Más del 40% del tiempo en las empresas se pierde en reuniones improductivas. Si esto se traduce a cifras, seguramente los financieros estarán más que preocupados en semejante despilfarro de dinero, y de energía.
¿Revives una y otra vez situaciones intensas a partir de un recuerdo, una canción o lo que fue algún vínculo, trabajo o aspectos de tu vida?
Ser muy bueno en lo que haces es sumamente importante. Sin embargo, eso no te transforma en un referente en tu sector.
En la transformación global que experimenta el mundo laboral desde hace varios años, hay un aspecto que muchas personas suelen dejar de lado: sus habilidades blandas.
Una clasificación producto del trabajo del psicólogo norteamericano Howard Gardner, que echa por tierra la idea de que las personas tenemos dos opciones: ser o no ser inteligentes.
¿Alcanza sólo con el entusiasmo y la motivación para ser exitoso?
No hay límites para encuadrar eso que se llama “éxito”, puesto que su medida es interna.
La confianza es el atributo esencial de las relaciones interpersonales en los distintos planos.
Al aprender a corregir y reencauzar estos desvíos es posible recuperar parte del tiempo desperdiciado, y tener jornadas con mayor amplitud para realizar sus proyectos y acciones.
Hay personas que tienen, sin que lo sepan, un meta-programa de fracaso interno. Viven por fuera como si fuesen exitosos, aunque nunca llegan a alcanzar totalmente el resultado.