19/05/2011. En torno a 120 niños y niñas menores de 18 años se encuentran a la espera en un centro de retención en la isla italiana de Lampedusa después de recorrer el Mediterráneo a bordo de una barca. La situación en la que llegan estos niños a la costa es siempre la misma: llegan con frío, hambrientos y llenos de miedo. Circunstancias normales si se tiene en cuenta el fatídico trayecto que realizan en medio del mar sin agua, sin comida y sin nada para abrigarse.
Y aquellos que logran cruzar son siempre los que tienen más suerte. Muchas de las barcas encuentran problemas durante el trayecto quedándose a la deriva en medio del mar, sin comida ni agua, durante días. La semana pasada, una barcaza con 600 personas naufragaba cerca de Trípoli produciendo al menos 470 muertos. Dos días más tarde, en Lampedusa, cayeron al agua desde su barca 528 inmigrantes, entre ellos numerosos niños y mujeres. Las cifras apuntan que más de mil personas han muerto ahogadas en el Mediterráneo en los últimos tres meses cuando intentaban huir de Libia.
Los niños y las niñas, siempre los más vulnerables
Los niños y las niñas son siempre los más vulnerables frente a la desnutrición, el frío y el riesgo de morir ahogados en el mar. Muchos de aquellos que llegan a la isla, lo hacen en un estado psicológico muy débil. Khaled, de 16 años, le contaba a nuestros compañeros que su hermano mayor había muerto ahogado al tratar de cruzar el mar desde Túnez. “El trayecto duró más de 18 horas y el mar estaba muy violento”, explicaba. “La barca en la que iba mi hermano se hundió con 41 personas a bordo. Sólo cinco pudieron sobrevivir. Pensé que mi barca también naufragaría pero al final nos rescató una barca de salvamento”.
Uno solo se puede imaginar el miedo y la desesperación que lleva a estos niños y niñas a correr el riesgo que corren para llegar a Europa. Muchos de ellos huyen de la violencia más atroz y, sin embargo, tratar de llegar al lugar seguro que ansían, les expone a un riesgo todavía mayor.
Cerca de 1.500 menores no acompañados trasladados a Italia desde Lampedusa
Desde principios de este mes de mayo, cerca de 3.000 inmigrantes han llegado Lampedusa, destino turístico tradicional convertido ahora en puerta de entrada a Europa para los que huyen de la violencia en el norte de África. Muchos de ellos han sido transferidos a Italia pero más de 300 permanecen en los centros de retención de la isla.
Desde el inicio de 2011, en torno a 1.500 niños y niñas no acompañados han sido trasladados a Italia. Estamos trabajando para ayudar a los niños y niñas que permanecen en Lampedusa, tanto con apoyo legar para los recién llegados como asegurando que reciben comida y agua tan pronto como llegan a la costa.
Fuente: www.savethechildren.es