El arte de lidiar con la decepción después de los 60

Cuando experimentamos una decepción, es difícil encontrar la felicidad, ser optimistas y esperar cada nuevo día.

Todas experimentamos decepción. Ya sea que se deba a promesas incumplidas, problemas de salud, crisis mundiales, problemas financieros o discusiones familiares. La decepción es una visitante habitual. La decepción apaga nuestro espíritu con sentimientos de impotencia y futilidad cuando las cosas no son como nos gustaría o esperamos que fueran.

Todas hemos tenido que lidiar con la decepción de la angustia

Las relaciones se desmoronan y la recuperación parece volverse más difícil a medida que envejecemos. Ya sea que hayamos perdido a un ser querido por una ruptura o su fallecimiento. La sensación de pérdida y vacío puede ser emocionalmente paralizante. Cuando eres mayor, tiendes a pensar ya pasamos nuestra oportunidad de amar, lo que hace que la decepción por la angustia sea más difícil con cada año que pasa.

¿Podrían nuestras expectativas poco realistas sobre los demás estar causándonos tanta confusión emocional e intelectual?

Generalmente, queremos ver lo mejor de las personas. Quizás estamos demasiado ansiosas por dar a la gente el beneficio de la duda, poniendo nuestra confianza donde no está justificada. Algunas de nosotras podemos estar ignorando el mal comportamiento de alguien, esperando que desaparezca milagrosamente. Necesitamos manejar mejor la decepción para poder evitarla o recuperarnos de ella lo más rápido posible.

Aquí hay 5 formas de manejar, lidiar y comprender mejor la decepción:

Gestionar las expectativas

Necesitamos manejar cuidadosamente nuestras expectativas para asegurarnos de que sean realistas, no ilusiones y esperanzas ciegas. Necesitamos darnos cuenta de que los resultados pueden no ser lo que queremos y ser honestas con nosotras mismas, si somos demasiado optimistas. Está bien esperar lo peor si la evidencia nos apunta en esa dirección. Entonces podremos estar mejor preparadas para los resultados y no experimentar tanta decepción cuando las cosas salgan de manera diferente a lo esperado.

Aceptar la realidad

Necesitamos quitarnos nuestras gafas de color rosa y ver lo que realmente hay, y no ver lo que queremos ver. A menudo, esto es muy difícil, ya que queremos ser optimistas y ver lo mejor en los demás. Mira hacia atrás en lo que sucedió, lo que puede suceder y lo que es probable que suceda. Si alguien se comporta de cierta manera, no espere un cambio, a menos que haya evidencia de que se comportará de manera diferente. El hecho de que quieras que actúen de cierta manera no significa que lo harán.

Necesitamos aceptar que las personas que nos rodean son quienes son. No te sientas mal por saber que alguien no dejará de fumar porque debería hacerlo. No te decepciones de sí mismo. Acepta que en determinadas situaciones es lo que es. Si pones un delicioso postre en tu plato, ¡te lo comerás! Esto no es negativo. Es ser realista.

Elimina las dependencias de cosas que no puedes controlar

Cuando dependemos de las acciones de los demás para nuestra felicidad, debemos asegurarnos de no depender de los demás basándonos únicamente en lo que dicen. Encuentra alguna evidencia para apoyar o negar sus promesas. De esta manera dependerás de lo que hayas descubierto en base a la evidencia. Intelectualmente, sabemos que si alguien demuestra repetidamente el mismo comportamiento negativo, no debemos ignorar la evidencia, pero a menudo lo hacemos. Necesitamos tener confianza en nuestras expectativas para no castigarnos con "¿por qué confié en esa persona / empresa / producto?" cuando se produce la decepción.

Tener planes alternativos

Planifica cómo manejarás las cosas. No solo debes tener un plan, debes tener varios para cada situación, así sabrás lo que hacer según los resultados. Al tener un plan para los buenos y malos resultados, equilibrarás sus expectativas. Esto podría ayudar a mitigar la decepción si el resultado no es el que esperabas. Por ejemplo, un plan para controlar tu tendencia a “comer frente a la ansiedad ” podría hacer que los evites lo mejor que puedas. Pero si te lo permites, también debes tener un plan para reducir la ingesta de alimentos durante los próximos días.

Se positiva contigo

Ámate a ti mismo y haz las cosas que sean buenas para ti. Esto incluye tener buenos pensamientos y verse a sí misma de una manera positiva. Esto te dará la confianza para manejar tus expectativas, aceptar la realidad y eliminar su dependencia de lo que no puede controlar. La decepción es parte de la vida. No hay forma de evitar este simple hecho. Pero podemos manejarlo y controlarlo si comprendemos mejor qué lo causó. Tener una perspectiva positiva de la vida y esperar cada nuevo día nos mantiene felices, saludables y capaces de disfrutar.

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Por Perley Ann Friedman | Traducción: Omar Romano Sforza