10 países de Latinoamérica a través de su cocina

Dime lo que comes y te diré de dónde eres.

Las formas de pensar, de hacer, de obrar y de sentir hablan de la cultura de un pueblo. Sin ningún lugar a dudas, la gastronomía es parte significante y activa de cómo se define a una sociedad. Cada región, ciudad o pueblo tiene una historia para contar arriba de su mesa. Cenar o almorzar puede ser una experiencia en la cual reconocemos la idiosincrasia de un país. La gastronomía no sólo es un placer que se disfruta con el gusto, es una de las mejores formas de generar conversación, de celebrar la amistad, de unir a la familia o de compartir un momento que puede transformarse en inolvidable.

Latinoamérica tiene una gastronomía propia nacida de su tradición y sus orígenes culturales. Su cocina no es más que el resultado de la historia de sus pueblos: una fusión de elementos étnicos, culturales y sociales que hacen de su estilo gastronómico una mezcla de sabores, productos, recetas y estilos .

Los invitamos a conocer 10 países de Latinoamérica a través de su paladar. La historia y cultura del sabor se sientan sobre la mesa.

Perú

Indígena e hispana, la cocina peruana, es sin ningún lugar a dudas una de las mejores del mundo. Su riqueza multicultural se transmite en cada plato. La gastronomía peruana tiene algo de española, india, africana, criolla, mulata, mestiza y de zambo. Además. en la última década del siglo XX, la cocina peruana comenzó a popularizarse fuera de sus fronteras. En la Cuarta Cumbre Internacional de Gastronomía Madrid Fusión, realizada del 17 al 19 de enero, la ciudad de Lima fue declarada capital gastronómica de América. Entonces, si desea probar cómo una fusión cultural es posible, Perú es el lugar que su paladar necesita. Los imperdibles: Ceviche, Pollo a la brasa, Pachamanca, tacacho con cecina, chorizo y Suspiro de limeña. Perú es uno de los lugares que no puede dejar de visitar si le interesa la cultura y la buena cocina, fusión exacta en la cocina peruana.

México

Valiosa, sabrosa y legendaria, son algunas de las cualidades de la cocina mejicana. Su herencia prehispánica y española reúne los sabores de dos continentes en platos de gran colorido y sabor. Además del peso de su historia, la gastronomía mejicana conserva su espíritu a través de las mujeres de la familia que se ocupan de transmitir el legado a su descendencia. La cocina mexicana cuenta con elementos fundamentales que determinan el sabor, color y textura de sus platos típicos. Los ingredientes infaltables de la comida mexicana son el maíz, gran variedad de picantes como el chile o el ají, las carnes rojas, los frijoles, la cebolla y en parte, el uso del nopal. El menú que no puede dejar de degustar consta de quesadillas de camarones, carnitas picantes, chimichangas, mole y pan de muerto, postre tradicional de la festividad del Día de los Muertos, gran celebración para la cultura mejicana. México invita con sus sabores a probar su cultura.

Chile

Al igual que la mayoría de la gastronomía latinoamericana, Chile tiene diversas influencias. Durante el siglo XX, la cocina chilena desarrolla fuertemente el gran aporte de la gastronomía francesa recibida a finales del siglo XIX. Esta influencia se observa sobre todo en los pescados; corvina a la mantequilla negra, el congrio Margarita o las 'omelettes' que remplazan la tortilla española de papas. La literatura chilena tiene también una larga relación con la cocina. Los escritores han entrado en la cocina y le rinden honores: Vicente Huidobro, con su Sopa oceánica, Pablo Neruda, con odas como la oda al caldillo de congrio y Pablo de Rokha en su Epopeya de las bebidas y las comidas chilenas.

Argentina

La combinación de la cocina italiana, española, indígena y criolla hacen de la gastronomía argentina una de las más originales de Latinoamérica. Además de las distinciones regionales, existe una diferencia muy importante entre la gastronomía netamente urbana y la gastronomía rural, más tradicional y, en muchas ocasiones más 'folclórica', presente en la zona norte del país. Pero si hay algo que hermana a todas las provincias argentinas es su espíritu de reunión en torno a la comida. Todavía, se comparten en familia, con amigos o compañeros de trabajo largas cenas o almuerzos. Disfrutar un asado, unas tradicionales empanadas o simplemente cebar unos mates, son excusas para juntarse con seres queridos a confesar males de amores, debatir sobre política o discutir el último Boca - River, y no es de sorprender que estas tres temáticas tan diversas se hablen al mismo tiempo y sin pausa.

