Un gesto vale más que mil palabras

En un mundo que parece nunca callarse, pocas veces nos detenemos a observar al cuerpo. La transmisión y el entendimiento de un mensaje no sólo depende del lenguaje oral sino también del corporal ¿Cómo captar los gestos y movimientos corporales de quien tenemos en frente?


Paul Ekman, investigador e inspirador de la famosa serie

Una de las particularidades de nuestro cuerpo es que no miente. El especialista en lenguaje corporal David Navarro Martínez explica como mientras a las palabras se la lleva el viento el lenguaje corporal delata una verdad: "Los movimientos de nuestro cuerpo no van al 100% sincronizados con las palabras que estamos diciendo. De lo contrario, estaríamos acostumbrados por naturaleza humana a acompañar cada palabra que sale de nuestra boca con un ademán.

Por ejemplo, ante una situación difícil es muy probable que inconscientemente chupemos nuestros labios antes de hablar, pues estamos nerviosos. El gesto se da antes que las palabras. Y en otro contexto, la gente tiende a tocar su barbilla después de haber escuchado una propuesta en señal de estarla analizando. Observar y comprender el lenguaje corporal no es tan fácil como comúnmente se cree".

Pero, ¿por qué mientras las palabras mienten el cuerpo no puede ocultar la verdad? Navarro destaca que la comunicación mediante los gestos y movimientos de nuestro cuerpo es inconsciente y está íntimamente ligada a nuestras emociones. Entonces, no podemos controlarla, cuestión absolutamente contraria al lenguaje oral sobre el que sí podemos tener el poder. Además, es notable como el ser humano puede dejar de hablar, pero no puede dejar de comunicarse a través de su lenguaje corporal.

Diversas investigaciones han comprobado que las palabras sólo son responsables del siete por ciento de lo que transmitimos y así, un 93% representa la comunicación no verbal. Además, el 55% de la comunicación se basa en lo que la gente ve y otro 38% se transmite a través del tono de voz.

La Lic. Lydia Ramsey destaca, en un trabajo realizado sobre el tema, ciertas pautas que nos muestran a quién tenemos en frente: "El contacto visual es la forma más obvia en la que nos comunicamos. Cuando está mirando a otra persona, se demuestra interés. Cuando no hace contacto visual, da la impresión de que la otra persona no es importante".

Otro mensaje a tener en cuenta es notar los movimientos de la boca. Según Ramsey fruncir los labios o torcerlos hacia el costado, indican que el interlocutor está pensando lo que le dicen y dice menos de lo que sabe. La posición de la cabeza también posee un meta mensaje. La cabeza derecha transmite seguridad y si se la inclina hacia el costado se transmite espontaneidad y una sensación amistosa hacia el emisor.

Los brazos también son esenciales en la comunicación. Si se encuentran cruzados o doblados sobre el pecho indican incomodidad y poco interés en las personas participantes en la conversación.

Por su parte, las piernas son clave en el lenguaje corporal. La Lic. Ramsey afirma que su excesivo movimiento indica nerviosismo y quizá "la peor posición posible es tener una pierna cruzada con el tobillo apoyado sobre la rodilla de la otra pierna ya que transmite arrogancia". La popularización del lenguaje corporal se produjo hace algunos años a través éxito de la serie estadounidense "Lie To Me", que cuenta la historia de un especialista en detectar las mentiras más allá de las palabras. El programa de tevé se encuentra basado en la historia real del Dr. Paul Ekman, pionero en el estudio de las emociones y la expresión facial, quien además colabora como consultor de la serie.

Según las investigaciones realizadas por el propio Ekman, se han incorporado una serie de micro expresiones que delatan la contradicción entre lo que se dice y lo que verdaderamente se piensa. Una de las revelaciones en este sentido es cuando al realizar una afirmación se dice que no con la cabeza, dando cuenta de la falsedad del dicho.

Por otra parte, el Dr. Ekman menciona tres pistas comunes relacionadas con el contacto visual: un parpadeo excesivo, movimiento de los ojos a la izquierda y falta de contacto visual. Un parpadeo rápido y la falta de contacto visual revelan que el cerebro está trabajando. Dicho de otro modo: decir la verdad es una operación más sencilla para el cerebro, pero la persona que está hablando no se está sintiendo cómoda con lo que dice. Sin embargo, probablemente la señal más conocida para detectar la mentira es que una persona mire hacia arriba o a la izquierda cuando habla. El lado derecho del cerebro, donde reina la imaginación y donde nace la osadía, está vinculado al lado izquierdo del cuerpo.

Para quien conoce la lectura del cuerpo humano, la mentira nunca será una posibilidad. Entonces, atendiendo al lenguaje corporal bien valdría la frase: "un gesto vale más que mil palabras".

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