Valorar a los abuelos, una misión plena de sabiduría

En la actualidad, los adultos mayores son personas activas en una época que consagra a la juventud como definición del éxito.

"La negación de la edad es un fenómeno moderno. No estamos viviendo en la edad de oro del envejecimiento. Cuando el andador ya no sea motivo de burla como signo de senectud sino que se lo vea como una ayuda valiosa para conservar la movilidad, quizá sí vivamos en ella", así define la prestigiosa autora de "La Voz Humana" Anne Karpf las desventuras de crecer en un mundo para jóvenes.

El proyecto Amigable con los mayores, de la Organización Mundial de la Salud, impulsa medidas concretas para que las personas de la tercera edad puedan habitar un lugar de la misma manera que lo hacen los más jóvenes.

Su creador, Alex Kalache, especialista de la OMS, explicó que la propuesta es "crear accesibilidad en la ciudades en la que sea más fácil para todos poder vivir. Si las veredas están arregladas, eso beneficia a los mayores pero también a las madres con cochecitos o a las personas con sillas de ruedas. Cuando hablamos de una ciudad amigable estamos hablando de una ciudad más humana".

El porcentaje de la población mundial de personas mayores de 60 años se duplicará en menos de 3 décadas, pasando de un 11% en 2006 a un 22% para 2050. El 70% vivirá en países en vías de desarrollo.

En este sentido, la OMS destacó que en la actualidad los mayores son personas activas. Siguen estudiando, realizando actividades y se plantean proyectos y los cumplen. Por ello, necesitan que la sociedad los acompañe y además, reclaman vivir en un lugar que les permita ser libres para encarar sus desafíos.

El problema es que las ciudades sólo están preparadas para los jóvenes. Por ello, en el 2005 se seleccionaron 33 ciudades del mundo y se observó en qué condiciones estaban y cuáles eran los obstáculos que les impedían a las personas de la tercera edad poder circular libremente. Algunos de los mayores impedimentos estuvieron vinculados al trasporte, la iluminación en las calles, la duración de los semáforos, las roturas en veredas y calles, la falta de rampas y las letras poco visibles o en un formato chico en los carteles de la vía pública, como nombre de calles, entre otros.

Por otra parte, la OMS destaca que las ciudades amigables son aquellas que promuevan el acceso igualitario en los servicios de salud para los ancianos y también promuevan la participación y la seguridad. La idea de ofrecerles seguridad tiene que ver con que existe un sistema que ayude a compensar los problemas que traen aparejados la vejez.

Mejorar la calidad de vida es urgente ya que para el 2030, aproximadamente tres de cada cinco personas vivirán en un área urbana y las personas de más de 65 años serán aproximadamente mil millones y no sólo eso, por primera vez superarán a los niños menores de 5 años. La edad promedio de vida se ha prolongado ampliamente, pero tanto la sociedad como los lugares que habitamos no se encuentran preparados para esta tendencia. Las ciudades no están acordes a su población.

La necesidad de proteger y permitir que todos podamos realizar las actividades de una vida normal, es un derecho que cualquier ciudadano debería ejercer. La OMS finaliza su informe definiendo la situación: "No es que queremos ser generosos, es una cuestión de derechos humanos".

Objetivos del Programa

El programa de la OMS para un entorno adaptado a las personas mayores es un esfuerzo internacional para abordar los factores ambientales y sociales que contribuyen a un envejecimiento activo y saludable.

El Programa brinda apoyo a ciudades y comunidades para que vayan adaptándose a las personas mayores, abordando ocho dimensiones de sus necesidades: entorno construido, transportes, vivienda, participación social, respeto e integración social, participación cívica y empleo, comunicaciones, y servicios de apoyo comunitario y de salud.

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