La rutina para llegar a los 40 sin panza

Sea para estar bien en el verano o para cuidar la salud, acá te damos algunas recomendaciones para cuidar tu peso

Pasados los 30, parece imposible zafar de ese camino casi inexorable que nos lleva a portar flotadores abdominales. La sensación es que iniciamos un trayecto inminente que culmina con "éxito" a los 40. De hecho, entre gran parte del género masculino se lo vive con bastante naturalidad y hasta con cierta resignación.

Más aún, en el afán de justificarse, existen máximas que ponen en duda la hombría de quienes pueden sortear la barriga que asoma con las cuatro décadas. Lo cierto es que existe una serie de hábitos alimenticios que, acompañados de una rutina física, podría dejarte chato el abdomen. Es sólo cuestión de animarse.

Con el paso del tiempo, el metabolismo se va modificando tanto en hombres, como en mujeres. El proceso se pone más lento, de hecho, "a partir de los 20 años hay que sumarle al peso ideal que tiene cada persona, un kilo por década", explica Cynthia Carignani, licenciada en Nutrición, MN 3786.

La especialista, además detalla cuál es y cómo se calcula el peso ideal, que se puede conocer a través del Índice de Masa Corporal (IMC), cuyo resultado se obtiene dividiendo el peso por la altura al cuadrado. "Por ejemplo: En alguien de 70 kilos, que mide 1.65 mts (al cuadrado 2,72), el valor da 25,73." Y agrega: "Para que una persona tenga peso normal debe dar de 20 a 25. Si da menos es bajo peso, si da más sobrepeso u obesidad.".

"A partir de los 40, en los hombres suele localizarse más grasa en su abdomen, por lo que para evitar que esto suceda, o para disminuirla, es muy importante mantener una rutina física y alimenticia", agrega Carignani.

A continuación, 10 sugerencias para sumar a tu rutina diaria y hacerle frente a esos kilos de más.

  1. Disminuir el consumo de alcohol (Una copa de vino por día la mujer y dos copas el hombre, por ejemplo).
  2. Bajar el consumo de grasas, como las frituras, y comidas rápidas, como panchos, hamburguesas y choripanes.
  3. Disminuir los azucares simples como las galletitas, gaseosas comunes, golosinas y productos de panadería.
  4. Realizar actividad física con una frecuencia mínima de 3 veces a la semana.
  5. Evitar el sedentarismo, por lo menos aumentar mínimamente el movimiento cotidiano.
  6. Evitar el café y el cigarrillo.
  7. Beber mucha agua.
  8. Consumir variedad de frutas y verduras.
  9. Aumentar el consumo de pescado de mar.
  10. Utilizar cocción al horno, parrilla y vapor hervido.

En cuanto a las pautas físicas, es importante saber que los ejercicios aeróbicos ayudarán a bajar la panza y los localizados -como los abdominales- a tonificar el abdomen.

Respeto de los hábitos alimenticios, Carignani aclara que "no hay un alimento específico para tonificar el abdomen. Generalmente, los más proteicos ayudan a tener más masa muscular: la clara de huevo, por ejemplo". Asimismo, es recomendable hacer seis comidas al día, comer cada 3 horas y masticar mucho cada alimento. De esta forma, "colaborará para que la grasa no se localice en el abdomen y se llegue con menos apetito al siguiente plato ya que el metabolismo todo el tiempo está activo evitando -de esta manera- la formación de grasas", concluye la especialista.

Los 40 sin panza son posibles. El método para lograrlo es sencillo (aunque no necesariamente su realización) y tiene el valor agregado de que además de atender cuestiones estéticas aporta un cambio cualitativo en salud. Ahora sólo depende de la decisión quizás hasta filosofal de cada uno y, esencialmente, de la fuerza de voluntad.

Por Pablo Seoane | Vía Conexión Brando

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Redacción