David Nalbandian, un deportista que estimula y fortalece capacidades

Con tan sólo 14 años se convirtió en campeón mundial en Japón y además ganó el US Open en 1998, derrotando a Roger Federer en la final

Nació en Unquillo, en la provincia de Córdoba, Argentina. Su pasión por el deporte surgió desde su más temprana infancia y decidió no perder el tiempo. Juntos a sus amigos de la niñez compartía partidos de fútbol, de básquet, tenis, equitación, natación y hasta practicaba semanalmente clases de karate.

Pero entre la multiplicidad de deportes que lo apasionaban, hubo uno que se convirtió en vocación. Sus hermanos mayores, Javier y Darío, jugaban al tenis en una cancha de Río Ceballos, localidad cercana a Unquillo. David los acompañaba y de tanto insistir logró que sus hermanos le dieran una raqueta y comenzara desde su infancia un camino de virtuosismo y dedicación que lo convertiría en uno de los tenistas más destacados del mundo.

Con tan sólo 14 años se convirtió en campeón mundial en Japón y además ganó el US Open en 1998, derrotando a Roger Federer en la final. Al año siguiente, llegó a la final de Roland Garrós y también en 1999, junto a su compatriota Guillermo Coria, obtuvo el primer lugar en 1el Torneo de dobles de Wimbledon.

Todos los logros de David durante los inicios de su carrera profesional no se realizaron en soledad. Su padres, familiares y amigos trabajaron arduamente para poder afrontar económicamente los gastos para poder participar en los torneos internacionales y costear los gastos de los entrenamientos que Nalbandian realizaba todos los días de su vida.

El sacrificio y el esfuerzo familiar y personal, imprimió en David el sentido de la disciplina y la dedicación como valores fundamentales para el progreso. Pero sobre todas las cosas, jamás olvidó la importancia de la gratitud y la nobleza como estandartes de una conducta solidaria.

Tras una carrera profesional signada por el éxito, para David era tiempo de devolver, de ayudar y de ser una persona capaz de optimizar la vida de quienes cuentan con realidades adversas.

Así nació la Fundación David Nalbandian una organización sin fines de lucro que cumple la misión de crear condiciones favorables para el desarrollo físico y mental de personas con discapacidad.

Emplazada en Unquillo, su pueblo natal, la fundación se destaca por ser una de las organizaciones más prolíficas y activas en la construcción de obras y la realización de acciones para maximizar las capacidades de los niños con distintas problemáticas vinculadas a la discapacidad.

David Nalbandian es quien se ocupa personalmente de golpear todas las puertas para obtener recursos para la construcción de espacios acordes a la estimulación, educación y ayuda médica para los niños con capacidades especiales.

Su perseverancia es su principal virtud, y cada una de sus acciones finalmente se concretan. Así fue como David logró edificar el Centro de Rehabilitación de Sierras Chicas, en la provincia de Córdoba.

Así, la fundación concretó la construcción de un establecimiento que de manera absolutamente libre y gratuita atiende y asiste a niños que atraviesan distintas problemáticas vinculadas a la estimulación temprana, secuelas por accidentes de tránsito, accidentes cerebro vasculares (ACV), parálisis cerebral y además, los profesionales médicos y psicólogos del centro asisten a los chicos en todas las áreas que comprenden a su óptimo desarrollo físico y mental.

Además, en la actualidad la Fundación David Nalbandian mejora la calidad de vida de las personas con discapacidad a través de distintos programas en los cuáles también se realizan acciones tendientes a crear una sociedad más inclusiva, solidaria y empática con las personas y niños con capacidades especiales.

La organización se puso al frente de la campaña “Sensibilización para crear una Sociedad mas Inclusiva” a partir de la cual los niños realizan obras de artes, deportes y distintas actividades que exhiben la maximización de sus capacidades a partir del estímulo, la educación y la contención de una fundación que ayuda a derribar barreras y a construir puentes con la sociedad.

Sin dudas, David Nalbandian es uno de los tenistas más destacados a nivel mundial pero su desafío más importante es haber logrado que miles de chicos hoy sientan el abrazo y el estímulo hacia sus capacidades.

Son diferentes, son especiales y por ello, cada uno de estos chicos nos enseñan día a día como la diversidad no es un obstáculo sino una capacidad.

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Redacción