5 Consejos para llegar a fin de año sin stress

Recomendaciones para mantener la calma y el equilibrio de cara al nuevo año.

El 31 de diciembre no sólo marca el fin del calendario. Hombres y mujeres de todo el mundo hacen un balance acerca de lo que sucedió, lo que no sucedió y lo que podría haber sucedido. En este día emergen las metas cumplidas y las causas perdidas, pero también se renuevan los sueños y expectativas como una nueva oportunidad que comienza a partir del 1 de enero.

El Dr. Daniel López Rosetti, en su publicación Estrés de las Fiestas y el Año Próximo, asegura que un balance se vuelve positivo cuando quien lo realiza establece proyectos con expectativas realistas y objetivos alcanzables.

¿Cómo lograrlo? El Dr. López Rosetti lo sintetiza en una sola palabra: flexibilidad. "Lo perfecto es enemigo de lo bueno", la perfección es insalubre, intente tener un mínimo de errores, sea flexible, el "10" no existe, simplemente aspire a promedios razonables. Intente que sus expectativas estén de acuerdo a su realidad vivencial”.

Una de las claves para encontrar nuevos sueños y proyectos para el próximo año es ampliar los horizontes. "Busque nuevos amigos, nuevas relaciones, nuevas lecturas y nuevas actividades que puedan ampliar su horizonte personal", afirma el autor y además invita a vivir el día de hoy como un momento ideal para capitalizar los buenos deseos en conocimiento personal. "Intente que este fin de año sea un encuentro con su emoción y resulte en un proyecto de futuro. Una forma de alargar al vida es agregar intensidad emocional al tiempo que se vive, esto es calidad y no cantidad", afirma.

5 consejos útiles

Administrar el tiempo

La organización y previsión nos vuelven menos vulnerables al stress. Por eso, se recomienda establecer una escala de prioridades sobre obligaciones y aceptar que sólo podemos manejar una cosa a la vez. Esto significa encarar proyectos alcanzables y no desmesurados. Los eventos estresantes estarán siempre presentes, pero sólo podremos sobreponernos desarrollando una adecuada estrategia de afrontamiento. Además, hay que apostar a la utilización de los fines de semana en forma sana. Los descansos conviene tomarlos con mayor frecuencia, que no sean una vez al año.

No presionarse y saber pedir ayuda

Realizar balances del año antes de tiempo o exigirse por todo lo que falta atravesar o cumplir no es aconsejable. Es fundamental aprovechar el día. También es importante aprender a pedir ayuda, ya sea profesional o del entorno. Hablar de lo que nos preocupa resulta muchas veces liberador y permite encontrar soluciones que tal vez no se nos hubiesen ocurrido. Esto también implica poder delegar: no asumir que sólo nosotros podremos hacerlo correctamente nos liberará de la presión de ocuparnos de todo.

Disfrutar del tiempo libre

Hay que aprender a liberarse de los mandatos sociales y aprovechar el tiempo libre como tal, sin ocupar la agenda ni obligarse a realizar actividades en forma permanente que sólo demandan más energía y generan cansancio en lugar de satisfacción. Respetar las motivaciones y realizar actividades que sean de nuestro interés y verdaderamente nos agraden es fundamental. En conclusión, darse tiempo para actividades de distensión en algún momento del día, pasatiempos que relajan y disminuyen el stress como leer, cantar, cocinar, ir al cine. Realizar un alto de cinco minutos en el día ayuda a tener claridad a la hora de enfrentarse nuevamente con los problemas diarios.

Compartir con familia y amigos

El contacto con los afectos también es vital. Hay que intentar aumentar los encuentros con amigos y con la familia, disfrutando de estas pequeñas interrupciones de la rutina. Es sano incorporar cualquier actividad que implique contacto con personas de nuestro círculo íntimo. Pero lo ideal es evitar los lugares masivos.

Realizar actividad física y relajación

Ir al gimnasio es una de las actividades que más ayuda a liberar el stress. Pero también puede aportar al equilibrio y la relajación tomar clases de yoga y meditación, hacer natación o caminatas. Si es posible realizar alguna de estas actividades a la hora de almuerzo o algún tiempo libre dentro del horario laboral, mucho mejor. Si falta tiempo, es aconsejable al menos hacer algo de gimnasia en casa, con luces tenues, celular y televisor apagados, en un ambiente relajado.

El análisis positivo

En este sentido, el autor de “Ontología del Lenguaje”, Rafael Echeverría, considera que los análisis de fin de año son un acto positivo, pero su verdadero sentido radica en la formulación de metas concretas y plausibles.

"Entre más específica sea la promesa de fin de año es más probable que se cumpla, ya que no genera falsas expectativas", destaca. Además ha comprobado que una promesa se transforma en un objetivo claro cuando la persona es capaz de diseñar un plan acorde a sus acciones y con plazos específicos que conformen una trayectoria posible para el cumplimiento de una meta.

Si la promesa sólo queda en el plano de una idea, su realización será improbable e indeterminada y se mantendrá sólo en las "buenas intenciones" que los seres humanos mantienen año a año de forma sistemática e indeterminada.

Fuentes:
www.lanacion.com
Rafael Echeverría, Coach ontológico.

Dr. Harry Campos Cervera, médico psiquiatra y psicoanalista, magíster en Psiconeuroinmunoendocrinología.
Lic. Vanesa Bender, psicóloga especialista en stress.
Dr. Daniel Lopez Rosetti, presidente de la Sociedad Argentina de Medicina del Estrés (Sames)

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