Intrigante concepto de avión que apunta a terminar con la espera en los aeropuertos y sus terminales

¿Es un tren, es un avión?... no, es Clip-Air.

Mientras los alemanes se encuentran ocupados desarrollando el primer despegue vertical de un avión comercial o aterrizando uno completamente eléctrico, los suizos buscan revolucionar la industria del transporte aéreo desde un nuevo y modular enfoque.

Concebido en Suiza por la Escuela Politécnica Federal de Lausanne, la empresa Clip-Air propone una aeronave de sólo un ala, que comprendería la totalidad del fuselaje, cabina y tres turbinas, anexo a un máximo de tres cápsulas intercambiables –cada una de 30 metros de largo y 29,5 toneladas- que podrían ser utilizadas tanto como cabinas de pasajeros o de carga.

Sostenido por dos largas piernas de metal que flanquean el espacio ocupado para largos contenedores, un solo ala sería capaz de subir 450 personas -150 por cápsula- o un infinito número de combinaciones de pasajeros y carga. ¡Esto sería el equivalente a la carga útil de tres aviones A320, usando sólo la mitad del poder de sus turbinas!

Las cápsulas serían fácilmente desmontables del fuselaje, permitiendo una rápida rotación de las mismas en tierra, surgiera cualquier inconveniente o necesidad de mantenimiento.

Capaces de ser transferidas mediante camiones, podrían ser autónomos vagones de pasajeros, permitiendo a los viajeros abordar sus vuelos en estaciones de tren.

Éstos vagones transportarían pasajeros de la estación al aeropuerto, donde serían simplemente montadas en sus alas asignadas, transformándose en aviones sin la necesidad de desembarcar a los viajeros de las cápsulas. La eficiente transición erradicaría la necesidad de terminales aeroportuarias, ya que abordar y hacer fila ocurrirían fuera de las mismas.

Ofreciendo un método más flexible y eficiente en administración de flotas y una mayor velocidad de embarque, Clip-Air recortaría drásticamente el tiempo de vuelo y los costos, reduciendo la posibilidad de vacantes en los vuelos. El sistema sería también más eco-amigable que la tecnología actual, con un trío de cápsulas volantes debajo de un solo ala, generando menos emisiones y consumiendo menos combustible que tres aviones individuales, agregando una mayor capacidad de vuelo y velocidad. También exploran la idea de usar combustibles más limpios, como el hidrógeno líquido y biocombustibles, en lugar del tradicional derivado del petróleo.

La ambiciosa noción todavía tiene un largo camino por recorrer antes de ser completamente real, con un desarrollo futuro que requiere de avances en aerodinámica, simulaciones mediante, para testear su practicidad. Y todavía quedan millones de preguntas sin contestar, como por ejemplo qué efectos tendría el concepto en cuanto a seguridad se tratase.

Igualmente, Clip-Air tiene un inmenso potencial, con un equipo que asegura su realidad técnica en cada uno de los pasos a seguir. Y todavía quedando la fantasía de vuelos hipersónicos en las alturas nuevamente, recordando el supersónico Concord, éste concepto tiene la capacidad de materializarse mucho antes.

Fuente: Forbes
Por Kristin Tablang para Forbes.
Traducido por Santiago Tomás Bellomo para VidaPositiva.

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Redacción