Padres después de los 40, una elección consciente

En la actualidad, las estadísticas exhiben que en los países con mayores índices de desarrollo ser padre es una decisión consciente que se ejerce cuando se ha logrado una cierta estabilidad tanto emocional, vocacional, profesional y económica, y en líneas generales estas metas se satisfacen después de los 35 años.

La decisión de convertirse en padre hoy se encuentra signada por el auténtico deseo de formar una familia. En este sentido, el siglo XXI se define por un rotundo cambio en pautas y hábitos propios de contextos históricos anteriores, cuando por un mandato cultural o convenciones sociales eran las que delimitaban las edades y los períodos en los cuáles mujeres y hombres encontraban su realización plena en la maternidad o la paternidad antes de los 30 años.

En la actualidad, las estadísticas exhiben que en los países con mayores índices de desarrollo ser padre es una decisión consciente que se ejerce cuando se ha logrado una cierta estabilidad tanto emocional, vocacional, profesional y económica, y en líneas generales estas metas se satisfacen después de los 35 años.

Por ejemplo, en España el Instituto Nacional de Estadística (INE) informó en su última investigación que en 14 años, se triplicaron el número de mujeres que tienen hijos a partir de 40 años. Mientras que en el año 2000 eran 10.163, hoy son 28.322 los casos. La misma tendencia siguen las madres de 35 a 40 años: de 67.959 mujeres que tuvieron un hijo a esa edad se ha pasado a 124.419 en esos años.

Chile también es un país modelo en este sentido y sobre todo en el caso de los hombres que deciden convertirse en padres después de los 40 años. Un estudio realizado en ese país confirmó que hoy la paternidad entre los 45 y 49 años se incrementó en el orden del 29,2% entre el año 2000 y 2011, y entre los 40 y 44 años aumentó en un 6%.

La investigación reveló además que uno de cada 10 nacimientos en Chile, provienen de padres mayores de 40 años.

Las razones de esta elección encuentran sus causas en el desarrollo personal. El estudio concluyó que hoy las parejas priorizan no tener deseos o cuentas pendientes y así ejercer la paternidad como un objetivo deseado, buscado y desarrollado con toda plenitud y libertad.

Entonces, quienes deciden convertirse en padres después de los 40 son quienes además de finalizar una carrera universitaria, luego realizan especializaciones y doctorados en su país o en el extranjero y aspiran a ejercer su profesión con mayores herramientas y competencias en el mercado de trabajo.

Esta tendencia además de estar presente en Chile y España, también es un fenómeno ascendente en los Estados Unidos, dónde inclusive el índice de edad para ser padre es mayor ya que uno de cada 18 nacimientos son de padres mayores a los 50 años.

Una de las grandes ventajas de padres mayores de 40 años es la emocional. Los padres que han trascendido la juventud, han potenciado ciertas virtudes propias de la edad adulta como la responsabilidad y la disciplina pero también emociones características del cuidado hacia otro como la empatía, la tolerancia, el respeto y el afecto ante un hijo buscado, deseado y elegido a consciencia.

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Por Eugenia Plano