Apodérate de tu sistema inmunológico

Para que asuman un papel protagónico en el proceso de recuperación o mejoría, Marianela Castés Boscán le llama a sus pacientes, impacientes. Impacientes por alcanzar una vida mejor y con gran fortuna, controlar todos los agentes internos y externos para ganar calidad de vida

Escrito por Danahé Figueroa Espinoza

Los espacios de la Sala Alternativa de la Fundación Juan Carmona del Diario EL IMPULSO, sirvieron para llevar a cabo el foro Apodérate de tu sistema inmunológico, promovido por la Fundación Badan Lara, donde se congregaron alrededor de 220 participantes para tomar nota de los saberes de esta caraqueña, docta en Psiconeuroinmunología.

“Para apoderarnos de algo, primero debemos conocerlo”, así inició su ponencia Castés Boscán, quien expuso que hace 15 años el sistema inmunológico era considerado un método de defensa del organismo. Ahora es mucho más que eso. “La palabra inmunología viene del latín immuzlis, que significa libre de. Es decir, libre de bacterias, hongos, virus, parásitos, células tumorales y de órganos ajenos. Cuando una persona le ha sido trasplantado un órgano, el sistema inmunológico lo reconoce y si no es compatible, lo rechaza. A todos éstos los llamamos antígenos, que son las sustancias introducidas en el organismo que provocan una respuesta inmunológica”, dijo.

Entre el yo y no yo

La especialista con postgrado en la Universidad de Kingston, Australia, y doctorado en la Universidad de París, habló con toda pedagogía de las características del sistema inmunológico. En detalle, es capaz de reconocer lo propio, sin ignorar que bajo ciertas condiciones, emprende combate contra células del mismo organismo, tal es el caso de las enfermedades autoinmunes: lupus, esclerosis múltiples, diabetes, artritis. “Es un sistema que tiene memoria y eso lo hace semejante al cerebro. Según un investigador chileno que trabajó en París, es la prolongación fluida del cerebro y encontró más de 200 similitudes entre ambos”, dijo.

De manera que cuando un niño es vacunado, se le imprime una memoria al sistema inmunológico y al ser contagiado por un virus, hay una respuesta en defensa.

-Funciona así: Se inyecta un virus-memoria, de inmediato los pequeños sufren fiebres, inflamación en la zona pinchada, entre otros síntomas. Pero más adelante cuando la bacteria vuelva a entrar en su cuerpecito, el SI la recuerda, ataca y evita que se enferme. Es válido mencionar que hay que vacunar proporcionalmente a la cantidad de microorganismos existentes, porque el SI es muy específico.

Factores de la respuesta inmune

Ahora bien, ¿cuáles factores utiliza el sistema inmunológico para actuar?. El método de defensa se sirve de los glóbulos blancos, que Castés Boscán definió como un conjunto de células heterogéneas. Monocitos, Neutrófilos, Basófilos y Eosinófilos son sus tipos, pero el más importante: El Linfocito T. “El Dudamel, el director de esta gran orquesta es el linfocito T. Está pendiente de todo. Sabe cuándo alguien entra, ordena y dirige. Es la célula guardiana, es la que batalla. Sin esta célula no hay respuesta inmune, tiene un sensor receptor que le permite comunicarse con las otras células”, explicó.

En este orden, el sistema inmunológico es semejante a un gran escuadrón donde cada guerrero tiene una tarea trascendental:

•Linfocitos B: es el único que produce los anticuerpos que van a parar a las bacterias.

•Macrófago: Es una célula versátil, con encimas sumamente poderosas, capaz de comer o fagocitar cualquier agente extraño.

•Natural killer (Asesina natural): Fue la última célula del SI que se descubrió. Su función principal es acabar con células tumorales. Basta una aproximación de ésta a un tumor cancerígeno, para que empiece a morir.

•Neutrófilos: Es la primera célula que sale al combate cuando hay una agresión.

La doctora también dio detalles de dónde se suscita la respuesta inmune. Al respecto expuso que en el cuerpo humano hay órganos linfoides secundarios, ubicados estratégicamente para la acción inmune.

¿Por qué el SI quiere que nos sintamos mal?

Porque necesita energía para hacer un trabajo efectivo, el sistema inmunológico somete al cuerpo a un estado de quietud a través, por ejemplo, de un malestar general: dolor de huesos, dolor de cabeza, falta de apetito. Todo con un solo objetivo: Detener a la persona. -Antes se creía que sentirse mal era producto de una bacteria. Ahora está comprobado que el mismo SI hace que nos sintamos mal cuando entra una bacteria para que gastemos energías, el tomarlas y combatir el antígeno. Requiere de esa energía que adquirimos con nuestra alimentación y es acumulada en moléculas. El sistema inmunológico dice y ordena no más trabajo, no más gimnasio, no más esfuerzo mientras yo hago mi trabajo. Entonces apoderarse de nuestro sistema inmunológico, prosiguió, es aceptar que me siento mal, no forzar el cuerpo, descansar, no tomar antigripales para aliviarnos en cuestión de horas, sino tomar un té natural y esperar sentir mejoría. Así se establece una alianza que dará buenos resultados, porque es usted quien activa y desactiva su SI.

Una buena noticia

Atención “impacientes” oncológicos. Marianela Castés Boscán no se conformó con explicar cómo el organismo vive en combate y se protege, además entregó en manos de quien superó y para la fecha está de frente al cáncer, un regalo que se traduce en vida y esperanza.

“Tengo una buena noticia. Con la reproducción de las células Natural killer se consiguen transformaciones biológicas positivas. Ellas son sensibles a la imaginación guiada, se multiplican y combaten las células cancerígenas. Hace más de 15 años le decía a la gente: no dejen de hacer algo que es bueno por no saber el mecanismo por el cual actúa. Estarían perdiendo una oportunidad. Ahora el proceso es conocido y aplicado con toda efectividad.

Hace tiempo enviamos unas muestras de sangre a un laboratorio y nos llamaron para saber por qué habían tantas Natural killer. Todo es producto del ejercicio de imaginación guiada”, aseguró.

En este sentido, los asistentes le dieron un apretón de mano al importante, pero no tan célebre sistema imunológico y abandonaron la sala con un plan en mente: ejercitar a diario la imaginación para procurar el nacimiento de bebés Natural killer, para que a su vez se reproduzcan al 101%, y ganarle la batalla a las enfermedades autoinmunes.

El estrés frente al sistema

La experta en Psiconeuroinmunología, explicó que todos los seres humanos construyen desde su infancia un sistema interpretativo y toda actividad realizada genera emociones. “Frente a un estrés emocional, aquel que es permanente, que es todos los días con la misma intensidad, producimos una molécula llamada Cortisol que flagela al sistema inmunológico, lo deprime e impide que actúe ante una bacteria. Está comprobado que aquellas personas que registran altos niveles de depresión o estrés emotivo, se enferman con más frecuencia”, explicó. Agregó que según el escritor Viktor Frankl, “la última de las libertades, la que nadie nos puede arrebatar, es la de decidir qué hacer y cómo actuar frente a lo que nos toca vivir”.

Creando salud

Marianela Castés Boscán en compañía de Héctor Payares Blanco, quien fue director principal de la Sociedad Financiera Finalven, dirige la organización Creando Salud, integrado por un equipo transdisciplinario de especialistas. Desde 1995 están comprometidos con la divulgación e investigación de metodologías terapéuticas basadas en Psiconeuroinmunología para activar procesos de sanación.

Para conocer detalles de los ejercicios de imaginación guiada, visite la página www.creandosalud.org

Compartido por Ataulfo Sanchez

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