Blue Zones: ¿Por qué los habitantes de estas ciudades viven más que el resto de las personas en el mundo?

Son sólo cinco las regiones en las cuales el promedio de vida supera los 100 años. Los secretos de sus habitantes para llegar a esa longevidad.

Mientras que la media mundial de la expectativa de vida es de entre 70 a 75 años, hay unas pocas regiones distribuidas en distintas partes del mundo en las que el promedio de vida de una persona supera los 100 años.

Estas regiones, que tienen la mayor concentración de centenarios, fueron denominadas Blue Zones (o zonas azules), y comprenden las ciudades y regiones de Cerdeña, Italia; Icaria, Grecia; Okinawa, Japón; Loma Linda, California y la Península de Nicoya, Costa Rica.

Fue el médico estadístico Gianni Pes y el investigador Dan Buettner quienes comenzaron a trazar las relaciones entre las personas que vivían en promedio 30 años más que los demás y a delimitar cuáles eran las regiones que tenían estas características.

De todas formas, el concepto de Blue Zones no responde a una metodología científica o a algún aspecto demográfico a destacar que fuera de interés para quienes estaban realizando estos estudios.

La explicación es que durante los inicios de su investigación, hace 20 años, Pes no tenía computadora, y marcaba en un mapa de Cerdeña puntos con un marcador azul, los cuales correspondían a localidades cuya expectativa de vida era más alta de lo esperado.

Al avanzar en su búsqueda, veía que todos los puntos azules formaban una zona más grande, a las que denominaba Blue Zones. Según él, "si hubiera tenido al alcance un marcador rojo, hoy se llamarían Red Zones".

(Foto: Netflix)

Pero, ¿cuál es el o los secretos para que los ciudadanos de estas regiones vivan por lo menos 30 años más que el resto de la población mundial?

Las cinco zonas comparten varios factores que contribuyen a la longevidad de sus habitantes. La clave consiste en formular y llevar a cabo un estilo de vida con algunas características esenciales para vivir mejor.

Es que las personas que habitan en estas cinco regiones comparten la cualidad de que han envejecido sin ningún problema cardíaco, de obesidad, ni enfermedades como cáncer o diabetes.

En el aspecto físico, los miembros de las Blue Zones se mueven naturalmente todos los días, es decir, caminan, hacen ciclismo, cultivan verduras y hacen jardinería. Es una movilidad activa y constante que no necesariamente incluye rutinas pesadas de gimnasio o maratones.

Caminar, hacer paseos, subir escaleras, amasar pan, ir a visitar a un vecino. Cada 15 o 20 minutos están haciendo algo y moviéndose. Lo que no hacen es estar sentados durante horas, ya que el sedentarismo es una de las principales razones de mortalidad.

En cuanto a la alimentación, sus dietas no son para nada restrictivas, pero sí persiguen un plan de vida coherente, alcanzable y sobre todo basado en la moderación de cantidades.

En estas zonas comen alimentos de temporada, comúnmente cultivados por ellos mismos, beben varios vasos de agua por día y no prescinden del vino, sino que por el contrario, lo consumen con moderación.

Es una dieta muy baja en proteínas, ya que consumen muy poca carne, y evitan los procesados, transgénicos y refinados. Especialmente se alimentan de verduras, frutos, granos y no se privan de darse gustos.

Pensando en la salud mental, los habitantes de estas zonas intentan permanecer mentalmente activos. De hecho, los investigadores que intentan encontrar nuevas Blue Zones realizan pruebas cognitivas a sus habitantes para entender si poseen algún tipo de demencia en su avanzada edad.

Otro de los aspectos fundamentales para mantener una salud mental activa es permanecer en contacto con los seres queridos. Los centenarios ponen a sus familias primero, y comúnmente conviven los ancianos con los adultos y más pequeños de la familia.

Las particularidades de las cinco Blue Zones en detalle

Cerdeña, Italia: Es el hogar de los hombres más ancianos del mundo. Por las características geográficas de la región, viven en zonas montañosas y trabajan típicamente en granjas como pastores. Procuran hacer varias caminatas por día y también un consumo moderado de vino tinto.

Su dieta se basa principalmente en las verduras que ellos mismos cultivan y además se caracteriza por ser muy baja en proteínas. Sus habitantes aseguran que esa alimentación está asociada a mínimas tasas de diabetes, cáncer y mortalidad en personas menores a 65 años.

Icaria, Grecia: Sus habitantes consumen una dieta mediterránea rica en aceite de oliva, vino tinto y vegetales cultivados por ellos mismos. La isla tiene una de las tasas más bajas de mortalidad y demencia en la mediana edad.

Okinawa, Japón: La isla se caracteriza por ser el lugar con las mujeres más ancianas del mundo, quienes se alimentan con una dieta basada principalmente en soja y practican tai chi, un ejercicio meditativo.

Una de las principales reglas que persiguen es la del 80%, es decir, que terminan de comer cuando se sienten llenos en un 80%. El porcentaje restante es la diferencia entre perder o ganar peso.

También, practican el "Ikigai", lo que se podría traducir como el sentido de la vida que tienen, el cual los impulsa a trabajar día a día por ese propósito.

Loma Linda, California: La particularidad de esta región es que solamente el grupo religioso de los adventistas del séptimo día viven alrededor de 10 años más que el estadounidense promedio.

Los adventistas del séptimo día son un grupo muy religioso que viven en comunidades unidas y que persiguen una dieta estrictamente vegetariana, rica en granos, frutas, nueces y vegetales.

Península de Nicoya, Costa Rica: La dieta de esta región está basada en frijoles y tortillas de maíz. Sus habitantes realizan con regularidad trabajos físicos y, además, persiguen un propósito conocido como "plan de vida", lo que ellos entienden como la razón por la cual se despiertan cada mañana.

¿No deberíamos entonces intentar adoptar estas particularidades para intentar llevar una vida larga y sin enfermedades en las edades avanzadas?

En conclusión, no es un único secreto el que hay que tener en cuenta para buscar una vida más larga. Es desarrollar un nuevo estilo de vida, con la combinación de varios de estos factores, lo que contribuye a la longevidad.

Según los investigadores que desarrollaron el concepto de Blue Zones y que hoy continúan en búsqueda de nuevas regiones que puedan ganar ese término, la expectativa de vida de las personas podría incrementar en por lo menos 10 años adoptando el estilo de vida de estas zonas y sus habitantes.

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