¿Cómo enseñarles a los hijos a manejar el dinero?

Mariano Otálora, director de la Escuela Argentina de Finanzas Personales, despeja varias dudas sobre la forma en que se debe tratar un tema "tabú"

foto, Robert Parker Lennon by vp.com

En una columna de opinión, Mariano Otálora, explica que "sabemos que hablar de plata no es fácil. Con nadie, y menos con los chicos. Pero es un tema "tabú" que, como tantos otros, debés explicarles y afrontar de la mejor manera posible".

Es por ello que el autor da algunas pistas para poder hacerlo.

Empecemos. Hacé la prueba y preguntales a tus hijos de dónde creen que sale el dinero. No te asustes, pero con seguridad (y algo de inocencia) te responderán: "Del cajero automático". La realidad es que están muy acostumbrados a acompañarte al banco y ver cómo -¡por arte de magia!- salen los billetes.

Es difícil, pero llegó el momento de darles la bienvenida al mundo real. Porque hay algo que tenés que tener claro: la mejor forma de guiarlos y ayudarlos para que puedan tener un buen futuro es -además de transmitirles valores, educarlos y cuidarlos- explicarles cómo funciona el universo de la plata.

¿Sabés por qué muchos papás y mamás se niegan a hacerlo? Simple: porque no tienen ni la menor idea de cómo manejarse bien financieramente ellos mismos.

Y no nos olvidemos que lo que hacen los hijos es, en general, un reflejo de lo que hacen los padres. Y sí, es hora de charlar con ellos, contarles cuánto esfuerzo hay que hacer para ganar el sueldo, que -más allá del cajero- la plata tiene un límite y que hay que ser organizados en su manejo y tener límite al momento de gastarla. Parece complicado, ¿no? Bueno, no lo es tanto. Veamos. Despejemos dudas: algunas preguntas frecuentes. ¿A qué edad podés comenzar? Desde que tienen 5 o 6 años.

Lo importante es hacerlo de manera clara, de frente y con honestidad.

Además, también es bueno que en ese momento ya empiecen a manejar sus pesitos, que los usen para darse algún gusto (por no decir "capricho") y que entiendan la importancia del ahorro. ¿Debés premiarlos por ayudarte en las cosas de la casa? Este es una cuestión delicada. Está bueno estimular a los chicos (¿a quién no le gusta recibir un plus de vez en cuando?) pero hay que tener cuidado y no recompensarlos cuando -simplemente- hacen lo que les corresponde. Darles dinero porque hicieron su tarea, pusieron la mesa o arreglaron el cuarto no da. Lo que te conviene es dejar bien en claro la diferencia entre lo que son sus obligaciones y las que no lo son y, en esas ocasiones, sí darles un incentivo.

¿Cómo podés enseñarles a ahorrar?

No sólo es cuestión de darles plata a tus hijos sino, además, enseñarles cómo manejarla y -si es posible- juntar algo. Una idea: si les das, por ejemplo, 100 pesos, explicales que deben guardar 30 pesos para algo que quieran o necesiten en el futuro, 20 pesos para un extra o para ayudar a alguien que lo necesite (¡la solidaridad siempre es un buen mensaje!) y que los 50 pesos restantes los pueden usar o disfrutar como quieran. Otra opción interesante es, si podés, duplicarles, cada tanto, lo que ellos lograron ahorrar. Es ideal que los chicos tengan autonomía con el dinero y piensen -y elijan- cómo gastarlo. Eso sí, siempre con tu supervisión. Es un buen aprendizaje para ellos que tomen decisiones, se equivoquen, compren cosas que no necesitan o que las paguen más caras. La idea es que así, también, puedan empezar a ser consumidores responsables e inteligentes.

El dinero no es todo, pero... ¿Cómo educar con el ejemplo?

Es esencial trasmitirles valores a tus chicos. Sí, esa palabra hoy -paradójicamente- desvalorizada, se convierte en una guía fundamental a la hora de encarar este tema. Lo importante es que entiendan que la plata es para utilizarla para su propio bien y para ayudar a los demás, que quienes tienen mucho no son mejores que otros y que hay cosas -como el amor, el respeto y la amistad- que no se pueden comprar ni tienen un precio.

Para que entiendan mejor: lo que siempre tenés que recordarles;

• Que la plata no es algo ilimitado y que cuesta mucho ganarla.
• Que no podemos comprar todo lo que queremos, que hay prioridades y que hay gustos que a veces pueden darse y a veces, no.
• Que es fundamental guardar un resto para alguna necesidad que pueda surgir.

Del ratón Pérez al chanchito: paso a paso cómo enseñarles

El ejemplo es el mejor camino para enseñarles a tus chicos cómo manejar la plata. Lo sabemos: ellos imitan lo que ven y escuchan. Por eso, si observan que ahorrás, que trabajás mucho para conseguirla y que sos prudente en los gastos, seguramente tiendan a hacer lo mismo. Además, es súper importante que les hables de manera clara y franca sobre el tema. Pero, ¿cómo hacerlo? ¿A partir de qué edad? Veamos.

Desde los 5 años

Es el momento ideal para regalarles una alcancía y explicarles sobre la diferencia entre querer y necesitar algo. Ayudalos a juntar dinero para comprar cosas que precisan y contales que no pueden tener todo lo quieren cuando quieren, sino cuando puedan juntar el dinero suficiente para lograrlo.

Entre los 6 y los 9 años

Es el momento de recompensarlos por hacer tareas "extra" en el hogar (que no sean sus obligaciones habituales) y ayudarlos a fijar metas de ahorro. Te damos una idea: en verano, por ejemplo, te pueden ayudar a cuidar las plantas del balcón, pagar alguna cuenta y, a fin de mes, tener lo que necesitan para ir a la juguetería y comprar lo que les muestra la propaganda de la tele.

Entre los 10 y 12 años

A esta altura, los chicos deben tener las cosas bien claras; incluso, es conveniente que comiencen a diferenciar entre ahorrar e invertir. Es un buen momento, entonces, para hacerles entender cómo funciona una cuenta bancaria y que por fin abandonen la alcancía. Una buena opción es abrirles una cuenta -a tu nombre, por supuesto- para que ellos puedan depositar su dinero y aprendan manejarse con la tarjeta de débito. Si te animás, también podés hacerles su primer plazo fijo.

Entre los 13 y 15 años

¡Ya están listos para tener su tarjeta de crédito! A partir de los 13, muchos bancos te permiten emitir extensiones de tus tarjetas a nombre de tus hijos. Lo ideal es explicarles cómo funcionan y que no deben gastar más de lo que pueden pagar.

Desde los 16 años

Bien, tus chicos ya cuentan con toda la información necesaria y experiencia como para comenzar a invertir y, en muy pocos años, tomar decisiones más importantes como firmar su primer contrato de alquiler, comprar un auto o pagar la cuota de la facultad con sus propios ingresos. Transmitirles a tus hijos la importancia de invertir correctamente el dinero y el tiempo es uno de los mensajes más importantes que les podés dejar como papá o mamá. Muchas veces, creemos que la mejor educación es la que se paga o la que se delega en la escuela, pero te podemos asegurar que lo que enseñan los padres a sus hijos es de un valor incalculable, concluye el autor de "Amor... sos la inversión de mi vida (cómo tomar las mejores decisiones para que tu pareja y tu economía crezcan juntas)".

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Fuente: http://www.iprofesional.com/