¿Cómo prevenir los calambres?

Te contamos un poco más sobre los calambres, a qué se deben, cómo puede influir la dieta en su aparición y que puedes hacer para prevenirlos.

Cierra los ojos e imagina por un momento esa magnífica sensación que experimentas al finalizar una sesión de tu deporte favorito, ¿la sientes? Es esa sensación que engancha a practicar ejercicio y que tantos beneficios aporta a tu cuerpo y a tu mente.

También es cierto que en ocasiones ciertas molestias como agujetas, lesiones y calambres aparecen con la intención de acabar con tu ánimo y ganas de moverte. No dejes que te venzan, no siempre se pueden evitar pero puedes hacer mucho más de lo que imaginas para reducir su aparición. A continuación, te contamos un poco más sobre los calambres, a qué se deben, cómo puede influir la dieta en su aparición y que puedes hacer para prevenirlos.

Qué son los calambres

No necesitan mucha presentación, seguro que ya sabes que son una contracción repentina e involuntaria de uno o más músculos, que por mucho que te esfuerces, no puedes controlarla y que generalmente va acompañada de bastante dolor.

A qué se deben

Las causas son muchas y variadas y en realidad aún queda mucho por descubrir. Sin embargo los calambres relacionados con la practica deportiva, suelen deberse a:

-El agotamiento del músculo, al realizar una actividad muscular intensa la fuerza del músculo va disminuyendo y se producen contracciones repentinas con mayor facilidad.

-La deshidratación y pérdida de ciertos minerales, como el magnesio, el potasio o el sodio a través del sudor. Son minerales que intervienen en el proceso de relajación y contracción muscular y su déficit provoca un desequilibrio químico en el músculo que puede desencadenar un calambre.

-La practica de deporte a temperaturas muy elevadas.

También pueden aparecer calambres durante el embarazo, algunas enfermedades y tras la toma de ciertos medicamentos. Si tienes calambres a menudo es importante que informes a tu médico.

Qué hacer cuando tengo un calambre

Lo primero es parar de hacer deporte y estirar el músculo afectado de forma gradual, no lo hagas bruscamente solo conseguirás sentir más dolor.
También puede ayudarte a reducir las molestias, aplicar calor, realizar un suave masaje en el músculo e hidratarte correctamente, para compensar la pérdida de líquidos y minerales.

Cómo prevenir la aparición de calambres

-Prepara siempre tu cuerpo antes de practicar deporte, no te olvides del calentamiento antes de empezar y de los estiramientos, tanto antes como al finalizar tu sesión deportiva.

-Recuerda practicar deporte a tu ritmo, sin sobrepasarte. Aumenta siempre el esfuerzo físico de forma gradual.

-Si practicas algún deporte que implica una gran sudoración recuerda hidratarte correctamente.

La importancia de la dieta

Cuidar de tu alimentación y seguir una dieta sana y equilibrada es esencial si practicas deporte con regularidad.
Si en tu mesa, como en la de gran parte de la población, faltan legumbres, frutas y verduras y sobran proteínas y cereales refinados, puede que tu dieta no sea demasiado rica en vitaminas y minerales como por ejemplo, el potasio y el magnesio, que intervienen en el proceso de contracción y relajación muscular.

Toma nota, en tu próxima lista de la compra no pueden faltar legumbres, frutas, verduras, vegetales de hojas verdes (lechuga, espinacas, acelgas,…), frutos secos y el pan, la pasta y el arroz integrales.

Si practicas deporte y sigues una alimentación equilibrada, en poco tiempo te sentirás mejor por dentro y por fuera, no lo dudes, muévete.

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Fuente: www.enfemenino.com