“Me despertaron los ladridos de Eva y luego los gritos de mi señora. Salí corriendo al patio. Cuando llego a la pileta veo la terrible escena con mi mujer llorando y el nene inconsciente”, relató su papá Gustavo Bellegia en diálogo con el diario Crónica. “Rápidamente le practiqué los primeros auxilios y Gino, que estaba muerto cuando lo agarré, comenzó a vomitar el agua y respirar”, suspiró a continuación.
El hecho ocurrió la tarde del domingo, antes de las 17, mientras el padre de Gino dormía una siesta y su mamá realizaba tareas domésticas en el interior de la casa. El pequeño de dos años y medio caminaba por el borde de la pileta que no tiene cerco perimetral y cayó sin saber nadar. Fue entonces que alerta, Eva lo vio y comenzó a ladrar hasta que alguien se acercara a sacarlo.
“La verdad que le debemos la vida a Eva, sin su aviso seguro que no podríamos haber hecho nada. Nuestra vida hubiese cambiado para siempre por ese pequeño descuido. Es una perra increíble, muy amiga de mis hijos, muy atenta y cariñosa”, señaló.
Fuente: www.guialaplata.net