Venezuela

La cocina de estas tierras es la fusión de varias culturas, sin por eso dejar de ser dueña de una marcada personalidad. Se caracteriza por el uso del maíz, yuca, plátano, ají, granos, tubérculos, caña de azúcar, carnes y aves variadas, de donde derivan platos con sabores únicos y extraordinarios. Los platos más representativos por excelencia son el pabellón criollo, la arepa, la hallaca, la cachapa, las empanadas de harina de maíz, el asado negro, el cazabe y el hervido de gallina, de carne o de pescado. La gastronomía venezolana se parece a su pueblo, es sabrosa, colorida y variada.

Colombia

La gastronomía colombiana es producto de la mezcla de las tres etnias principales que poblaron el territorio: indígenas, españoles y africanos. Este mestizaje no sólo define su identidad gastronómica, sino también la idiosincrasia cultural y poblacional de Colombia. Para conocer esta tierra no deje de probar la arepa y el sancocho, la bandeja paisa, la lechona tolimense y el mote de queso costeño, entre otros. Otro imperdible en Colombia es la llamada “Gastronomía Antioqueña”. Este estilo consta de platos nacidos en contextos rurales aislados del resto del país que han sobrevivido los procesos de industrialización, urbanismo y globalización. El plato típico antioqueño se compone por una bandeja con frijoles, arroz, huevo, tajadas de maduro, chicharrón, carne molida, morcilla y aguacate; para beber se usa el guarapo (jugo de caña de azúcar con limón) o la tradicional mazamorra.

Bolivia

La calidez del pueblo boliviano se traduce en su gastronomía. Con profundas raíces español-moriscas e indígenas, y transformadas por el mestizaje, cada cambio histórico del país fue reflejado en su estilo culinario. En este contexto, la gastronomía boliviana no ha hecho otra cosa que sumar platos, mezclas y preparados. Puede degustar el menú ideal en Bolivia tomando su tradicional Chicha, luego disfrutar del Ají de Lengua o Picante de Pollo, y para culminar probar exquisitos postres bolivianos como cocadas, leche asada o manjar blanco. Conozca un pueblo que hace de su gastronomía un arte que vale la pena conocer.

Brasil

El clima, su gente y sus paisajes hacen de Brasil un lugar en el mundo en el cual su gastronomía se vive con entusiasmo y sabor. El descubrimiento de Brasil remite a la culinaria, ya que las embarcaciones portuguesas llegaron a Brasil en 1500, cuando buscaban la India y sus condimentos. La versatilidad de su cocina es característica. De los platos del Amazonas a base de pescados exóticos, al churrasco de la pampa del Rio Grande do Sul, la cocina brasileña, con su gran diversidad, encantará a los gourmets y a los paladares más variados.

Guatemala

El origen maya define el estilo del comer del guatemalteco. El maíz es un ingrediente fundamental en sus recetas. Deleitar el paladar con sus tortillas, tamalitos, tamales, pishtones, tacos, enchiladas y chuchitos, es un placer que no se puede perder. La cultura gastronómica de una región también habla a través de sus fiestas populares. En el caso de Guatemala, el Día de los Muertos, celebrado el 1 de noviembre, es una oportunidad para degustar algunos platos tradicionales del país tales como: empanadas de ayote, mole de plátano o jocotes en miel.

Panamá

Con influencias española, caribeña, americana, china, israelita, india, francesa y hasta alemana, Panamá posee una gastronomía multicultural. La razón es simple: al ser una economía de servicios, su localización estratégica entre el norte y sur de las Américas y el Canal de Panamá ha atraído y arraigado a personas de todas partes del mundo que han transmitido su cultura al país. El plato nacional por excelencia de Panamá es el sancocho, una especie de cocido realizado con diversos tipos de carnes y tubérculos como el ñame, yuca y maíz. En Panamá son abundantes los deliciosos mariscos como la langosta, el centollo, y el pulpo, así como los frescos pescados de la zona entre los que se encuentran la guabina, la corvina, se preparan especialmente a la caribeña, con salsa de coco e incluso en cebiche. Un país en el que todas las culturas han aportado su granito de arena para construir un delicioso menú.

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