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27 de enero 2012
Lejos de los micrófonos y más cerca del talento las grandes figuras del cine de los años ´40 y ´50 brillaban por sus carreras, y su vida privada era una intriga, muy difícil de develar. Sin lugar a dudas, una de las grandes divas de la historia del espectáculo argentino fue Zully Moreno. Su figura fue sinónimo de quien ha logrado una carrera prestigiosa a fuerza de una trayectoria que empezó a partir de un sueño que puedo materializar.
Quienes la conocieron, la definen como una mujer que había nacido para la pantalla grande. Zully soñaba desde muy pequeña poder convertirse en una actriz de cine, admiraba a las grandes divas de Hollywood y se propuso desde su más temprana juventud lograr convertirse en una de ellas.
Y así fue, sin dudarlo dos veces se presentó a una prueba, convocada por el director Luis Bayón Herrera para el film 'Cándida', el segundo largometraje de Niní Marshall. Zully no le había dicho nada a nadie, no quería ilusionar; ni ilusionar demasiado a sus allegados, si su primer trabajo en el cine llegaba, sería una sorpresa para ella y para quien la había escuchado soñar.
El director de “Cándida” no pudo evitar mirar a esta adolescente que ya producía un gran impacto por ese entonces. La eligió para integrar el elenco de la película. Así, comenzaría la biografía de una joven que empezaba a concretar sus esperanzas.
Luego llegaron, otros filmes en los que tendría personajes secundarios como 'Bartolo tenía una flauta', junto a Luis Sandrini, y 'Azahares rojos'. En 1941, y luego de integrar los elencos de otros films, fue convocada para participar en 'Orquesta de señoritas'. El rodaje de esta película quedaría en la memoria de Zully, no sólo por el aspecto profesional sino también por el personal, ya que allí conocería al director Luis César Amadori, con quien se casaría años más tarde.
Promediando la década del ´40 Zully Moreno, ya no era aquella extra que interpretaba personajes intrascendentes, su talento comenzaba a hacerse notar en el mundo del cine. Por aquellos años integró los elencos de 'El profesor Cero', con Pepe Arias, y 'Papá tiene novia', donde conoció a Aída Luz, quien se convertiría en una de sus más entrañables amigas. Pero, el rol que resultó un pasaporte para obtener su primer protagónico fue 'En la luz de una estrella, dónde logró destacarse como actriz.
En 1943 llegó la gran oportunidad, compartiría el cartel como Mirtha Legrand en “Su hermana menor”, dirigida por Enrique Cahen Salaberry. El éxito comenzaba . Luego de estrenada esta película, Zully fue elegida para protagonizar “Stella”,un filme de alto presupuesto y realizado por Benito Perojo. Esta película convirtió a la actriz en una diva.
Todas las argentinas de aquel entonces, admiraban a una mujer que sabía naturalmente mantener el misterio y el glamour. Zully Moreno tenía un plus por sobre las actrices de la época, su intriga y sofisticación la convertían en la figura más hollywoodense de la Argentina . Ella se ocupaba de su elegancia, controlando y supervisando tanto las escenografías como su vestuario y maquillaje.
En 1944 se reencontraría con Luis César Amadori para filmar 'Apasionadamente', junto a Pedro López Lagar, y un año después, también dirigida por Amadori, protagonizó 'Dos ángeles y un pecador'. Luego filmaría
'Cristina' y 'Nunca te diré adiós', junto a Angel Magaña.
Hasta el momento, Moreno había demostrado talento para la actuación, pero su verdadero destaque se produce con 'Celos' junto a Pedro López Lagar, donde demostró ser una excelente actriz dramática.
La unión profesional traspasaría la pantalla grande, y así el director Luis César Amadori y Zully Moreno se casarían en abril de 1947. El éxito de esta dupla fue inolvidable. Ambos lograron realizar una de las películas argentinas más notables y recordadas por la historia del cine hispano. “Dios se lo pague”, se convirtió en uno de los filmes románticos realizados en el país que más suceso logró en las pantallas del mundo.
La figura de Zully no sólo era aclamada en la Argentina. A través de “Dios se los pague” fue premiada en Latinoamérica y en 1950 filmó tres películas en México. Su gran éxito en el exterior, fue de gran ayuda cuándo en 1955 tuvo que emprender un exilio forzoso tras ser investigada durante el régimen de Aramburu, por su vinculación con el peronismo.
Se radicó junto a su marido en España donde rodó, entre otros, el film 'Madrugada', por el que recibió un premio como mejor actriz.
En 1977 muere su compañero Luis César Amadori y poco tiempo después el misterio natural que rodeaba a Zully Moreno, se transformo en permanente. Casi nadie la volvió a ver. Afectada por el mal de Alzheimer, fue internada en un centro geriátrico y finalmente muere en 1999.
Zully Moreno, fue quizá quien mejor definió el concepto de “diva”. Una mujer que sabía ser inalcanzable, una estrella a la que se miraba y admiraba por su sofisticación, seducción y elegancia.
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