Eugenia Plano - www.vidapositiva.com
Hoy en día, ya no es necesario levantar un teléfono o ir corriendo a lo de un amigo para revelar aquello que atormenta, inquieta o simplemente, causa gracia. Internet, es la solución, como en muchas cuestiones de estos últimos tiempos.La identidad del emporio del secreto tiene nombre y apellido. Frank Warren, oriundo de Arizona, en los Estados Unidos ha reunido en su haber unas 400 mil confesiones ¿De qué se trata? El sitio se llama PostSecret y reúne desde las revelaciones más escabrosas hasta anécdotas de la vida cotidiana, que sus usuarios no han revelado a nadie, excepto a la Web.
Parece ser que miles de personas buscan en Internet aquello que no encuentran o no buscan en la vida real, una persona. El éxito de este sitio es tal, que ya supera las 480 millones de visitas y su aplicación para fue en los últimos meses la más descargada de todos los programas de redes sociales.Quizá lo más llamativo de este hecho, no sea la confesión de los secretos en sí mismo, sino como la Web le ha brindado al usuario la posibilidad de hacer aquello que en la vida real le es imposible. Quizá si se le cuenta un secreto a un interlocutor habrá una respuesta, un gesto o un consejo. En cambio, el anonimato que brinda Internet (en el sitio no se permite inscribirse con el nombre real) legitima una impunidad y un 'no ser uno mismo' que hace más fácil el camino para una confesión si respuesta, o si la hay, nadie nos conoce, no habrá un 'daño al ego' o 'un dolor al alma'. Quien juzga es un desconocido.
Pero no sólo de secretos se trata la cuestión.
El preservar la identidad para cometer algún 'pecado' ha llegado a otros ámbitos, como el de la infidelidad. Hoy existen sitios especializados en el tema que le garantizan al usuario la posibilidad de tener una relación extramatrimonial sin ser descubierto, en la invisibilidad de la Web.Uno de estos sitios se llama Ohhtel.com y lo insólito de su servicio es que 'sólo aceptan personas casadas'. Es decir, se dedica exclusivamente a mujeres u hombres casados que quieren ser infieles y a la vez conservar su matrimonio. Y encontraron un mercado enorme: en los Estados Unidos se suma un nuevo miembro cada 30 segundos. Ohhtel ya se encuentra presente en la mayoría de los países del mundo y recientemente, desembarcó en la Argentina, dónde ya cuenta con 75 mil inscriptos.
La tecnología ha brindado innumerables avances en la mayoría de los aspectos de la vida, pero esta posibilidad abierta de negar la identidad para no obtener respuestas de un interlocutor o conseguir privacidad para el engaño, es no sólo negarse a uno mismo es eliminar a otro para legitimar acciones propias.Muchos intelectuales de la posmodernidad han definido esta época como la era del narcisismo, pero no vaya a ser cosa que el egocentrismo no se torne en la esquizofrenia de no reconocerse a sí mismo, de tener que fragmentarse en diversas identidades para no tener que relacionarse.
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