Río siempre es una buena idea

La segunda escala de nuestro viaje en el Costa Fascinosa es Río de Janeiro, que nos recibe con un día ideal para visitar la Barra de Tijuca.


Por Martín Leonetti
:: Argentina ::

A bordo del Costa Fascinosa - Dice el refrán que "al que madruga Dios lo ayuda". Alrededor de las 8 am, subimos a cubierta para observar la entrada a la Bahía de Guanabara, un espectáculo que vale la pena apreciar cada vez que se llega a la cidade maravilhosa en un crucero como el Costa Fascinosa. La geografía que Dios le dio a la capital carioca bien vale la pena el madrugón. La maniobra del capitán Pasquale Arena nos ubica suavemente en el muelle de Pier Mauá, el puerto de cruceros de Río de Janeiro, que nos recibe con un día espectacular.


El Costa Fascinosa, amarrado en Pier Mauá

Luego del desayuno habitual, nos disponemos a bajar junto a Flavio Durán, periodista del "La Voz" de Córdoba y compañero de excursiones en esta travesía, con quien decidimos emprender el largo camino hacia la mítica Barra de Tijuca; un punto lejano desde del puerto de cruceros, pero a su vez uno de los mejores barrios de Río. Sus playas están entre las mejores de la ciudad y como el buque permanece en Río hasta las 20hs, el tiempo nos alcanza para ir por nuestros propios medios.

El mejor medio de transporte público para tal fin es el Metro (subte). No intenten llegar en auto, bus o cualquier otro medio que vaya por la "superficie", porque en Río es muy común que haya un tránsito caótico y se produzcan embotellamientos, sobre todo al tener que atravesar los morros para llegar a Tijuca. Una vez decidido el medio que nos llevaría, la gente del puerto nos recomienda tomar el tranvía, en combinación con el Metro. El "pedestre" es un tranvía moderno y silencioso, que circula por la calle. Para tomarlo desde Pier Mauá, se debe cruzar la calle hacia la Estación "Parada dos Navíos".

Antes de subir, es necesario comprar una RIOCard y cargarla con saldo en las terminales automáticas. Las formas de pago son: efectivo, introduciendo los billetes y tarjeta de débito. En "Parada dos Navios", el personal los guiará de manera muy cordial. El costo de todo el recorrido hasta Barra de Tijuca es de unos 27 reales, ida y vuelta, por persona. A eso hay que sumarle 3 reales de costo de la RIOCard. Las tarjetas son personales e intransferibles. Para evitar problemas, se recomienda que carguen saldo suficiente al inicio del viaje -30 reales en nuestro caso-, ya que al subir a cualquier medio de transporte público, se deben "validar". Los inspectores pasan constantemente y si no está validada, viene la multa.

La parada donde hay que bajar para combinar con el Metro Río es la estación "Carioca", sobre la Av. Río Branco. Sólo hay que cruzar la avenida para ingresar a la estación. Allí pasamos nuevamente la tarjeta y tomamos la línea L1/L4 con destino a la estación Jardim Oceánico, el final del recorrido. Desde el tranvía hasta Jardim Oceánico son unos 45 minutos. Al salir de la estación, la playa se encuentra a unas 5 cuadras caminando (5 minutos).


Estación Jardim Oceanico, a 5 cuadras de la playa

Tijuca es un barrio arbolado, con edificios bajos y modernos. Sus playas son muy amplias y de arena blanca. La zona en general está muy cuidada y se considera una de las más seguras de Río. Elegimos parar en el Posto 2, donde nos encontramos con Heraldo, quien nos alquiló una sombrilla o parasol, con 2 sillas reclinables o cadeiras, a sólo 10 reales. Ya ubicados frente al mar, ahora a disfrutar de la playa en un día perfecto de sol y 27º de temperatura.


La amplia playa de Barra de Tijuca

La playa de Barra de Tijuca es tranquila, amplia y como era un jueves, no había mucha gente. El agua del mar estaba mucho más fría que lo habitual, pero había algunos valientes que se animaban. Los deportistas amantes del Kite Surf -una tabla de surf conectada a un paracaídas que los impulsa sobre el agua- estaban de parabienes.


El Posto 2, atendido por Heraldo

Comimos muy bien por sólo 30 reales cada uno. El menú incluía cerveza helada y un sandwich de pollo completo con papas fritas, traído por "Uber Food", que al parecer en Río ahora realiza delivery, algo insólito para un porteño.

A las 17 decidimos regresar al barco por el mismo medio y camino, para llegar justo a las 18 al Samsara Spa del Costa Fascinosa. Un baño sauna detox y 15 minutos en la piscina de talasoterapia coronaron un día perfecto. Lo que sigue es el teatro y la cena habitual en el restaurante Il Gattopardo. El Executive Chef Roberto Scordo, preparó para esta noche, un menú especial con sello italiano.

Para más información acerca de los itinerarios y fechas del Costa Fascinosa, ingresar en el sitio web de Costa Cruceros: www.costacruceros.com ó llamar al tel. +54 (11) 4590-7777

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