Un entrenamiento sencillo puede ser la clave para mejorar tu postura y aliviar los dolores de espalda. Descubre cómo puedes incorporarlo en tu vida diaria.
En los últimos años, la genética ha comenzado a revelar el papel clave que desempeñan nuestros genes en el rendimiento físico, la resistencia, la fuerza, la capacidad aeróbica, la respuesta al entrenamiento, la propensión a lesiones, entre otros.