Arriesgar

¿Cuántas veces dejamos de abrir una puerta por el miedo de arriesgar?

En una tierra en guerra, había un rey que causaba espanto. Siempre que hacia prisioneros los llevaba a una sala donde, a un lado había un grupo de arqueros y, al otro lado, una inmensa puerta de hierro, sobre la que se veían grabadas figuras de calaveras cubiertas de sangre.

En esta sala hacía formar en círculo a los prisioneros y les decía:

- “Podéis elegir entre morir por las flechas de mis arqueros o traspasar aquella puerta”.

Todos elegían la muerte a manos de los arqueros ante el temor de lo que hubiera detrás de ella. Terminada la guerra, un soldado, veterano en el servicio al rey, se dirigió a su soberano:

- Señor, ¿puedo hacerte una pregunta?.

- Dime, soldado.

- ¿ Qué había detrás de esa puerta que amedrentaba a todos los enemigos?

- Ve y compruébalo tú mismo.

El soldado, entonces, abrió temerosamente la puerta y, a medida que lo hacía, penetraban rayos de sol que aclaraban el ambiente… Finalmente descubrió sorprendido que la puerta daba a un camino que conducía al campo abierto. ¡¡¡ A LA LIBERTAD !!!

El soldado, admirado, miró al rey, incapaz de articular palabra. Y el Rey le dijo: - Dejaba elegir a los prisioneros pero preferían morir a arriesgarse a abrir la puerta.

¿Cuántas veces perdemos la libertad y morimos por dentro, solamente por sentir miedo de abrir la puerta de nuestros sueños?.

 Síguenos en Facebook
 Síguenos en Twitter
 Síguenos en Instagram

Gentileza Regina Cardona (Mexico)