha “aprendido” a trabajar en ese lugar mediante simulaciones avanzadas.
En estos espacios digitales se replican las tareas reales que los robots deberán ejecutar. Desde mover cargas pesadas hasta ensamblar piezas industriales, cada acción se entrena en un entorno virtual que reproduce con precisión el espacio físico donde se desarrollará el trabajo.
Los robots utilizados por la startup no se fabrican en Argentina. Proceden de fabricantes de distintos países, entre ellos China, Estados Unidos y Alemania. Sin embargo, la verdadera innovación está en el entrenamiento que reciben antes de llegar a las plantas industriales.
Las simulaciones permiten que cada robot aprenda mediante experiencias virtuales repetidas miles de veces. Ese aprendizaje luego se traslada al dispositivo físico, que llega al entorno laboral con las tareas prácticamente dominadas.
Este enfoque reduce los tiempos de implementación y evita errores durante las primeras etapas de trabajo.
El origen de la startup y la experiencia que cambió todo
Humandroid fue fundada por tres ingenieros: Alejandro Parise, Santiago Braña y José Montalvo. Los tres compartían una visión sobre el potencial de la robótica avanzada y decidieron convertir esa idea en un proyecto empresarial.
El impulso definitivo llegó tras una experiencia que marcó profundamente a Parise. Durante una demostración tecnológica, presenció cómo un robot humanoide realizaba una tarea específica y luego era capaz de explicar el proceso que había seguido para completarla.
Aquella escena le reveló algo que, según recuerda, cambió su forma de ver el futuro de la tecnología.
“Desde ese momento, supe que la robótica había cruzado un punto sin retorno. Si los robots ya pueden razonar, debemos guiarlos para que trabajen en beneficio de la humanidad”, afirmó.
Esa reflexión se convirtió en el punto de partida para la creación de la empresa. Los tres socios decidieron apostar por el desarrollo de soluciones que conectaran la inteligencia artificial con la robótica aplicada al trabajo real.
Así nació Humandroid.
Robots que ayudan a trabajadores en tareas exigentes
Uno de los principios centrales del proyecto es que los robots humanoides funcionen como asistentes de los trabajadores y no como sustitutos.
Las tareas industriales suelen incluir actividades físicamente demandantes o repetitivas. Levantar cargas pesadas, manipular piezas metálicas o ensamblar componentes durante largas jornadas puede generar desgaste físico e incluso accidentes.
La propuesta de la startup es que los robots se encarguen de esas tareas, mientras los trabajadores humanos supervisan los procesos, gestionan la operación o realizan actividades que requieran criterio técnico y creatividad.
Según la empresa, este enfoque puede mejorar la seguridad laboral y aumentar la productividad al mismo tiempo.
La industria automotriz aparece como uno de los sectores con mayor potencial para este tipo de tecnología. Las líneas de producción de vehículos requieren operaciones precisas y repetitivas que los robots pueden ejecutar con gran eficiencia.
Por ese motivo, Humandroid ha centrado buena parte de su estrategia comercial en ese sector.
La compañía participará en Automechanika Buenos Aires 2026, una de las principales ferias de la industria automotriz en la región. Allí buscará conectar con empresas interesadas en incorporar robots humanoides a sus procesos productivos.
El desafío de reducir el tiempo de entrenamiento
Actualmente, entrenar a un robot para realizar tareas específicas puede llevar alrededor de un mes.
Este proceso incluye simulaciones, pruebas y ajustes que garantizan que la máquina pueda trabajar correctamente cuando llegue al entorno real.
Sin embargo, los ingenieros de Humandroid están desarrollando un nuevo software que podría transformar este proceso.
La meta es ambiciosa: reducir el tiempo de entrenamiento a apenas 24 horas.
Para lograrlo, la empresa trabaja en un laboratorio de análisis de datos donde técnicos y programadores analizan el rendimiento de los robots y optimizan sus sistemas de aprendizaje.
El uso de inteligencia artificial permite que las máquinas procesen grandes volúmenes de información y aprendan patrones de comportamiento en menos tiempo.
