Editorial del Diario La Nación - Lunes 1 de noviembre de 2010 - De acuerdo con ese estudio, difundido en los últimos días en Berlín, la Argentina ha sido nuevamente aplazada a la hora de ser evaluada en materia de transparencia y lucha contra la corrupción.
Como desde hace cinco años, nuestro país exhibió un paupérrimo puntaje en materia de percepción de la corrupción: 2,9 sobre 10.
El ranking es contundente sobre la posición que ocupa la Argentina en el mundo. Nuestro país se sitúa en el puesto 105° sobre un total de 178 países analizados. Muy por encima de la Argentina se ubican otros países latinoamericanos, como Chile (puesto 21°), Uruguay (24°), Brasil (69°) y Colombia (78°). Sólo cinco países de América latina se encuentran por debajo del nuestro: Bolivia, Paraguay, Honduras, Haití y Venezuela.
El informe de Transparencia Internacional 2010 destaca, como en otras ocasiones, que los países que mejores puntajes alcanzan son Dinamarca, Nueva Zelanda y Singapur, con 9,3 puntos, seguidos por Finlandia y Suecia.
La evaluación en nuestro país, coordinada por la asociación civil Poder Ciudadano, fue realizada a partir de encuestas a funcionarios, líderes de opinión, periodistas, empresarios, dirigentes políticos y ciudadanos.
Quienes efectuaron el estudio destacan que entre las causas posibles del estancamiento argentino existe un desinterés del Gobierno por luchar contra la corrupción y en la impunidad derivada de causas judiciales que no avanzan al ritmo que deberían.
No es Transparencia Internacional la única organización que ubica en un lugar tan poco decoroso a la Argentina. Distintas entidades internacionales han puesto de manifiesto las dificultades de nuestro país para seducir a inversores extranjeros.
Por ejemplo, un trabajo de la Fundación Getulio Vargas, de Brasil, muestra a la Argentina como un mercado de potencial medio para invertir, según surge del llamado Indice de Clima Económico, para el que se consultaron a más de 130 especialistas de 17 países. De acuerdo con el relevamiento, entre 11 naciones de América latina, la que presenta un mejor clima económico y de negocios es Brasil, con un puntaje de 7,8; lo sigue Chile, con 7,4; Perú, con 7,3; Uruguay, con 7; Paraguay, con 6,3, y Colombia, con 5,8. La Argentina aparece en el séptimo lugar, que comparte con Ecuador, ambos con una evaluación de 5,3 puntos.
Diversos son los factores que contribuyen a crear y mantener un buen clima para atraer inversiones a los países, pero fundamentalmente se destacan los siguientes: solidez de las instituciones públicas, estabilidad política, imperio de la ley, respeto por la seguridad jurídica y la propiedad privada, baja corrupción, estadísticas confiables, régimen impositivo no distorsivo y previsibilidad de las acciones y decisiones. La ausencia, en mayor o menor grado, de todos y cada uno de estos factores, hace de la Argentina un país poco atractivo para las inversiones.
Ejemplos de estas debilidades sobran y se extienden desde el rápido archivo de causas judiciales por corrupción de funcionarios y el lentísimo avance de otras hasta las sospechosas relaciones comerciales con Venezuela, pasando por las numerosas trabas burocráticas y el creciente intervencionismo estatal en la economía.
No se trata de adjudicar desde la 'virtualidad' este conjunto de debilidades a la Argentina. Por el contrario, son datos de una realidad que duele y que reclama una solución duradera.
Fuente: http://liberpress.blogspot.com