¿Qué es el Paleo Fitness?

Basado en los movimientos de nuestros antepasados cazadores y recolectores, este nuevo sistema de entrenamiento físico gana adeptos en todo el mundo. Cuáles son sus características, sus pro y sus contra.

Tal vez sea por ese inquebrantable espíritu humano, inconformista por naturaleza, lo que nos lleva sistemáticamente a no "quedarnos en los laures", y buscar cosas nuevas, formas de superarnos. En el mundo del fitness, ese patrón de conducta se vuelve frenético al punto de que prácticamente todos los años nos enteramos de un nuevo sistema de entrenamiento físico "revolucionario". Sin embargo, desde luego, no siempre lo "nuevo" significa mejor. Especialmente en temas relacionados con la salud, que puede tener tantas aristas como habitantes tiene la Tierra. En síntensis, en palabras del especialista en fitness de Buena Vida, Daniel Tangona, "no todo es para todos".

Es justamente por esa razón, que todo "novedoso" ejercicio que promete avances sustanciales en materia de salud, necesariamente debe tomarse con calma, con precaución. Y, por supuesto, informarse todo lo posible sobre el flamante método, antes siquiera de considerar emprender ese camino.

En esta ocasión, la nueva tendencia en el mundo fitness, que viene ganando adeptos en todo el mundo a una velocidad asombrosa, es el Paleo Fitness o paleotraining, como se lo conoce en inglés. La palabra paleo procede del vocablo “paleolítico”, y por ende, se refiere al estilo de vida que llevaban los cazadores y recolectores de aquella época. Naturalmente no se trata de cazar jabalíes por el monte ni de comer de tu huerto.

Según explican los especialistas, "se trata de aplicar diferentes técnicas adquiridas con una correcta higiene postural y relacionadas con la actividad física diaria, de aplicar lo que se entiende por una adecuada alimentación, y desarrollando ejercicio físico que implique todos los movimientos que hacía el hombre del Paleolítico, siendo el objetivo de un adecuado estilo de vida paleo la combinación de estos tres aspectos".

El concepto Paleo se utiliza desde hace 25 años en la alimentación (Paleo Dieta), tendiendo a ser baja en carbohidratos, moderada en proteínas y alta en grasas, "respaldándose en la ciencia que defiende las grasas como aporte energético y que destaca la nula relación entre las grasas saturadas y las enfermedades cardiovasculares".Pero esta propuesta –diseñada en Estados Unidos originalmente para mejorar la salud a través de una alimentación más natural– ha sido adaptada a los deportistas con el fin de mejorar su rendimiento deportivo.

"Para estar sano y feliz, el ejercicio de paleotraining es muy estimulante", asegura David Vargas, especialista español en psiconeuroinmunología, fisioterapeuta y uno de los cofundador del paleotraining, que agrega que "el paleotraining consiste en hacer ejercicios sin máquinas sofisticadas, con movimientos funcionales".

¿Qué es el Paleotraining?
Un entrenamiento físico altamente benéfico, una saludable gimnasia natural. Son ejercicios funcionales, anclados en tu genoma: reptar, saltar, trepar, correr, alzar y mover troncos y piedras, cargar bolsas. Son ejercicios intensos, en tiempo breve... y desencadenan mucha gratificación psicofísica. Lo que genera en la salud un cuerpo estilizado, salud y felicidad.Corrige tu postura corporal, te da flexibilidad y refuerza tus abdominales, glúteos y muslos. Las mujeres que lo practican están encantadas, ya que se les afina la cintura y les queda un glúteo muy atractivo, un rasgo característico de las paleochicas.

¿En qué se basan los ejercicios?
Nuestro organismo sigue siendo paleolítico: ha sido diseñado por estos movimientos, que implican todo el sistema musculoesquelético. Los hicimos durante decenas de miles de años. Por eso te sentarán muy bien: disminuyen el estrés y disipan la depresión. Se trata de movimientos intensos, variados y con el estómago vacío.

¿Por qué con la barriga vacía?
Sin heladera, en el paleolítico nos levantábamos en ayunas, hambrientos. Y con el estómago vacío -energía volcada en la musculatura- nos movíamos en busca de comida: caminas, reptas, saltas, alzas pesos, trepas, entre otras. Una vez terminado el ejercicio, se come sanísimo. Fundado en el circuito necesidad-satisfacción, desata una fuerte respuesta neuroendocrina de placer, una ducha interna de hormonas: fortalece tu sistema inmunitario.

