¿Cómo proteger una tarjeta de crédito?

En el mundo moderno las finanzas han avanzado hasta ofrecer una serie de comodidades y oportunidades anteriormente inconcebibles. Entre ellas, la existencia de la tarjeta de crédito, que si bien el crédito en su sentido más burdo se encuentra desde la invención de dinero, la institucionalización del mismo como actualmente se presenta es disfrutable solo en la era moderna.

Las tarjetas de crédito aportan una gran cantidad de beneficios a sus usuarios, desde solventar imprevistos hasta permitirse la adquisición de productos que con los ingresos netos sería más dificultoso costear. Esto gracias a sus fondos, que al ser mayores muchos optan por un seguro de tarjeta para resguardarlos. Las mismas han permitido el crecimiento del comercio web pues la mayoría de las transacciones online son llevadas a cabo mediante el uso de la tarjeta de crédito.

No obstante, así como hay beneficios, el uso de tarjetas de créditos en cualquier medio representan también un peligro potencial. Esto no quiere decir que usar una tarjeta de crédito sea en sí peligroso, pero se debe estar atento ante los aprovechados e inescrupulosos que pretenden lucrar a través del hurto y la estafa.

La tarjeta de crédito permite muchas facilidades dando pie a diversos métodos para robar el dinero de las mismas, entre ellos la clonación de tarjetas, las estafas online, el robo de datos o el robo directo de la tarjeta. Estos peligros no deben detenerte de usar la tarjeta de crédito, ya que las probabilidades de sufrir alguno de estos percances son iguales a las de un hurto o robo cualquiera y no por ello no se sale de casa, sino que se toman las previsiones necesarias para disminuir las probabilidades de que suceda. Igualmente se debe hacer al usar la tarjeta de crédito.

Medidas para proteger una tarjeta de crédito

Muchas de las medidas para proteger una tarjeta de crédito son bastante sencillas y hasta intuitivas para quienes son realmente precavidos. El recelo con los datos, y la comprobación de seguridad de las entidades con las que se realizan las transacciones constituyen gran parte de las acciones a realizarse para proteger la tarjeta.

No brindar los datos de la tarjeta de crédito por correo

Las transacciones online son cada vez más comunes, sobre todo por el hecho de que la mayoría de los bancos tienen portales virtuales que te permiten realizar muchos procedimientos via web. No es sorpresa por eso que muchas veces las personas se confíen y den sus datos personales mediante vías irregulares como el correo o las redes sociales si consideran que su interlocutor es de confianza, un correo del mismo banco por ejemplo.

No obstante, sin importar qué tan confiable creas que es el remitente, no puedes, ni debes dar información sensible por estas vías ya que hay muchas “cuentas mirror” qué pueden estar suplantando su identidad.

Verificar los movimientos de cuentas

La mayoría de las personas no verifican con frecuencia sus movimientos de cuenta a pesar que es sencillo hacerlo vía web, esto resulta en sorpresa cuando alguien va a utilizar su tarjeta y descubre que no tiene fondos. Las clonaciones de tarjeta se suelen dar al retirar dinero del cajero y la persona no tiene forma de saberlo al instante. Por lo que la recomendación es chequear constantemente los movimientos de cuentas para ver si hay algún movimiento sospechoso y proceder al bloqueo.

Ingresa tus datos en páginas seguras

Verifica que la pagina donde estas sea segura, es decir tenga el candado en la barra junto a la dirección, además de iniciar con “https://”. Tener el navegador y antivirus actualizados es vital e incluso puedes implementar medidas como la extensión de chrome “Privacy” que generar una tarjeta virtual para tus transacciones online. De hecho muchos bancos ofrecen estas tarjetas virtuales para mayor seguridad.

Conseguir un seguro de tarjeta de crédito

La mejor manera de mantenerse completamente seguro es resguardarse contra los posibles inconvenientes que se puedan vivir. Un seguro de tarjeta cubre desde estafas online a robos o incluso secuestros. Dependiendo el tipo de seguro tienen también cobertura internacional, que es mucho más fácil ser víctima de estafas cuando e es turista, siendo un gran alivio para el viajero contar con este tipo de servicios.

Las tarjetas de créditos son sumamente útiles ya la vez codiciadas, por lo cual al usarse mantener unas medidas mínimas de seguridad como no tener la misma clave en todas las cuentas, no darle la información a entes sospechosos, verificar las cuentas y contar con un seguro son prácticas necesarias. Por suerte, todas estas son sencillas de realizar y otorgan la tranquilidad de tener resguardado su dinero.

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