El "milagro" peruano en el siglo XXI

Desde 1982 al 2019, Perú enfrentó complicaciones serias. Los cambios positivos en 37 años vistos desde el 2019 hacia atrás han sido extraordinarios, sin negar que , es cierto también que el crecimiento del país plantea diversos desafíos a los gobiernos peruanos, como la diversificación de la economía, la reforma de la educación, y la lucha contra la informalidad.


Por Omar Romano
:: Europa ::

Los últimos 20 años

En los últimos 20 años, Perú creció a un promedio del 5% anual, contra el 2,7% de la región, lo que hizo que se hablara de un "milagro económico". No importa si un presidente renuncia por fax, otro se escapa a Estados Unidos y otro se va del poder antes de un juicio político. La palabra recesión no parece estar en el vocabulario del Perú del siglo XXI. Lo mismo pasa con déficit, deuda, inflación y otros jinetes del Apocalipsis. El dólar, estable; la bolsa, en alza.

Crecieron el nivel de empleo y los ingresos, lo que redujo la pobreza del 52,2% en 2005 al 21% en 2018, una de las mayores bajas en la región. Y cuenta con reservas internacionales de 68.000 millones de dólares, equivalentes al 35% del PBI, dice el periodista Ramiro Pellet Lastra, periodista del diario La Nación de Argentina en su nota de octubre 2019, Perú. El "milagro económico", del país que es inmune a las tormentas políticas.

Gabriela Frías, periodista de CNN en Español decía en el 2017, El "milagro peruano" asombra al mundo porque dejó atrás los escenarios de hiperinflación y terrorismo para posicionarse como un país exitoso en América Latina, señaló la reconocida periodista de la cadena mundial de noticias. Afirmó que el Perú se ha ganado esa denominación debido a su estabilidad macroeconómica y el constante crecimiento, lo que ha generado el progresivo interés de conocer lo que está ocurriendo en este país.

"Hoy es imposible no hablar del Perú y decimos que este caso es un milagro porque dejó atrás el escenario de hiperinflación y terrorismo. Es una historia muy exitosa, en términos macroeconómicos está muy bien", comentó a la agencia Andina. En la actualidad Perú tiene la calificación BBB+ según las agencias calificadoras Standard & Poor's (S&P) y Fitch Ratings, y Baa2, según Moody's.

En el Perú y en el mundo al país lo hacemos todos

Julia Máxima Uriarte, autor de “Buen Ciudadano”. En https://www.caracteristicas.co/buen-ciudadano/ nos deja estas reflexiones, que deberían ser el credo de los habitantes de nuestro planeta mas allá de las latitudes.

  • La ciudadanía se construye en un lugar y sociedad específicos. Por eso, ser un buen ciudadano requiere conocer la historia de ese lugar. Ese conocimiento debe ser crítico, es decir que se deben tener en cuenta las diferentes versiones de los hechos.
  • Conocer la situación geográfica, las riquezas culturales y naturales del lugar, sus puntos fuertes y debilidades ayuda también a formar la identidad. Un buen ciudadano también debe estar informado de los eventos actuales de su comunidad. Decisiones políticas, económicas, sociales y culturales son tomadas por gobernantes pero también pueden ser tomadas por colectivos de ciudadanos. Por eso un ciudadano debe estar al tanto de los debates y problemas reinantes.
  • Actualmente un ciudadano puede tener acceso a mucha información y una amplia diversidad de opiniones. Un buen ciudadano analiza esa información, exigiendo pruebas y argumentos. Involucrarse en las decisiones de la comunidad es una forma de participación. La información analizada críticamente permite actuar a partir de ese conocimiento. La participación puede tener muchas formas, desde compartir información hasta involucrarse en las decisiones de la comunidad. En cada lugar existen diversas formas de participar, no sólo en organismos de gobierno sino también en ámbitos más pequeños y privados como colegios, empresas, organizaciones, etc.
  • La ética permite identificar los valores reconocidos por la comunidad y también descubrir aquellas acciones que siguen presentes en la comunidad a pesar de ir en contra de esos valores. La ética impulsa a velar por el bien público y rebelarse ante las actitudes o comportamientos que lo perjudican. Velar por el bien público incluye principalmente velar por aquellas personas más débiles (ancianos, niños, enfermos, etc.).
  • La ley es la herramienta oficial con que cuenta cada comunidad para definir aquello que está en contra de sus valores. Por eso, un buen ciudadano se apega a la ley. puntos de vista diferentes al propio enriquecen la visión del ciudadano.
  • En toda comunidad existen diversas creencias y religiones, orientaciones sexuales, ideologías políticas y costumbres. Todas esas posturas deben ser respetadas, y su único límite debe ser el impuesto por la ley. Además de que este respeto permite una vida comunitaria pacífica, la interacción con personas de puntos de vista diferentes al propio enriquece la visión del ciudadano y fortalece su actitud crítica.
  • Los derechos humanos son las condiciones instrumentales que permiten la realización de los individuos. Incluyen una serie de libertades, facultades y reivindicaciones que corresponden a todos los seres humanos, sin importar su edad, sexo, religión ni ninguna otra característica o situación a la que esté sometido.
  • Existe una multitud de acciones y comportamientos a través de las cuales un ciudadano puede cuidar el medio ambiente y a los animales. Además de organizaciones específicas de defensa del ambiente y de los derechos animales, en las cuales puede participar, hay pequeñas acciones (tratamiento de residuos, ahorro de agua y de energía, etc.) que puede realizar diariamente. Un buen ciudadano no sólo se limita a realizar estas acciones por sí mismo sino que además las fomenta en su comunidad. Los animales silvestres y domésticos deben ser respetados y protegidos.
  • La ciudadanía se erige sobre un contexto de legalidad, por lo que todas las acciones de un buen ciudadano se desarrollan de forma pacífica. Los buenos ciudadanos encuentran la forma de participar en la comunidad y exigir los cambios necesarios a los organismos gubernamentales sin ejercer la violencia. Además, un buen ciudadano rechaza la violencia ejercida por otros, denunciando los casos de los que es testigo y ayudando a las víctimas.
  • Todas las características de un buen ciudadano solo tienen sentido en un contexto de cooperación con sus conciudadanos para no limitarse a simples acciones individuales. La cooperación con otros ciudadanos permite lograr modificaciones significativas para toda la comunidad.
  • De manera individual, un buen ciudadano siempre se mantiene dentro de los límites de la ley. Pero al mismo tiempo puede organizarse colectivamente para promover cambios en la legislación para que la misma sea más acorte al respeto de la diversidad, los derechos humanos, el medio ambiente, etc.

Desandar este camino a conciencia nos ayudara a hacer digno un país para sus habitantes y las próximas generaciones.

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