Una actitud prospectivista en la construcción del rol de counselor

En los tiempos actuales, pensar en el ejercicio de la profesión presente y futura, requiere de herramientas, creatividad, incorporación de nuevos conceptos y amplitud mental para afrontar los nuevos desafíos que nos invitan a aperturar esa primera mirada en la cual se gestó el “counseling”.

En los tiempos actuales, pensar en el ejercicio de la profesión presente y futura, requiere de herramientas, creatividad, incorporación de nuevos conceptos y amplitud mental para afrontar los nuevos desafíos que nos invitan a aperturar esa primera mirada en la cual se gestó el “counseling” para precisamente fomentar su despliegue, su desarrollo y su enfoque centrado en una persona, un ser humano que evoluciona, se transforma, a partir del conocimiento, los avances tecnológicos y científicos que impactan en la forma y fondo de la comunicación, sus vínculos sociales y creencias.

Prepararnos para este escenario es un desafío tanto personal como comunitario en tanto somos nosotros, los profesionales, quienes asumimos la responsabilidad de acompañar al otro (ese hombre en permanente transformación) desde un conocimiento científico que evoluciona como tanto del desarrollo de aptitudes personales que deberán adaptarse al hombre nuevo.

Para ello, considero que la actitud prospectivista que propongo en este artículo, basada en el aporte de sus principales propulsores de la escuela francesa, aporta una perspectiva diferente y enriquecedora, tanto como motivadora para pensar desde el presente el futuro de nuestra profesión.

Resulta imprescindible entonces definir qué se entiende por “Actitud Prospectivista”, un término actualmente muy utilizado y como tal, empleado como una moda de las nuevas generaciones que en muchos casos se encuentran orientadas al futuro, sin tener los pies en el presente, como quien está dispuesto a volar sin antes verificar si tiene alas u otro elemento que le permita levantar vuelo.

Elegí como definición de la prospectiva la utilizada por Gaston Berger1, quien la concibe como una corriente filosófica cuya fundamentación se basa en la idea de una construcción de los futuros posibles, desde el presente, con la participación activa, directa de los actores sociales utilizando diferentes métodos, técnicas y herramientas disponibles en el presente. Este término significa: “ver a lo lejos”.

Gaston Berger y Bertrand de Jouvenel2, son los dos autores franceses reconocidos como los teóricos de la misma. Berger (1925-19620) escribió “Fenomenología del tiempo y la Prospectiva”, Jouvenel (1903-1987) “El arte de la conjetura”.

La prospectiva no trata de prever, sino de ubicarse en el mañana para actuar hoy. Para Maurice Blondel el futuro no se puede prever sino que se construye. Es el mismo Berger el que habla de una construcción del futuro donde el hombre es el responsable de edificarlo…se rechaza el azar y existe una cierta conspiración, puesto que aquello que puede pasar podemos definirlo nosotros o bien si algo ha de pasar, cuál será el impacto que podemos esperar para el logro final de los objetivos. Esta visión o actitud prospectivista reúne condiciones de rebeldía y coraje al suponer que es el hombre quien puede desde la prospectiva, a partir de técnicas, estudios, estadísticas, fundamentalmente: la ciencia, construir ese futuro a largo plazo, de modo de “iluminar el presente con la luz del futuro” (Godet)3.

Godet, en su obra “De la Anticipación a la Acción” interrelaciona 3 componentes en el denominado TRIANGULO GRIEGO DE LA PROSPECTIVA ESTRATÉGICA.

El primer componente es la anticipación, que incluyen la idea, el pensamiento; el segundo: la apropiación (motivación y movilización proactiva para alcanzar los objetivos que tienen que ver con el SER) y el tercero: la acción, que requiere la voluntad.

El concepto de prospectiva de Berger nace de la filosofía y del método fenomenológico como un instrumento ideal para encontrar los fundamentos a una acción como parte de un plan futuro. Desde 1955 el autor se dedicó a forjar su argumentación para que el futuro se tomara en cuenta sistemáticamente en las decisiones humanas. Para ello desarrolló un método que incluía el saber y también el poder, los fines y los medios, dando al político la posibilidad de convertir su visión del futuro en acciones y sus sueños en Proyectos. Berger buscaba un futuro diferente al presente, que el pasado no fuera una proyección de la experiencia y que la complejidad de los hechos (acción del presente) se reflexionara con la luz del futuro, pero una representación de futuros posibles y deseados.

Para ello, Berger no solo definió las características propias de la prospectiva sino que denominó el espíritu prospectivo a partir de las virtudes.

