Una venda "inteligente" para detectar infecciones

Para detectar y prevenir lo antes posible eventuales infecciones, científicos estadounidenses tuvieron la idea de dotar de sensores a los apósitos para las heridas.

Investigadores de la Universidad de Rochester (Nueva York) equiparon apósitos con sensores de silicio del tamaño de un grano de arena, que reacciona y cambia de color según el tipo de bacteria presente en la herida y alerta al paciente de una eventual infección. "En la actualidad toma de 24 a 48 horas saber en un hospital si una herida está infectada. Nuestra idea es lanzar al mercado un 'apósito inteligente' que pueda en un minuto o una media hora revelar una infección bacteriológica", explica Philippe Fauchet, profesor y presidente del departamento de ingeniería electrónica e informática de la Universidad de Rochester.

"Este apósito se basa en la técnica Gram. El sensor diferencia las bacterias llamadas Gram-positivas y Gram-negativas, y puede dar un diagnóstico instantáneo permitiendo saber si una herida necesita de cuidados especiales y qué clases de antibióticos son los más apropiados", agrega.

El método de coloración desarrollado por el bacteriólogo danés Hans Christian Joachim Gram en 1884 consiste en hacer actuar una solución yodo-yodurada sobre una preparación que contiene gérmenes. Si se somete esta preparación al alcohol, algunas bacterias se descoloran (Gram-negativas) mientras que las Gram-positivas conservan su color.

"Durante más de un siglo el método de gram ha sido una herramienta importante de análisis de bacterias, pero es asombroso que sigamos utilizando un procedimiento que viene de la prehistoria. Ahora podemos obtener la misma información de manera inmediata, en el hogar o en el consultorio médico", sostiene Benjamin Miller, profesor de química en Rochester. Según los investigadores, con el nuevo método es concebible detectar docenas de bacterias diferentes. Los apósitos serán efectivos con todo tipo de bacterias y en cualquier ambiente. Algunos podrán revelar bacterias que se encuentran particularmente en las cocinas, otras en el aire.

Según Fauchet, "será también posible revelar el bacillus anthracis responsable de la enfermedad del carbunco" o ántrax. Podrá aplicarse sobre cualquier clase de herida: una excoriación, un corte o una lesión. De acuerdo con el tipo de bacteria, el paciente podrá tratar la infección con el antibiótico adecuado.

Los pacientes serán capaces de curar sus infecciones escaneando el apósito en una computadora personal con la ayuda de un programa que identificará la bacteria. "Es una etapa importante que cambiará la manera de percibir y practicar la medicina preventiva", indicó Alice Pentland del departamento de dermatología de Rochester. En los próximos meses se realizarán ensayos clínicos, y luego se requerirá la autorización de la Administración de Medicinas y Alimentos (FDA) de Estados Unidos antes de su salida al mercado. El apósito "inteligente" podría estar disponible en hospitales en los próximos tres años, y en cinco para particulares.

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AFP