Vacaciones en la ciudad del pecado: Las Vegas

No existe persona en el mundo que no haya escuchado al menos una vez una referencia sobre Las Vegas. Este rincón rodeado por el desierto de Nevada esconde tantos secretos que es una de las paradas casi obligadas para los turistas que visitan Estados Unidos.

Foto: Nick Fewings

La ciudad del pecado o la ciudad que nunca duerme son algunos de los motes que le calzan a la perfección a Las Vegas. Se trata de una ciudad donde el juego está legalizado y constituye el principal sustento y modo de vida. Casinos lujosos e históricos que seguramente habrás visto en una de las películas más icónicas de mafiosos: Casino.

Para llegar a Las Vegas tienes dos opciones. Puedes hacerlo por ruta a través de la renta de autos y viajando directamente por la ruta que bordea el desierto, o bien, adquiriendo alguno de los económicos vuelos a estados unidos; la opción más elegida es hacer escala en Nueva York para luego ir hacia California. Una vez llegado al aeropuerto existen diferentes excursiones que contemplan el viaje ida y vuelta hacia Nevada a través de ómnibus, o en vans.

Si viajas en verano deberás llevar ropa a tono, ya que las temperaturas superan los 40 grados. Pero, en invierno, el desierto se transforma en territorio hostil y las temperaturas llegan a los 0 grados. Por eso, no te confíes y debes estar atento a la época del año en la que viajas.

Casinos de Las Vegas

Foto: Daniil Vnoutchkov

Atracciones de Las Vegas

Decir Las Vegas en voz alta dispara automáticamente la imagen de un casino. Son ellos los principales protagonistas de tu viaje a Nevada. Todos los mejores paquetes de viajes a las vegas incluyen una parada en Las Vegas Boulevard, o Strip. Es el lugar icónico donde todos se encuentran. Seguramente la hayas visto por televisión infinitas veces ya que es el lugar donde la vida nocturna toma forma y color haciendo valer el mote de la ciudad que nunca duerme. A lo largo de 6 kilómetros tendrás algunos hoteles de lujo y los edificios más importantes de Las Vegas. No dejes de recorrerla de día ya que también tiene mucho para contarte.

La Calle Fremont es otra parada obligada. Se trata de la zona más antigua y clásica de Las Vegas donde las marquesinas de colores, pantallas luminosas y todo tipo de atracciones te dejarán boquiabierto. Sin embargo, pocas cosas son tan increíbles como las fuentes del Bellagio. Inauguradas en 1998, este hotel se transformó en el líder del mercado gracias a estos 1.200 chorros que atraen a turistas de todas partes del mundo que se acercan para filmar el show musical.

¿Quieres una foto con el cartel de Las Vegas? Esta foto es una de las más requeridas para postear en redes sociales, demostrando que efectivamente estuviste en Las Vegas. Para esta postal tendrás que ir hasta la parte sur de Las Vegas Boulevard, lo que resulta bastante trasmano. El cartel icónico de la ciudad fue diseñado por Betty Whitehead, la creadora de los letreros del Moulin Rouge.

Y eso no es todo

Si quieres salir de las luces, las fichas de casino y las noches de hotel, escaparte a la Presa Hoover es la mejor opción para respirar aire puro y disfrutar de una excursión a la naturaleza. Mientras que el Gran Cañón es la cereza del postre, con sus divisiones norte, sur y oeste. Este Gran Cañón es una de las maravillas del mundo por sus casi 500 metros de largo y una altura de 1500 metros que se mantiene desde hace millones de años, a merced del Río Colorado.

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