El bienestar de los enfermos de Parkinson y su capacidad de
sobrellevar la enfermedad se ve enormemente influido por su
reacción psicológica ante su estado. Es fundamental tener una
actitud positiva para mantener la autoestima, estar de buen
humor y aprovechar al máximo la vida.
Un profundo conocimiento de la naturaleza de la EP y de sus
efectos le ayudará a mantener su autoestima, a disipar sus
temores infundados, a reducir su estrés y a fomentar su
independencia. Su implicación en todas las decisiones sobre el
tratamiento de su EP le ayudarán a controlarse mejor y a tener
una mayor confianza en el futuro.
Las personas con la enfermedad de Parkinson (EP) son
especialmente vulnerables al estrés y puede que lo soporten con
más dificultad que otras. Esto puede manifestarse en emociones
desagradables tales como tensión, enfado, miedo o irritabilidad;
en síntomas físicos tales como sudores, dolores de cabeza,
palpitaciones y tensión muscular; en unos comportamientos
atípicos tales como intentar evitar las situaciones o reaccionar
exageradamente; y en el deterioro en las relaciones y en cómo
enfocar las situaciones sociales.
Incluso las situaciones cotidianas pueden resultar estresantes
para las personas con EP; por ejemplo, cuando deben firmar
rápidamente en presencia de otros, cuando van a pagar al
supermercado, o cuando descienden del transporte público.
Cuanto más estresado esté, peores serán sus síntomas de
temblor, rigidez e inestabilidad y más difícil le resultará
sobreponerse a ellos.
Enfermedad de Parkinson: Hacer vida normal
Esta información ha sido elaborada por
profesionales y miembros no
profesionales del Proyecto Infopark
Última actualización: 07/02/04
This study is funded by the
European Commission under the
Fifth Framework Quality of Life
Programme, Contract Number
QLK6 2000-00303
Hay muchas maneras de reducir el estrés. Es im portante que se
conceda a sí mismo mucho tiempo y que no tenga que ir con
prisas. Intente priorizar las actividades y establézcase unos
objetivos realistas. También le irá bien mantenerse en forma y
hacer ejercicio de manera regular. A muchos les resultará de gran
utilidad aprender técnicas de relajación y respiración así como el
yoga y la meditación. A muchas personas quizás les beneficie
acudir a un psicólogo o asistente social.
Los sentimientos de humor bajo y ansiedad son habituales en
personas con EP. Pueden desarrollarse en cualquier fase y
parecen estar más relacionados con los cambios químicos que
padecen en el cerebro que con una reacción ante los problemas
que pueden causar. La depresión puede tratarse mediante un
tratamiento médico y psicológico adecuado. Hablar sobre sus
miedos y preocupaciones con un profesional puede ayudarle a
saber cómo sobrellevarlos y a desarrollar una actitud más positiva.
Los antidepresivos, aunque no tienen una eficacia inmediata,
pueden resultar útiles en muchos casos.
Los problemas en el habla, el reducido lenguaje corporal y el
pensamiento más lento relacionados con la EP pueden suponer un
enorme impacto en su vida social y llevarle a la soledad y el
aislamiento. Debe intentar mantener una red social activa y
sustituir los contactos sociales perdidos por otros nuevos.
Las relaciones sexuales y familiares también pueden verse
afectadas. No dude en hablar abiertamente de sus preocupaciones
sobre el cambio en las relaciones personales con los más
allegados. Ambas partes deberán proceder a los ajustes
necesarios para garantizar una relación continuada y satisfactoria.
MÁS INFORMACIÓN:
Exprese sus sentimientos y preocupaciones con sus médicos y
otros profesionales, los cuales le remitirán, si es necesario, al
especialista que precise.
The Parkinson’s Disease Society (teléfono +44 (0)20 7931 8080;
http://www.parkinsons.org.uk) también puede ofrecerle ayuda y
consejos.
Páginas web útiles:
National Association for Mental Health http://www.mind.org.uk
The Parkinson’s Disease Society