Cada uno de nosotros tenemos nuestras propias creencias y emociones sobre el dinero, y en su mayoría están formadas por nuestras experiencias de vida individuales, ya sean transmitidas por nuestros padres o influenciadas por nuestras situaciones actuales.
Algunos hablan de la pose de la "estrella de mar", otros de una "actitud de poder": nuestro cuerpo y nuestra mente están conectados bioquímicamente. Sólo controlar el lenguaje corporal puede producir grandes resultados.