La boca de la verdad

En los momentos de crisis, solo la imaginación es más importante que el conocimiento.

Foto: Marc van der Aa

Cuenta una antigua leyenda que, en la Edad Media, un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer. En realidad, el verdadero autor era una persona muy influyente del reino y por eso, desde el primer momento, buscaron a un "chivo expiatorio" para encubrir al verdadero culpable.

El hombre fue llevado a juicio, ya conociendo que tendría escasas o ninguna oportunidad de escapar al terrible veredicto: ¡ LA HORCA ! El Juez, también cómplice, cuidó de dar todo el aspecto de un juicio justo y por esta razón le dijo al acusado:

- "Conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor, vamos a dejar en manos de Él tu destino. Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras culpable e inocente. Tu escogerás uno de ellos y será la mano de Dios la que decida tu destino"

Por supuesto, el juez corrupto había preparado dos papeles con la misma leyenda: "CULPABLE" y la pobre víctima, aún sin conocer los detalles, se dio cuenta que el sistema propuesto era una trampa. No había escapatoria. El Juez conminó al hombre a tomar uno de los papeles doblados.

¿Qué piensas que hizo? ¿Tú que harías? ¿Intentar huir? ¿Resignarte a ese fatal destino? No sigas bajando para ver qué hizo él, y piénsalo un momento. ¿Encontraste una solución? Baja ya y mira qué es lo que hizo aquel hombre virtuoso.

El hombre inspiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados pensando, y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse, abrió los ojos y con una extraña sonrisa, escogió y agarró uno de los papeles y, llevándolo a su boca, lo engulló rápidamente.

Sorprendidos e indignados, los presentes le reprocharon airadamente. - "Pero.... ¿qué hizo?.... ¿Y ahora?.... ¿Cómo vamos a saber el veredicto?"

- "Es muy sencillo" respondió el acusado, es cuestión de leer el papel que queda y sabremos qué decía el que yo escogí"

Con rezongos y disgustos mal disimulados, tuvieron que liberar al acusado, y jamás volvieron a molestarlo.

Moraleja:

  • Por más difícil que se nos presente una situación, nunca dejemos de buscar la salida ni de luchar hasta el último momento.
  • Se creativo.Cuando todo parezca perdido, usa la imaginacion.

En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento. Albert Einstein

¿Te gustó? ¡ Compártelo !

 Síguenos en Facebook
 Síguenos en Twitter
 Síguenos en Instagram

Gentileza, Pedro Pisani