Improvisar no es para improvisados

El genial Elías Bajer nos regaló hace años atrás 10 consejos del mundo del Jazz para la vida. Hoy los republicamos, pensando el el nuevo año que comienza.

Es bien sabido que en la creatividad está la ventaja competitiva que tomaremos frente a nuestros colegas o competidores.

Muchos líderes buscan en el jazz esa fuente con la que hay que nutrirse día a día para no volver a los viejos esquemas mentales del pasado.

En el jazz, improvisar, innovar, crear, descubrir, son palabras corrientes; siempre está ese espíritu porque el jazz tiene inmersa esta fuente inagotable, resumida en 10 características:

  1. La diversión, la alegría, es el escenario fundamental. Con amargura, bronca, celos, odios, envidias es imposible que nos brote una nueva frase creativa. Divertirse trabajando no es dejar de ser responsable.
  2. El momento del solo es la oportunidad para improvisar, no es antes ni después, es ese momento y está acotado.
  3. Vivimos intensamente ese momento, hacemos una desconexión mental del pasado, de éxitos o fracasos anteriores, de historias, de recuerdos, de grandes tocatas, de excepcionales solos, aún de los problemas del día a día. Es en ese exclusivo momento donde hay que estar conectado y a full.
  4. Generado el clima y la relación de confianza en el equipo, dejamos fluir la improvisación desde nuestro interior para descubrir nuevas frases musicales, espontáneas, impredecibles, irrepetibles.
  5. Olvidamos al crítico interior que todos tenemos detrás de nuestra rigidez o mapas mentales y nos lanzamos seguros que algo nuevo va a aparecer.
  6. Asumimos un compromiso creativo siempre renovable, desafiante frente a uno mismo, al equipo y a la audiencia.
  7. Ingresamos confiadamente a zonas de alto riesgo, desde donde siempre obtenemos las grandes diferencias.
  8. Si bien uno está solo para hacer el solo y ciertamente se expone, existe una alta conexión con los miembros del equipo quienes lo apuntalan con una tendencia proactiva y esta característica permite enfrentar situaciones inesperadas latentes en todo momento. ¿Qué músico no se equivoca?
  9. Sabemos que en la improvisación cometemos errores, nos desenfocamos pero siempre aprovechamos esos momentos para crear algo nuevo, fraseos agradables, frescos, superiores a los estándar y éstos brotan en la flexibilidad de todo el equipo.
  10. Improvisar es una metáfora también sobre la habilidad de resolver los problemas a medida que se presentan.

En el jazz nos destacamos por ser creativos, ¿Con que creatividad se destacará Usted para liderar este 2016?

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Por Elias Bajer | Business & Swing