«No dejamos todo, fuimos por todo!»

Herman y Candelaria llevan 16 años recorriendo el mundo con su auto de 1928. En el camino nacieron sus cuatro hijos, que son parte de su maravilloso viaje.

"Tú sabes que el contrario de amar es odiar; del día es la noche; del blanco es el negro. Ahora dime ¿cuál es el contrario de sueño?, pienso y no lo encuentro, es que no lo hay, no existe, no hay nada ni nadie en contra de un sueño, todo está a favor".

La frase del libro "Atrapa tu sueño", sintetiza la filosofía de vida de los Zapp, una "pareja" que se atrevió a materializar su sueño y se convirtió en una "familia", en donde el camino se transforma en su propio destino.

Partieron el 25 de enero de 2000. Según palabras de Candelaria a La Nación: "Faltaban sólo tres meses para salir y Herman se aparece con este auto, que llegó a mi casa remolcado en una grúa. Para mí sonaba imposible, para mí lo único que íbamos a conocer serían talleres, nada de paisajes, nada de continentes. Y bueno, no sé cómo me convenció: un día antes de salir logró arrancarlo. Dijimos -vamos como punto de partida al Obelisco-. Invitamos a todos nuestros amigos, a los familiares y no vino nadie". Candelaria lo cuenta y se ríe. Nadie les creía. "Cuando pusimos primera sentí algo lindo, íbamos por nuestro sueño, a buscar quiénes éramos". (Herman Zapp).

Así empezaron Herman y Cande su viaje de Buenos Aires a Alaska hace casi 16 años. En el camino, ya en Carolina del Norte, nació Pampa en el año 2002. En el 2005, en Capilla del Señor nació Tehue. Durante su tercer viaje en el año 2007 llegó la princesa a la familia, Paloma. Y el menor de la familia, Wallaby, nació en Australia.

De esta manera lo que parecía un simple sueño se convirtió en una realidad maravillosa. Se convirtieron también en una familia que decidió adoptar el estilo de vida nómade, y así recorrer el mundo; enseñar a sus hijos acerca de las Pirámides estando al lado de ellas y aprender a hablar escuchando los diferentes idiomas "en vivo".

Vida Positiva dialogó con Herman Zapp, quien al momento de esta entrevista se encontraba junto a su familia, pasando la Navidad en Belén:

¿Cuándo les hizo el "click" y dejaron todo atrás para construir una familia en el camino?

No hubo click! No hubo una crisis o un momento de todo o nada... Es un sueño que teniamos hace mucho.... y queriamos ir por él, asi que no es que dejamos todo, fuimos por todo!

¿Por qué un Graham Paige 1928 para realizar el viaje?

No lo sé, apareció a último momento, no estaba pensado. Lo ví, lo senti... y dije si!. Y cada vez que hago lo que siento con mi corazón, estoy en el camino correcto.

"Muchas veces fracasé ante los demás, pero pocas ante mis ojos. Una forma de fracasar en la vida es haber conseguido muchísimo, pero de lo que no necesitamos y nada de nuestros sueños" (Atrapa tu sueño)

Cuando uno se va de vacaciones, muchas veces está de un lado para el otro recorriendo "los lugares turísticos", pero se pierde el corazón de cada lugar, que es en definitiva su gente y su cultura. En cambio ustedes se toman el tiempo de interiorizarse, involucrarse y compartir con una gran diversidad de personas y culturas diferentes, ¿Qué les dejan esas experiencias?

Las experiencias vienen con ser parte, con ver, participar y ser invitados a compartir su lugar, forma de vivir... cultura! y esto es lo que enriquece un viaje. Un viaje visitando 17 ciudades en 15 días... te deja muchas fotos... pero no dió tiempo a ser parte del lugar... prefiero 17 días en 1 ciudad !

¿Cómo se vuelve a la rutina, si en algún momento lo hacen, luego de casi 15 años de ser una familia "nómade"?

No lo sé, no sé qué será de nosotros en dos días. Vamos viviendo, no planificando.

Con el trabajo, el estrés y demás cosas del mundo actual, uno a veces pierde la oportunidad de pasar tiempo de calidad con sus hijos. En el caso de ustedes, que pasan todo el día juntos, comparten la vida y juegan entre hermanos, padres e hijos, se ve que tienen una unión muy fuerte ¿no? ¿En qué hechos cotidianos notás esa unión?

Se nota en la unión que hay, el tiempo para escucharse, de poder hacer preguntas y con tiempo poder contestarlas... hay mucha más paciencia entre todos al haber más tiempo para dedicarse uno al otro

¿Cuáles son las ventajas de educar ustedes mismos a sus hijos?

Llevar a tus hijos a conocer y experimentar el mundo... es una buena educacion.

¿Que metodologia utilizan?

Usamos el método SEAD del Ministerio de Educación de la Nacion de la República Argentina.

¿Cuál es la principal enseñanza que le querés dejar a tus hijos con este estilo de vida?

La mejor enseñanza de un padre a su hijo es su ejemplo. Y al nacer y vivir un sueño, la mejor enseñanza seria que los sueños estan para ser atrapados.

Además de enseñar a leer, sumar, historia y todos los temas que uno aprende en el colegio de forma "vivencial"; ¿Cómo se les enseñan valores como la amistad, el poder compartir con tu compañero y todo aquello que uno vive en el dia a dia en una clase tradicional en el colegio.?

Nada mejor que un viaje largo. Primero el compartir en familia todo! Luego la amistad entre hermanos es muy fuerte y nada competitiva. Esto se suma a ser muy abierto y adaptarse enseguida a hacer amistades. Que en Australia serán jugando rugby, en la India al criquet, en Africa jugando al fútbol...

"Van a tener problemas - me dice ese hombre - pero no te deseo un viaje sin problemas, sino con la fuerza suficiente para superarlos". (Atrapa tu sueño)

¿Que soñás para tus hijos?

Que sigan sus sueños.

¿Qué consejos le darías a todos aquellos, con o sin hijos, que quieren realizar una experiencia de este tipo pero no se animan?

- Si tienes hijos, tienes la responsabilidad de la educación de tus hijos. No sólo de qué van a vivir sino para qué van a vivir. Encárgate de mostrarles el camino, no los derives.

"Vamos lento, el auto es muy lento, pero sabemos a dónde vamos: ¡vamos por nuestro sueño!". (Pampa)

Si quieres saber más acerca de esta emocionante aventura: http://www.argentinaalaska.com/

¿Te gustó? ¡ Compártelo !

 Síguenos en Facebook
 Síguenos en Twitter
 Síguenos en Instagram

Por Verónica de Martini y Martín Leonetti