La autoexigencia permanente impacta en todas las edades y abre una puerta: la de reconocer que el cansancio no es virtud, sino una señal.
Más allá de las demandas de la vida cotidiana, los genes tienen mucho que decir respecto al cansancio y el estrés que sufren las personas.
Científicos descubren que los adolescentes cansados no son vagos, sino víctimas de un reloj biológico que no encaja con los horarios escolares.
Aprende a manejar el estrés antes del cierre laboral. Cómo evitar el burnout.