El maestro de las buenas noticias

Educar sea quizá la vocación más noble, productiva y fructífera entre las multiplicidad de profesiones que puede elegir un ser humano.

Cada día millones de maestros encuentran nuevas alternativas para incrementar la calidad educativa, pero también muchos docentes se ocupan enseñar con creatividad e innovación para darles a sus alumnos mayores herramientas para la vida académica, laboral y sobre todo emocional. Esta es la misión del docente colombiano Camilo García Ramírez, quien cada mañana desde hace seis años busca buenas noticias en los periódicos para enseñarles a los más chicos que en el mundo lo negativo no prevalece sobre lo positivo.

A las buenas noticias si se las busca, se las encuentra. Camilo, es profesor de educación religiosa y ética, y su dedicación plena y absoluta por inculcar valores lo impulsó a crear técnicas creativas para despertar en sus alumnos sus legítimas ganas de aprender. La motivación de Camilo para comenzar su trabajo de recopilación de buenas noticias, nació del cansancio de observar la mala imagen que Colombia tenía en el exterior en torno a las películas y series que sólo exhibían cuestiones ligadas al narcotráfico o el crimen organizado.

Sostener esta visión e imagen era directamente proporcional a inculcar valores negativos en la infancia y en la adolescencia colombiana, había que hacer algo para transmitir como en realidad era la gran mayoría del país la que cada día trabajaba y se esforzaba por construir un país signado por las buenas acciones. Camilo buscó buenas noticias en los diarios y encontró cientos de ellas. Quizá no figuraban en las primeras planas y no eran protagonistas de estridentes titulares, más humildes y anónimas, estaban allí para ser encontradas.

Así fue como sus alumnos se convirtieron en buscadores de buenas noticias. En la clase del profesor Camilo, los niños debían buscar noticias positivas y en un inicio, ante la rutinización de una prensa que sólo exaltaba lo negativo y había calado hondo en los niños, ellos no sabían cuál era el criterio para encontrar otro tipo de información.

Poco a poco, los alumnos notaron que la solidaridad, los buenos gestos, la creatividad, el talento y el esfuerzo estaban en todos los diarios, en los valores protagonizados por miles de colombianos que generaban buenas noticias. Finalmente, sus alumnos abrazaron esta tarea como su clase favorita y fueron quienes luego en sus casas, en sus barrios y en su escuela se convirtieron en cronistas y divulgadores de buenas noticias.

Además. Camilo refuerza su enorme tarea educativa con otros ejercicios como la búsqueda de buenas noticias en el día que nacieron y que los chicos escriban los 80 hechos, palabras, gestos o actitudes que los hacen felices. En Colombia un maestro está mejorando la calidad educativa y emocional de cientos de niños que hoy encuentran en las buenas noticias un ejemplo de valores.

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Redacción