Si esta meta se concreta, la adopción de robots humanoides podría acelerarse de forma significativa en múltiples sectores industriales.
Empresas que ya utilizan robots entrenados en Argentina
Aunque se trata de una startup relativamente joven, Humandroid ya comenzó a trabajar con clientes industriales de gran escala.
Entre ellos se encuentran empresas como TGN y Aluar, que han incorporado robots entrenados por la compañía para diferentes tareas.
Estos proyectos permiten validar la tecnología en entornos productivos reales y generar experiencia para el desarrollo de nuevos modelos.
A nivel internacional, los robots humanoides ya se utilizan en distintos sectores. Además de la industria, algunas unidades trabajan en servicios, teleoperaciones e incluso en entornos sanitarios.
Esto sugiere que el potencial de esta tecnología podría expandirse mucho más allá de las fábricas.
El costo actual de los robots humanoides
Uno de los factores que todavía limita la adopción masiva de robots humanoides es su precio.
Actualmente, el valor de estas máquinas ronda los 100.000 dólares por unidad. Esta cifra puede resultar elevada para muchas empresas, especialmente para aquellas que recién comienzan a explorar la automatización avanzada.
Sin embargo, la evolución tecnológica suele reducir los costos con el tiempo.
Parise anticipó que el desarrollo de nuevas tecnologías permitirá disminuir el precio de los robots y ampliar su alcance en distintos sectores productivos.
Si esto ocurre, los robots humanoides podrían convertirse en herramientas habituales dentro de fábricas, centros logísticos y empresas de servicios.
Un mercado global en pleno crecimiento
El crecimiento de la robótica industrial ya es una realidad a nivel mundial.
Datos de la International Federation of Robotics indican que en 2025 existían cerca de cinco millones de robots industriales operando en todo el planeta.
Pero el segmento de robots humanoides todavía se encuentra en una etapa temprana. Sin embargo, las previsiones apuntan a una expansión significativa en los próximos años.
Un informe de la consultora Zipdo proyectó en 2026 que el mercado global de robots humanoides superará los 5.000 millones de dólares hacia 2030.
Este escenario abre oportunidades para empresas que desarrollen tecnología, software o servicios relacionados con la robótica avanzada.
Humandroid aspira a posicionarse dentro de ese ecosistema.
Los planes de expansión de Humandroid
El plan de crecimiento de la empresa contempla varios pasos estratégicos.
El primero consiste en consolidar su presencia en Argentina mediante el entrenamiento de robots para diferentes industrias.
Luego, la compañía buscará expandirse hacia otros países de América Latina, donde la automatización industrial aún tiene un amplio margen de desarrollo.
En una etapa posterior, la empresa proyecta ingresar en mercados más maduros como Europa y Estados Unidos.
Para sostener este crecimiento, Humandroid planea crear una red de centros de entrenamiento de robots. Estos espacios permitirán simular entornos industriales y preparar las máquinas antes de que lleguen a sus lugares de trabajo.
La empresa también planea ampliar su equipo, que actualmente está compuesto por siete personas.
Las metas para los próximos años
Dentro de su hoja de ruta, la startup se fijó objetivos concretos.
Uno de ellos es entrenar al menos 80 robots durante 2026. Este número representaría un salto importante en la escala de operaciones de la compañía.
Otro objetivo es alcanzar una facturación de 10 millones de dólares hacia finales de 2027.
Si logra cumplir esas metas, Humandroid podría convertirse en una de las empresas tecnológicas más prometedoras del ecosistema de robótica en América Latina.
Para sus fundadores, el desafío no es únicamente empresarial.
También se trata de demostrar que Argentina puede ocupar un lugar relevante en el desarrollo de tecnología avanzada.
“Queremos consolidar al país como una referencia en innovación robótica”, explicó Parise.
El ingeniero considera que hacia 2030 el sector alcanzará un nivel de madurez suficiente para operar a escala industrial.
En ese escenario, empresas que hoy están dando sus primeros pasos podrían convertirse en actores importantes del mercado global.
Síguenos en Facebook
Síguenos en Twitter
Síguenos en Instagram