¿El día después de mañana?

¿Qué mundo le dejaremos a nuestros hijos?


Por Martín Leonetti
:: Argentina ::

El 28 de mayo de 2004, se estrenó el último film del director Ronald Emmerich, (© 20th Century Fox) el cual relata la aparición de un evento climático de orden global, que deja al hemisferio norte del planeta sumido en una nueva era glacial, debido a la acción del hombre sobre el clima, originando un fenómeno de calentamiento global. Por supuesto que si esto ocurriera no sería en el lapso de una semana, como propone el film, sino en unos 100 años (según proyecciones), lo cual no deja de ser preocupante.

En el film se describe como se paraliza la corriente del Golfo, o del Atlántico Norte, a causa del derretimiento de bloques de hielo en el Artico y Antártida, derramando sobre millones de metros cúbicos de agua dulce al flujo de agua salada que compone esa especie de "cinta sinfin" que es la corriente antes mencionada.

Si bien la película está orientada a entretener, está despertando la toma de conciencia de la actividad del hombre y sobre todo de los países más industrializados sobre los efectos "bumerang" que puede la emisión sin control de dióxido de carbono a la atmósfera.

Justamente una "moraleja" del film, se da cuando el propio presidente de EE.UU debe gobernar desde la Embajada de su país en México, y transmite un mensaje por TV donde destaca que "los países que llamábamos del Tercer Mundo han acogido a los americanos" y el hecho de que para poder salir del país, debieron "perdonar la deuda latinoamericana". Recordemos que EE.UU es uno de los pocos países que no firma el protocolo de Kyoto y el país que más recursos naturales consume, así como el que más contaminación genera. "Por su parte los EE.UU, país líder de la economía mundial y también de sus emisiones (20% del total mundial), lejos de aceptar y ratificar el Protocolo de Kyoto,se retiró el año pasado del mismo, alegando que el Protocolo supone una carga intolerable para la economía de los EEUU, y que las naciones en desarrollo deberían estar exentas de limitar sus emisiones de CO2, metano y otros gases de efecto invernadero" (Extraído de APPA, Asociación de Productores de Energías Renovables de España).

Ustedes se preguntarán cómo puede ser que si el planeta se calienta (Efecto Invernadero), se produzca una glaciación. Es una paradoja, que tiene explicación en los siguientes párrafos, extraídos del Goddard Space Flight Center de la NASA, en un artículo publicado en Noviembre de 2001.

"Hace entre 13.000 y 11.500 años, después de la última era glacial, el sistema de circulación de agua que caracteriza a la corriente del Golfo se detuvo debido al deshielo de los glaciares, que empezaron a aportar agua dulce al Atlántico norte durante varios siglos. Como consecuencia de esto, Europa occidental se enfrió.

La corriente del Golfo consiste en un curso de agua caliente superficial, que viaja de sur a norte, donde se enfriará paulatinamente hasta hundirse y regresar de nuevo hacia el sur. El sistema funciona como una cinta sinfín, y es de vital importancia para la meteorología de la zona, así como para aportar y distribuir nutrientes.

Finalizada la última edad del hielo, los glaciares que habían cubierto buena parte del hemisferio norte empezaron a deshacerse, enviando agua dulce fría hacia el Atlántico norte. Una vez mezclada con el agua de la corriente del Golfo, ésta se vio muy afectada, paralizándose la circulación y reduciéndose el envío de agua caliente tropical hacia el norte, un proceso que enfrió a Europa Occidental.

Si la suspensión de la corriente del Golfo se hubiese prolongado durante un largo período, los científicos creen que podría haberse enfriado todo el hemisferio norte.

¿Hay posibilidades de que algo así vuelva a ocurrir? Las simulaciones por ordenador sugieren que sí. Aunque no estamos saliendo de ninguna era glacial, el cambio climático está produciendo un mayor número de lluvias cuya agua alcanzará el Atlántico con parecidos efectos.

Según los cálculos, la circulación de la corriente del Golfo se detuvo completamente después de 150 ó 200 años de continua aportación de agua dulce procedente del deshielo. En la actualidad, la corriente del Golfo es algo más potente que en el pasado, de modo que serían necesarios unos 300 años.

Como ya se ha mencionado, el agua caliente superficial de la corriente del Golfo asciende desde el ecuador hacia el norte por el Atlántico, enfriándose poco a poco (ver imagen). Debido a la evaporación, el agua se vuelve más salada. Cuando alcanza la costa de Newfoundland, muy al norte, es lo bastante densa como para empezar a hundirse. Moviéndose hacia las profundidades, se dirigirá ahora hacia el sur, en busca de repetir el proceso, pero a la inversa. Sin embargo, si se mezcla una gran cantidad de agua dulce procedente de los ríos en el Atlántico norte, el agua se vuelve menos densa y no puede hundirse, haciendo más lenta la corriente. Suficiente agua dulce puede llegar a detenerla.

La corriente circular de renovación puede detenerse, pero no la corriente superficial, ya que ésta está dirigida por los vientos en superficie. Los científicos opinan que en esta configuración, la corriente del Golfo puede transportar hacia el norte sólo la mitad del calor, lo que provocará el enfriamiento de Europa Occidental. Si ello ocurriera en la actualidad, el efecto podría actuar como contrapeso del calentamiento climático en algunas de las regiones de esta zona."

Esperemos que todos tomemos conciencia y actuemos para evitar que nuestros hijos o nietos, sufran las consecuencias de nuestra irresponsabilidad y soberbia.

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