Controversias de la corriente "paleo"

En su libro El Mono Obeso, el Dr. José Enrique Campillo Álvarez, especialista en Medici­na Darwiniana o Evolucionista, expone que “nosotros somos el resultado de millo­nes de años de evolución. Nuestros genes han evolucionado adaptando nuestro or­ganismo a las diferentes formas de alimen­tación, que los cambios en el ambiente impusieron a nuestros ancestros. En con­secuencia, nuestro diseño metabólico es el resultado del ajuste continuo a esos cam­bios".

Pero hoy las circunstancias am­bientales y la alimentación someten nues­tro diseño evolutivo a un uso inadecuado, y el organismo responde a esa presión con la enfermedad. Parte de esas modificacio­nes genéticas son una serie de genes llama­dos “genes ahorradores”, que han permiti­do a los hombres sobrevivir en épocas de hambruna, pero que en situaciones de so­breabundancia de ciertos tipos de alimen­tos dan lugar a numerosas enfermedades metabólicas”.

Las necesidades de energía, de carbohidra­tos y de proteínas de los deportistas son superiores a las de las personas sedenta­rias. Un consumo adecuado y suficiente de hidratos de carbono es fundamental para mantener la salud y el rendimiento depor­tivo. Cuando la intensidad del ejercicio supera un cierto umbral, el cuerpo necesi­ta la energía almacenada en el músculo en forma de glucógeno. Así, cuando las reservas de glucógeno se agotan, sobreviene la fatiga.

Por lo tanto, unas buenas reservas de glucógeno son fundamentales para poder realizar entrenamientos de calidad y para no quedarse vacío en las competiciones. Si se mantiene un alto volumen e intensidad de entrenamiento y el contenido en hidratos de carbono de la dieta es muy bajo, se puede favorecer el síndrome de sobre entrenamiento y la supresión del sistema inmunológico. La paleodieta clásica, rica en frutas, verduras, frutos secos y proteínas, puede quedarse corta a la hora de cubrir las necesidades de hidratos de carbono de los deportistas, por ello deben hacerse unas ligeras modificaciones para adaptarse a sus necesidades particulares.

Por otro lado, según lo que se sabe sobre la vida de nuestros antiguos antepasados que vivieron en el Paleolítico, la espectativa de vida era muy baja. Sólo un ínfimo porcentaje (se habla de entre un 3 y un 5 por ciento) sobrevivía más allá de los 15 años, aunque, según Vargas, "si superaban esa alta mortalidad infantil, llegaban a los 70 años en plenitud y felicidad, sin artrosis, sin barriga, sin caries, sin hipertensión, sin cardiopatías". Sin embargo, este afirmación también es dudosa, ya que según los estudios más serios en la materia, los poquísimos (los más fuertes y hábiles) que sobrevivían a la infancia, no llegaban a pasar los 40 años de esperanza de vida.

Ejercicios

El sedentarismo es uno de los peores males que ha proliferado desde la revolución agrícola. El hombre del paleolítico no tenía planes de entrenamiento, pero basándose en toda la variedad de actividades naturales que realizaban, los defendores del Paleo Fitness pudieron reconstruir algunos ejercicios para hacer al aire libre en los que se implica todo tu cuerpo:

  • Entrenamiento interválico (HIIT).
  • Entrenamiento pliométrico.
  • Ejercicios de musculación compuestos.
  • Trotar por terrenos irregulares (trail running).
  • Fartlek con obstáculos.
  • Y toda la amplia gama de actividades recreativas al aire libre como escalar o nadar.

Consultar con un especialista

"Para cualquier ejercicio que se quiera emprender, ya sean los más "comunes", como caminar, trotar o andar en bici; o los más nuevos, que prometen un montón de cosas positivas para el cuerpo, se debe acudir a un especialista que ordenará una serie de estudios para conocer el cuerpo de cada uno. A partir de ese momento, cuando sabemos cómo funciona nuestro cuerpo, dónde estamos bien y dónde no, podemos realizar entrenamientos más o menos exigentes", refuerza nuestro especilista en Fitness, Daniel Tangona, que cierra contundente: "No existen recetas mágicas. Con sólo hacer ejercicio no se puede bajar de peso o mejorar nuestra salud. La alimentación es la única vía para ese fin. Por lo tanto, un correcto seguimiento de profesionales es la única forma que tenemos para saber si algo nos puede hacer bien o, por el contario, nos hace mal. No todo es para todos".

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Por Rafael Roa / www.buenavida.com