En relación a las características propias de la prospectiva enfatizó en tener una vista larga, amplia y profunda, pensar en el hombre y asumir riesgos. Esto fue completado por Godet y Durance en 2011, proponiendo “mirar de otro modo” no confiar en los estereotipos, mirar juntos (apropiación) y utilizar las métodos más rigurosos y participativos a fin de reducir las inestables incoherencias colectivas. En cuanto a las virtudes sostenía: la calma, como fuente necesaria para conservar el control de si, la imaginación complemento útil de la razón que abre camino a la innovación y otorga una mirada diferente y original del mundo, el espíritu de equipo, indispensable para actuar con eficiencia, el entusiasmo que empuja a la acción y hace al hombre capaz de crear, el valor que es esencial para salirse de los caminos señalados, para innovar para emprender y asumir riesgos y el sentido de lo humano que es la virtud primordial.

La actitud de prospectivista es no dar nada por sentado, tener una actitud crítica objetiva desde una distancia frente a las opiniones de los actores sociales que desarrollan el ejercicio prospectivo. Debe estar en constante preactividad preparándose para los cambios previsibles y actuar para provocar los cambios deseados es decir estar en constante proactividad construyendo el cambio.

Entonces debiéramos reflexionar como comunidad de profesionales del counseling, estudiantes, consultantes…cómo deseamos que sea el futuro de nuestra profesión? Qué previsiones y desafíos debierámos reformular para construir desde el hoy ese mañana? Cuáles son nuestras experiencias vividas que nos permiten re pensar el futuro, no como una limitante sino al contrario como una sabiduría que aporta herramientas posibles de ser mejoradas, modernizadas, transformadas! Una profesión que no se hace de a uno, sino en conjunto, incluyendo otras disciplinas, evaluando y adaptándose a las nuevas tecnologías y a su vez utilizándola para su expansión y desarrollo. Para todo ello el espíritu prospectivista nos aporta un nuevo camino para transitar juntos hacia el futuro que deseamos. Ese es el mayor desafío… imaginarnos ese futuro y construirlo desde hoy.

Clr. Silvia L. Victoria

Contadora Pública, especialista en control interno, externo, Compliance y ética en las organizaciones públicas. Auditora Adjunta del ENTE NACIONAL DE COMUNICACIONES, capacitadora laboral y docente universitaria de la UBA. Profesora Posgrado de la Diplomatura UNLP Auditor Interno Gubernamental. Miembro de la Comisión de Administración Pública del Consejo Profesional de Ciencias Económicas CABA, disertante y expositora en diferentes Jornadas del ámbito Público. Consultora Psicológica egresada el IESCCI.

1. Gastón Berger (1896 – 1960) Hombre de empresa, filósofo, profesor y administrador público, pasa por ser el inventor de la palabra “Prospective”, el creador de la disciplina y el fundador de la primera institución dedicada a esta materia: Centre Universitaire International et des Centres de Prospective de París. Fue el iniciador de un movimiento en Francia alrededor de la “Prospective”, materia concebida como una nueva disciplina práctica orientada a ser una “ciencia para comprender”. La definió como una sistemática de la previsión, no para programas a corto y medio plazo, sino para proyectos a largo plazo. Fuente: https://economiayfuturo.es/la-labor-de-los-fundadores-de-la-prospectiva/
2. Bertrand de Jouvenel (1903 – 1987) filósofo, politólogo, economista y prospectivista muy conocido en su época y considerado como un exponente máximo de la filosofía política. Tuvo una vida muy activa en el terreno de las ideas y actividades intelectuales de todo tipo. Fundó, por ejemplo, junto a otras personalidades, la asociación conservadora Mont Pelerin Society. Fue también un iniciador a nivel internacional de lo que se llamó Economía Ecológica. Su obra más famosa es La civilización de la potencia: de la economía política a la ecología política, en la que destaca tres rasgos característicos de nuestra civilización: la industrialización o desarrollo económico, las relaciones del hombre con el resto de la naturaleza y la producción y muerte de lo efímero. Fuente: https://economiayfuturo.es/la-labor-de-los-fundadores-de-la-prospectiva/
3. Michel Godet (1948), profesor del “Conservatoire National des Arts et Métiers”, titular de la cátedra de prospectiva estratégica y autor de destacadas obras sobre la Prospectiva, su método y sus técnicas, así como potenciador de diversos modelos para hacer predicciones, establecer escenarios alternativos y practicar la Prospectiva en general. Fuente: http://mketingyprospectiva.blogspot.com/2015/10/michel-godet.html

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Clr. Silvia L. Victoria (IESCCI)