Reducción de la jornada laboral en México: 40 horas semanales
La reducción de la jornada laboral ya fue publicada oficialmente y establece cómo se aplicará el nuevo límite de horas y qué ocurrirá con los salarios.La reducción de la jornada laboral es uno de los cambios más importantes que acaba de confirmarse en el marco legal laboral en México. La reforma ya forma parte de la Constitución y establece un nuevo esquema de horas de trabajo que se aplicará de manera progresiva durante los próximos años.
El decreto fue publicado el 3 de marzo de 2026 en el Diario Oficial de la Federación (DOF) y modifica las fracciones IV y XI del Apartado A del artículo 123 de la Constitución. Con esta actualización, el país iniciará una transición gradual hacia una jornada laboral máxima de 40 horas semanales.
El cambio forma parte de la agenda laboral impulsada por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum y representa uno de los ajustes más relevantes en la organización del trabajo en las últimas décadas.
La reforma establece que el nuevo esquema no se aplicará de forma inmediata, sino mediante un proceso progresivo que se extenderá hasta el año 2030. Durante ese período, el número máximo de horas semanales se reducirá de manera escalonada.
La reforma constitucional que cambia el tiempo de trabajo
La reforma publicada en el DOF modifica el marco constitucional que regula el tiempo de trabajo en México.
Hasta ahora, el límite legal de la jornada laboral era de 48 horas semanales. Con el nuevo decreto, ese máximo se reducirá gradualmente hasta llegar a 40 horas semanales.
El texto constitucional actualizado establece que “la jornada laboral será de cuarenta horas semanales en los términos que establezca la Ley”.
Sin embargo, el cambio no ocurrirá de forma inmediata. El gobierno definió un calendario progresivo para permitir que empresas y trabajadores se adapten al nuevo modelo laboral.
El cronograma oficial quedará de la siguiente manera:
- 2026: jornada máxima de 48 horas semanales
- 2027: jornada máxima de 46 horas semanales
- 2028: jornada máxima de 44 horas semanales
- 2029: jornada máxima de 42 horas semanales
- 2030: jornada máxima de 40 horas semanales
Este esquema busca facilitar la adaptación del sector productivo y evitar impactos abruptos en la organización de las empresas.
La reducción gradual también permitirá ajustar procesos productivos, horarios laborales y estructuras de personal a lo largo de varios años.
Cómo quedarán los sueldos con la reducción de la jornada laboral
Uno de los aspectos que generó mayor incertidumbre entre trabajadores y empleadores fue el posible impacto de la reforma en los salarios.
El decreto publicado en el DOF aclaró este punto de forma explícita.
La norma establece que la reducción de la jornada laboral no podrá implicar una disminución en los ingresos de los trabajadores.
El artículo transitorio cuarto del decreto señala con claridad que:
“En ningún caso la reducción de la jornada laboral implicará la disminución de sueldos, salarios o prestaciones de las personas trabajadoras”.
Esto significa que, a medida que las horas laborales semanales disminuyan, los trabajadores continuarán recibiendo el mismo salario que percibían antes de la reforma.
En otras palabras, el ingreso mensual no se reducirá aunque el tiempo de trabajo semanal sea menor.
Este punto fue clave dentro del debate legislativo, ya que muchos sindicatos y organizaciones laborales consideraban esencial garantizar que la reforma no afectara el poder adquisitivo de los trabajadores.
El descanso semanal se mantiene intacto
La reforma constitucional también reafirma el derecho al descanso semanal remunerado.
El nuevo texto establece que por cada seis días de trabajo las personas trabajadoras deberán disfrutar al menos un día de descanso con pago íntegro de su salario.
Este principio ya existía en la legislación laboral, pero la reforma lo mantiene como una garantía fundamental dentro del nuevo esquema de jornada reducida.
De esta forma, el cambio en las horas de trabajo no modifica los derechos ya establecidos en materia de descanso ni afecta las prestaciones laborales existentes.
Cómo funcionarán las horas extras con la nueva jornada laboral
El decreto también define cómo se aplicarán las horas extras dentro del nuevo esquema laboral.
Cuando existan circunstancias excepcionales que requieran extender la jornada laboral, los trabajadores deberán recibir un pago superior al de las horas normales.
El texto constitucional establece que el salario correspondiente a esas horas deberá pagarse con un incremento del 100% adicional respecto al valor de la hora ordinaria.
En términos prácticos, esto significa que cada hora extra deberá pagarse al doble del salario habitual.
Además, el decreto fija límites claros para evitar abusos en el uso del tiempo extraordinario.
El documento señala que el trabajo extra no podrá superar 12 horas en una semana.
Estas horas podrán distribuirse en jornadas de hasta cuatro horas adicionales por día, en un máximo de cuatro días dentro del mismo periodo semanal.
Qué ocurre si se supera el límite de horas extras
La reforma también prevé sanciones económicas en caso de que el empleador exceda el límite legal de trabajo extraordinario.
Si el tiempo extra supera las 12 horas permitidas por semana, el pago deberá incrementarse aún más.
En ese escenario, el empleador estará obligado a pagar 200% adicional sobre el salario correspondiente a las horas ordinarias.
Esto significa que el valor de esas horas sería equivalente al triple del pago normal por hora.
La intención de esta disposición es desincentivar el uso excesivo de jornadas extraordinarias y proteger la salud y el bienestar de los trabajadores.
Horas extras: nuevas reglas
- Las horas extraordinarias se pagan al doble del valor de la hora ordinaria (100% más).
- El límite es de 12 horas extras por semana, distribuidas en máximo 4 horas diarias y hasta 4 días en ese periodo.
- Si se rebasa ese límite, la penalización sube al triple (200% más del salario ordinario).
- Los menores de 18 años tienen prohibido realizar horas extraordinarias.
Restricciones para menores de edad
El decreto reafirma también una norma importante en materia de protección laboral.
Las personas menores de 18 años no podrán realizar trabajo extraordinario bajo ninguna circunstancia.
Esta prohibición busca evitar situaciones de explotación laboral y garantizar que los jóvenes trabajadores no enfrenten cargas excesivas de trabajo.
La restricción ya formaba parte del marco legal, pero la reforma constitucional la ratifica dentro del nuevo sistema de jornada laboral.
Un cambio histórico en la legislación laboral
La reducción de la jornada laboral representa uno de los cambios más significativos en la legislación laboral mexicana en las últimas décadas.
El proceso de transición hasta las 40 horas semanales refleja una tendencia que ya se ha consolidado en varios países del mundo.
Diversos estudios han señalado que jornadas laborales más cortas pueden contribuir a mejorar la productividad, reducir el estrés laboral y aumentar el bienestar de los trabajadores.
Sin embargo, el desafío principal será la implementación gradual del nuevo esquema.
Empresas, sindicatos y autoridades deberán coordinarse para adaptar los modelos de trabajo y garantizar que la transición se realice sin afectar la estabilidad del empleo ni la competitividad de las empresas.
Los sueldos, salarios y prestaciones no pueden reducirse bajo ninguna circunstancia como consecuencia de esta reforma. El trabajador recibirá el mismo pago aunque trabaje menos horas conforme avance la transición. El descanso semanal también se mantiene: al menos un día por cada seis trabajados, con goce de salario íntegro.
Se trata de uno de los cambios laborales más significativos en México en décadas, y su impacto real dependerá mucho de cómo se regule en la Ley Federal del Trabajo durante el periodo de transición.
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