El Papa Francisco cumplió el sueño de Lizzy, la pequeña que quería conocerlo antes de quedar ciega

Su deseo era poder ver al menos una vez en la vida al Santo Padre



Lizzy Myers, de 5 años de edad, padece el Síndrome de Usher, un trastorno genético que le quitará progresivamente la visión y la audición en poco tiempo.

Proveniente de una familia católica norteamericana, su deseo de conocer al Papa Francisco antes de quedar sumida en la oscuridad y el silencio, conmovió a la prensa mundial.

La movida solidaria trascendió las fronteras, conmoviendo a las autoridades de la aerolínea turca Turkish Airlines, que les facilitó a toda la familia el traslado a Roma totalmente gratis. Además, la asociación católica Unitalsi se ocupó de todos los arreglos para su hospedaje en la "ciudad eterna".

Francisco cumplió el deseo de Lizzy, en un emotivo encuentro donde el Santo Padre le hizo una imposición de manos a la niña. Los padres de la pequeña manifestaron que el encuentro "fue más de lo que esperábamos" y estuvo cargado de una gran emotividad.

"Su deseo era poder ver al menos una vez en la vida al Santo Padre", afirmaron.

El Síndrome de Usher es un raro trastorno genético que es la principal causa de sordoceguera congénita.

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