[ 12/6/2012 ]
Eugenia Plano
Corresponsal en Argentina / www.vidapositiva.com
Foto: Marc van der Aa
Hace menos de un año desembarcó en la Argentina OHHHTEL.COM, un sitio de citas exclusivo para personas casadas que ya reúne 75.000 inscriptos y el 87% se encuentra bajo el matrimonio. Con respecto al país, hay un dato más que revelador, a dos meses de su lanzamiento la cantidad de argentinos inscriptos dobló a los de Estados Unidos en un mismo período de tiempo. Este sitio es uno de los tantos que ofrecen garantía de ejercer una doble moral sin ser descubiertos, ¿por qué? Lejos de querer divorciarse los usuarios de estas redes de contacto, quieren preservar su matrimonio pero a su vez admiten “no pueden evitar la infidelidad” y buscan un territorio seguro para no ser descubiertos.
Es decir, estos portales de infieles brindan un aval, a cambio de una cuota mensual, para que sus parejas no descubran su vida paralela. Su promoción lo dice sin disimulo: “Ohhtel.com es un sitio que se caracteriza por ofrecer una alternativa a quienes se encuentran casados y no tienen una vida sexual satisfactoria con su pareja, pero valoran su matrimonio y desean conservarlo. Ohhtel.com facilita el contacto entre personas en la misma situación que desean una forma anónima y segura de encontrar un compañero/a para satisfacer sus necesidades sexuales, que les garantice simplemente un buen momento, sin ningún otro compromiso“, asegura el portal en una gacetilla de prensa.
Ohhtel.com sólo forma parte de un gran número de sitios a lo largo y a lo ancho del mundo que ofrecen idénticos servicios con promesas de silencio y efectividad para el hombre o la mujer infiel. La empresa pionera en el rubro se llama Ashley Madison y fue creada por el canadiense Noel Biderman hace una década atrás.
El empresario de la infidelidad vía Web tuvo la idea cuándo trabajaba como manager de deportistas de élite y se las ingeniaba para cubrir sus infidelidades. Entonces, pensó que ese servicio tenía su precio y todavía no había quien lo hubiera pensado como un negocio. Entonces, decidió dejar de hacer favores y cobrar por su “trabajo”.
Biderman invirtió un millón de dólares en la creación de AshleyMadison.com y en tan sólo seis meses había recuperado toda su inversión. La realidad del portal habla por sí misma: tiene 13,5 millones de usuarios, está registrado en 22 países y cada seis segundos un nuevo socio se da de alta.
Quizá lo más sorprendente del éxito rotundo de estos portales sea como en el siglo XXI cuándo la elección de pareja ya no rige bajo estrictos cánones sociales o de status y existe la posibilidad real y legal del divorcio, la infidelidad no sólo es un boom sino que hasta se contrata a “agentes digitales” para garantizar el no ser descubierto. Es decir, la doble moral no sólo no es cosa del pasado sino que se ha convertido en un negocio multimillonario. Biderman compara este mercado con el del juego y el alcohol ya que “la infidelidad es un negocio a prueba de recesión”, asegura. Y si hablamos de números no se equivoca, en plena crisis del año 2007 en Estados Unidos, el sitio creció de forma descomunal. España también es un caso testigo de esta tendencia. En plena recesión económica AshleyMadison.Com cuenta con 630.000 inscriptos españoles y este país se ha convertido en el sitio de mayor cantidad de usuarios después de Estados Unidos.
En un mundo en el cuál los valores dicen estar en crisis, hay quienes lo capitalizan en negocio. La infidelidad hoy se ha convertido en mercado y la doble moral en una conducta que para algunos persiste a pesar de la libertad.
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