Cinco ejercicios para activar un cuerpo somnoliento

Si pensamos en nuestra jornada laboral habitual, seguro que somos capaces de identificar ese momento en que tanto el cuerpo como la mente dicen basta y empezamos a sentirnos aletargados.

Fotografía de Jared Rice en Unsplash

Todos sufrimos bajones a lo largo del día debido a nuestro reloj biológico. Después de comer, es muy habitual sufrir el llamado «bajón de la tarde».

Estos bajones pueden resultar inoportunos, ya que pueden pillarnos en mitad de un gran proyecto que no admite descansos o hacernos sentir adormilados cuando todavía nos queda gran parte de la jornada por delante.

Sea como sea, existen técnicas capaces de recargarnos las pilas en apenas unos minutos para continuar el día con energía. En este artículo presentamos las cinco mejores.

Estiramientos suaves

Tener un espacio propio alejado de la computadora tiene dos grandes ventajas: nos ofrece un área para movernos libremente sin obstáculos y nos aleja de las distracciones de internet, desde el correo electrónico hasta los juegos de casino.

Cuando nos encontremos en este espacio, ya podremos empezar con los estiramientos. ¿Por qué nos estiramos al levantarnos por la mañana? Es el modo natural que tiene el cuerpo de despertar los músculos, que han permanecido inactivos toda la noche. Hacerlo activa la circulación y el bombeo de sangre para aumentar nuestra energía.

Si no sabemos por dónde empezar, podemos acostarnos en el suelo y estirar brazos y piernas, o bien llevarnos las rodillas al pecho y mantener la posición durante unos 30 segundos. Los mejores estiramientos suelen ser los más sencillos, centrados en las zonas de mayor estrés, como la espalda y el cuello.

Posturas sencillas de yoga

Si preferimos ir un paso más allá, el yoga es ideal para combatir la fatiga del mediodía.

La postura del perro que mira hacia abajo es probablemente la más conocida, aunque hay un sinfín de alternativas más.

Nosotros recomendamos la postura del niño. De rodillas sobre una esterilla, debemos inclinarnos hacia delante tanto como podamos, con los brazos bien estirados. A continuación, podemos mover los brazos a un lado y al otro para estirar la cadera y las articulaciones.

Hay muchas cuentas de Instagram y YouTube que podemos seguir para aprender las mejores posturas. Sin duda, es una manera muy relajada de reactivar cuerpo y mente.

Ejercicios de movilidad

A veces, el aletargamiento del cuerpo se debe al hecho de no usar las articulaciones durante un rato. Puede parecer una minucia, pero suele darse en personas que pasan mucho tiempo sentadas ante la computadora o al volante de un vehículo.

La mejor manera de activar las articulaciones es realizar unos sencillos ejercicios de movilidad llamados rotaciones articulares controladas. Se trata de hacer girar muñecas, caderas y hombros durante un minuto para ampliar su rango de movimiento. Además, son ideales como base de ejercicios articulatorios más complicados, como las zancadas.

Si tenemos poco tiempo o trabajamos en una oficina compartida con poco espacio, podemos realizarlos discretamente en nuestra silla. Basta con hacer movimientos circulares con las articulaciones para activar el flujo sanguíneo.

Cardio moderado

Si pensamos en cardio, es posible que nos vengan a la mente imágenes de corredores sudando o ciclistas esforzándose al máximo. Sin embargo, los ejercicios de cardio no tienen por qué ser tan exigentes.

Podemos salir a caminar a la hora de comer o, si el trabajo nos lo permite, correr o nadar un poco. Todos estos ejercicios moderados son ideales para aclarar la mente y reactivar el cuerpo.

Eso sí, si lo que elegimos es nadar, tenemos que acordarnos de llevar las cosas para la piscina a la oficina.

La plancha

Aunque puede parecer un ejercicio sencillo, no es tan fácil como parece. La plancha es útil porque trabaja varias partes del cuerpo al mismo tiempo, en especial el core, esencial para mantener una posición correcta y fortalecer la parte superior del cuerpo.

Los aficionados al fitness suelen apostar por la plancha para activar el cuerpo antes de un día duro, aunque también es ideal para quienes no tienen mucho tiempo, ya que bastan uno o dos minutos.

Para desarrollar una rutina de plancha regular, podemos empezar con tiempos más cortos e ir subiendo cinco segundos cada día. De esta manera, aumentaremos la fuerza del core rápidamente, lo que nos permitirá mejorar el flujo sanguíneo y prevenir la fatiga.

La próxima vez que lleguemos al límite, convendría realizar uno o dos de estos ejercicios. Puede que sea justamente lo que nuestro cuerpo necesita para dejar atrás los períodos poco productivos debidos al cansancio.

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