Artes y Cultura
Oda al gato
Pablo Neruda


[ 25/7/2012 ]

El poeta chileno Pablo Neruda (1904-1973) escribió odas a los átomos, los libros, las abejas, los trenes del sur, las cosas, el diccionario, las estrellas.... y, cómo no, también a los gatos en su libro de 1959 Navegaciones y regresos.

ODA AL GATO

Los animales fueron imperfectos, largos de cola, tristes de cabeza. Poco a poco se fueron componiendo, haciéndose paisaje, adquiriendo lunares, gracia, vuelo. El gato, sólo el gato apareció completo y orgulloso: nació completamente terminado, camina solo y sabe lo que quiere.

El hombre quiere ser pescado y pájaro, la serpiente quisiera tener alas, el perro es un león desorientado, el ingeniero quiere ser poeta, la mosca estudia para golondrina, el poeta trata de imitar la mosca, pero el gato quiere ser sólo gato y todo gato es gato desde bigote a cola, desde presentimiento a rata viva, desde la noche hasta sus ojos de oro.

No hay unidad como él, no tienen la luna ni la flor tal contextura: es una sola cosa como el sol o el topacio, y la elástica línea en su contorno firme y sutil es como la línea de la proa de una nave. Sus ojos amarillos dejaron una sola ranura para echar las monedas de la noche.

Oh pequeño emperador sin orbe conquistador sin patria, mínimo tigre de salón, nupcia sultán del cielo de las tejas eróticas, el viento del amor en la intemperie reclamas cuando pasas y posa cuatro pies delicados en el suelo, oliendo, desconfiando de todo lo terrestre, porque todo es inmundo para el inmaculado pie del gato.

Oh fiera independiente de la casa, arrogante vestigio de la noche, perezoso, gimnástico y ajeno, profundísimo gato, policía secreta de las habitaciones, insignia de un desaparecido terciopelo, seguramente no hay enigma en tu manera, tal vez no eres misterio, todo el mundo te sabe y perteneces al habitante menos misterioso, tal vez todos lo creen, todos se creen dueños, propietarios, tíos de gatos, compañeros, colegas, discípulos o amigos de su gato.

Yo no. Yo no suscribo. Yo no conozco al gato. Todo lo sé, la vida y su archipiélago, el mar y la ciudad incalculable, la botánica, el gineceo con sus extravíos, el por y el menos de la matemática, los embudos volcánicos del mundo, la cáscara irreal del cocodrilo, la bondad ignorada del bombero, el atavismo azul del sacerdote, pero no puedo descifrar un gato. Mi razón resbaló en su indiferencia, sus ojos tienen números de oro.



Comentarios (2)
OMAR | 27/7/2012
Y Dios creo al gato, para que el hombre pudiese acariciar al leon...Feli, volveremos a jugar en el Cielo, sera divertido acariciarte y sentir el calorcito de tu piel y esa sonrisa siempre dispuesta..Hasta luego
PEDRO PISANI | 25/7/2012
Los gatos como los perros son grandes amigos del ser humano, lo respetan y lo aman como el que mas, por ello lamento la pérdida de uno de ellos tanto como la de un amigo, porque lo son de verdad



Su comentario puede no verse reflejado en forma inmediata, dado que nuestros sistemas procesan la cola de mensajes y analizan cada uno para ser publicado.
Los mensajes repetidos pasan al final de la lista.

Querido lector, recuerde:
Somos el mensajero, no el mensaje.
Si necesita contactarse con alguna institución o preguntar algo específico que esté publicado en el sitio web, la respuesta que busca puede estar en el articulo mismo.
Le recomendamos repasar la información publicada antes de consultar.
Muchas Gracias.


Agregar un comentario a la nota
Oda al gato
Nombre
E-mail
Comentario (máx. 255 caracteres)


CAPTCHA
Escriba aquí abajo los caracteres de la imagen de arriba

Ampliar Imagen
Ampliar Imagen