Los que fracasan al triunfar

Con el espíritu del libro «Historias con semilla», de Claudio Penso

Algunas personas una vez que han logrado un éxito largamente soñado, lejos de disfrutarlo, experimentan una sensación de fracaso psicológico, profesional y personal. Vivencian esto como un padecimiento pasivo, en el que no reconocen una participación activa en el proceso de auto sabotaje.

Freud teorizaba en 1916 acerca de este supuesto éxito en la adultez como una reacción inconsciente de autocastigo por tratarse de un crimen edípico, perpetrado contra el progenitor del sexo opuesto, a través del formato de una victoria. Todo éxito en la edad adulta es una equiparación de la niñez en la que si se vence al padre o madre, se está transgrediendo una norma que merece ser asfixiada con el sentimiento de culpa posterior, por haber llegado más lejos.

Tanto el éxito como el fracaso son definidos más en función de los deseos y prohibiciones propios que a través de la valorización externa.

Mientras trabajamos con ahínco para obtener logros durante toda nuestra vida, para degustar los sentimientos de placer, satisfacción y alegría; algunos, lejos de poder celebrar, se impregnan de ansiedad, enferman y boicotean la posibilidad de éxito hasta hacerlo añicos. Además, el éxito tiene una dosis angustiante que nos remite a una pregunta: ¿Y ahora qué?

Quizá la lucha contra el inconsciente es una partida perdida. Sin embargo, reconocer el miedo al éxito es una forma de librar nuestra batalla contra los propios fantasmas.

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Por Claudio Penso | http://www.facebook.com/claudiopensoconsultores | http://www.claudiopenso.com