Advierten sobre las dificultades que afrontan las parejas igualitarias que quieren tener un hijo  

Mucho se habla de las familias siglo XXI y muchos son los derechos adquiridos por las diversidades, pero aún subsisten grises en la ley y prejuicios sociales por sortear para que las parejas igualitarias puedan cumplir el sueño de tener un hijo. Una médica tocoginecóloga y un abogado especializado en temas de fertilización nos ayudan a pensar sobre el difícil panorama que afrontan.  


Por Mariela Blanco
@marielablanco26

Para el asesor legal de Procrearte Carlos Massolo, "a nivel legal tenemos un gran problema irresuelto para las parejas conformadas por dos hombres. No tienen hoy por hoy una forma contemplada en la ley que les permita ser padres. El anteproyecto de Reforma del Código Civil preveía la maternidad subrogada o gestación por sustitución pero después fue eliminada en la versión definitiva del Código y nos quedamos sin esa valiosa herramienta que ponía un poco de igualdad entre las parejas de hombres y las parejas de mujeres".

"Lo cierto es que las mujeres recurren a métodos avalados y contemplados por del sistema de salud, utilizándose el sistema por el cual una de las chicas engendra y la otra aporta el óvulo usando, generalmente semen de donante. Pero las parejas de hombres no tienen esta posibilidad ya que no pueden engendrar por sí y porque tampoco la ley les da una herramienta como recurrir a la gestación por sustitución", dijo.

Según Massolo, "la cobertura de salud es plena para las mujeres pero no para los hombres. El panorama es complejo para las parejas de hombres".

Por su parte, la ginecóloga y especialista en Medicina Reproductiva María Victoria Destéfano (MN 152342) dijo hoy que "la consagración de derechos que dieron pie a una mayor igualdad ha sido fundamental para ampliar el horizonte de conformaciones familiares posibles. De esta forma, el modelo tradicional de familia dejó de ser el único y excluyente para dar lugar a una diversidad familiar tan amplia como personas existentes".

"A pesar de esto, la sociedad aún se encuentra frente a prejuicios, ideas y creencias basados en un discurso que tiene como piedra angular a la familia (tradicional, patriarcal) y la heterosexualidad como norma", opinó.

Continuó: "Debido a esto, los nuevos modelos vinculares pueden resultar amenazantes para una sociedad que, a pesar de ser vanguardista a nivel legislativo, todavía no integra totalmente sus leyes: el cambio cultural comenzó hace tiempo pero requiere aún mucho más".


Según Destéfano, "la pérdida de la familia tradicional como eje de organización social pareciera percibirse en los sectores más conservadores como una crisis moral y de valores de esa sociedad".

"Muchos defensores de la familia tradicional alegan que el matrimonio es una institución creada con el fin de la reproducción y la crianza, pero en la actualidad vemos que, afortunadamente, esto que nace como una imposición es en realidad infundado e inadecuado para las necesidades y realidades actuales", continuó.

Destéfano consideró que "debemos entonces trabajar para dejar de lado estos prejuicios que imposibilitan que la ciudadanía en su totalidad acceda a la posibilidad de construcción de su subjetividad e identidad, y que permita no solo acceder a lo ya legislado, sino que siente bases para la conquista de nuevos derechos en pos de una sociedad más igualitaria".

"Las técnicas de fertilización asistida consiguen romper con argumentos como los expuestos, dejando entrever que la crianza no depende de cuestiones meramente biológicas, sino que está profundamente ligado al amor y al deseo de conformar una familia. Si la familia es una construcción cultural y social, entonces las nuevas necesidades y formas de vivenciar esta experiencia deben ser reconocidas y respetadas", concluyó.

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