Cinco cosas que nadie nos dice sobre la salud

En este artículo hablamos de cinco cosas que debemos tener en cuenta para seguir el camino correcto.

Fotografía de Emma Simpson en Unsplash

La salud física y mental van de la mano, y encontrar el equilibrio correcto entre ambas es lo que conduce a una vida realmente feliz. Lo cierto es que nadie está siempre perfecto, lo cual debería animarnos a ser amables con nosotros mismos cuando las cosas no nos salen como querríamos.

Es probable que muchas de las personas con las que nos cruzamos a diario se sientan igual que nosotros o se hayan sentido así en algún momento reciente. Ello debería servirnos como fuente de inspiración para intentar llevar la vida que queremos.

Despertarse cada día a la misma hora

El cuerpo humano funciona como un reloj; por ello, recorrer grandes distancias, permanecer despierto hasta tarde y padecer jet lag nos agota enormemente. Si queremos aprovechar al máximo la vida, es muy importante levantarse siempre a la misma hora. Al principio puede parecernos una tarea tediosa que nos obliga a salir de la cama sin un motivo aparente, pero en un par de semanas empezaremos a notar que nuestro cuerpo empieza a funcionar como una máquina bien engrasada.

Descansar de pantallas y notificaciones

Si no estamos hechos para recibir estímulos continuos e información nueva día y noche, ¿por qué nos prestamos a ello? La respuesta es sencilla: resulta tan adictivo y tenemos tanto miedo a perdernos algo que a menudo olvidamos que necesitamos descansar y relajarnos.

Poner el celular en silencio y dejarlo en otra habitación es una buena manera de romper el círculo que nos mantiene siempre activos. Al principio nos aburriremos y sentiremos que nos falta algo, lo cual no hace más que demostrar el poco descanso que le damos al cerebro. Si logramos mantener esta rutina, pronto notaremos que los niveles de estrés se reducen cuanto más nos alejemos del mundo digital.

Evitar comportamientos obsesivos

Podemos pensar que centrarnos en una tarea y pensar en ella cuando nadie más lo hace nos ayudará a mejorar, y en cierto modo es cierto. Ahora bien, ¿realmente queremos destacar en algo a costa de arrinconar todo lo demás? ¿Sabemos diferenciar entre hacer algo útil y obsesionarnos con algo que puede acabar resultando perjudicial para nuestra salud? La verdad es que encontrar el equilibrio es realmente difícil.

El trastorno obsesivo-compulsivo, la ansiedad y la fatiga crónica aparecen cuando nos centramos en algo de forma obsesiva. Puede tratarse de algo tan aparentemente inofensivo como consultar el correo electrónico del trabajo durante el fin de semana, comprobar el saldo bancario o incluso realizar una última apuesta en línea antes de ir a dormir. La clave consiste en saber usar las herramientas que tenemos a nuestra disposición para ayudarnos a romper con los hábitos que empiezan a dictar el devenir de nuestra vida. Pensemos en el juego, por ejemplo: podemos usar la tecnología para establecer límites de apuesta, pedir ayuda a un amigo o dedicar el tiempo que destinábamos al juego a una afición que nos apasione.

Socializar para liberar tensiones y relajarse

A todo el mundo le gusta quedar con los amigos, pero no siempre lo hacemos de forma sana. Ir a dormir tarde, beber mucho y comer más de lo debido puede resultar muy divertido, pero resulta más perjudicial de lo que nos imaginamos. Si nos limitamos a realizar actividades relajantes y poco estresantes que nos permitan dormir las ocho horas de rigor, pronto empezaremos a notar cambios positivos. Además, la liberación de endorfinas en el torrente sanguíneo contribuirá a reducir el nivel de estrés subyacente. Las llamadas hormonas de la felicidad nos permiten desconectar más rápido por la noche, dormir mucho mejor y despertarnos con energía.

Comer bien para fortalecer el sistema inmunitario

Esto es algo que no todo el mundo sabe, por lo que es extraño que no caigamos enfermos más a menudo. Sentirse cansado, hinchado o resfriado puede deberse a un exceso de trabajo, pero también a la ingesta de alimentos contraindicados. Las intolerancias alimentarias más comunes son relativamente fáciles de identificar y pueden eliminarse de la dieta, pero debemos ser conscientes de que el hecho de no sufrir una reacción alérgica aguda no significa que el cuerpo tolere lo que le damos. Si mantenemos una dieta sana, mejoraremos la salud sin lugar a dudas.

Conclusión

La clave es simplificar las cosas e ir introduciendo los cambios de uno en uno. Si caemos en la trampa de querer hacerlo todo muy pronto nos quemaremos y nos sentiremos superados. Lo ideal, pues, es elegir uno de los consejos de esta lista y empezar poco a poco.

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