Repensar el consumo de tabaco en época de COVID-19

En el contexto actual en el que las vías respiratorias se ven amenazadas por el coronavirus, el doctor Guillermo Espinosa, referente del Instituto Universitario del Hospital Italiano, reflexiona sobre los hábitos de los fumadores durante la pandemia y promueve incorporar rutinas saludables para mejorar la calidad de vida.

La Asamblea Mundial de la Salud instauró en 1987 al 31 de mayo como el Día Mundial sin Tabaco para llamar la atención acerca de los peligros que supone su consumo e informar al público sobre su derecho a la salud y a una vida sana. En el marco de la fecha, teniendo como premisa la pandemia mundial que impacta con fuerza en el país, el Grupo Antitabaquismo del Hospital Italiano (GRANTAHI) dialogó acerca de la importancia de dar visibilidad sobre los riesgos que corren los pacientes de COVID-19 ya sean fumadores, ex fumadores o fumadores pasivos.

“La Organización Mundial de la Salud sostiene que los pacientes fumadores, ex fumadores y las personas expuestas al humo de tabaco ajeno tienen más chances de tener una compleja evolución, frente a un cuadro de COVID-19. Esto quiere decir, que pueden llegar a necesitar que se les provea oxígeno y por ende tener un proceso de internación más delicado”, sostiene el doctor Guillermo Espinosa, autor del libro Dejar de fumar de delhospital ediciones y coordinador médico del GRANTAHI, y agrega: “Gracias a la difusión de información y actividades que estamos realizando desde los distintos grupos y entidades que abordamos la temática, hubo un gran cese de consumo durante la pandemia. Por eso, en el marco del Día Mundial sin Tabaco, es importante generar debate y llevar aún más información a los hogares”.

En esta línea, el Instituto Universitario del Hospital Italiano de Buenos Aires (IUHIBA) pone en valor el libro Dejar de fumar de delhospital ediciones como una herramienta útil tanto para quienes desean emprender este camino, como para las personas que buscan acompañar a sus familiares y amigos durante el recorrido. El doctor Espinosa afirma: “La pandemia generó cambios de hábitos y conductas en las personas. Hemos visto pacientes que habían dejado de fumar y, debido al encierro y el estrés provocado por el miedo y la incertidumbre, retomaron el hábito. En otros casos, debido a la información sobre las consecuencias de afrontar un cuadro de COVID-19 siendo fumador, muchos pacientes encontraron en nuestro equipo la ayuda necesaria para dejar el hábito”.

Los especialistas, destacan la importancia de cesar esta práctica, tanto para personas que consumen unos pocos cigarrillos por día, como para aquellos fumadores intensos. Y destacan 6 beneficios claves de este proceso:

  • Recuperación del olfato, del gusto y de la capacidad física.
  • Mejoría de la circulación sanguínea.
  • Disminución del riesgo de enfermedad coronaria y accidente cerebrovascular (ACV).
  • Disminución del cansancio.
  • Menor dolor de piernas.
  • Mejoría en la autoestima y en la calidad de vida.

Para concluir, Espinosa sostiene: “Si quieren dejar de fumar, que lo intenten. La mejor forma de dejar de fumar, es haciéndolo. Hay libros, herramientas accesibles y profesionales que están entrenados en estas prácticas. Se pueden tener tropiezos, pero es importante intentarlo y buscar apoyo”.

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