Eugenia Plano
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5 de febrero 2012.
El 9 de junio de 1956, el general Juan José Valle junto a un grupo de militares y militantes peronistas intentaron un alzamiento contra el gobierno de facto. El resultado fue el fusilamiento de militares y civiles. La escalada de represión y muerte comenzaba.
La respuesta de Perón a este hecho se conoció a través de una carta que le envió a John William Cooke en la que expresó una crítica a los militantes por “su apresuramiento y falta de prudencia” . Además, aseguraba que sólo su ira por haber debido sufrir el retiro involuntario los había motivado a actuar.
Los intentos por volver al país, comenzaron en diciembre de 1964 bajo el gobierno de Arturo Illia. Pero la presidencia ratificó su prohibición y le pidió a la dictadura militar que gobernaba Brasil que lo detuviera al realizar escala técnica en ese país y lo retornara a España.
Los golpes de estado fueron la constante en la Argentina de la década del ‘50 y el ‘60. Lejos de aplacar la identidad peronista, las dictaduras militares acrecentaron los deseos de vuelta de su líder. La prohibición despertó la pasión por el justicialismo en las nuevas generaciones. Este contexto, es inseparable de la biografía latinoamericano de entonces, signada en estos años por procesos revolucionarios y un gran auge de las ideologías de izquierda en el mundo.
Estos movimientos progresistas a nivel internacional estuvieron encabezados por intelectuales, artistas y estudiantes universitarios que exigían un nuevo modelo político, económico y social. Del hipismo al existencialismo, los ´60 estuvieron atravesados por la búsqueda y el encuentro de nuevos ideales.
En la Argentina, la mayoría de los jóvenes se identificaron con la figura de aquel líder que “no se podía nombrar”. La represión de los símbolos peronistas, despertó el interés y luego la adhesión absoluta de las nuevas generaciones al líder que estaba en el exilio, esperando volver.
En este marco, surgen en el país las organizaciones armadas peronistas
Una de las grandes particularidades de estas agrupaciones era su inclinación política, las combinaciones ideológicas eran prácticamente dicotómicas. Perón, un confeso creyente de la derecha, era el símbolo de organizaciones que fusionaban el peronismo con la izquierda, el marxismo, el comunismo o el liberalismo, y en algunos casos en la misma agrupación, como fue el caso de Montoneros.
Esta organización armada realiza su primera aparición pública el 1 de junio de 1970 a través de un comunicado en el cual se hacía cargo del secuestro y asesinato del general Pedro Eugenio Aramburu, quien había encabezado el golpe de estado de 1955 que derrocó a Perón. Aunque la organización ya existía hacia varios meses, este hecho los ubicó públicamente.
Rodolfo Galimberti , líder de la agrupación viajó hacia España con una carta de Montoneros, dirigida a Perón y en la cual le explicaban los motivos del secuestro y asesinato de Aramburu. En este escrito también ratificaban su intención de ser el brazo armado del peronismo.
Desde Madrid, Juan Domingo Perón incentivó a Montoneros en su proceder guerrillero ya que de esta manera lograría desestabilizar a los gobiernos de facto de la llamada Revolución Argentina que gobernaban el país. Además, les prodigó elogios tales como “juventud maravillosa“, e inclusive en una carta, refiriéndose a la ejecución del Aramburu, les escribió “encomio todo lo actuado“.
Sobre fines de la década del ´60 y principios de los ´70, los reclamos populares por la vuelta de Perón eran una realidad en todo el país. Desde el exilio Perón seguía apoyando a las que llamó “formaciones especiales” (Montoneros y ERP) para seguir presionando su vuelta al país.
Finalmente, el general Alejandro Lanusse quien había tomado el poder en 1971, decidió el retorno de la democracia.
Todavía estaba vigente la prescripción y por lo tanto Perón no podía regresar a la Argentina, entonces desde su exilio dispuso que el candidato sea Héctor José Cámpora. El 11 de marzo de 1973 gana las elecciones con el 49,5% de los votos.
Cámpora levanta la prescripción, Perón regresaba a la Argentina. Su vuelta se produce el 20 de junio de 1973, fecha en la que se producen los hechos conocidos como la “Masacre de Ezeiza”.
Tras 18 años de exilio, la expectativa de los seguidores de Perón era inconmensurable, y así esperaron a su líder en los alrededores del aeropuerto internacional donde estaba programado que arribara la aeronave. Por ese entonces, se calculó que el número de personas que llegaron a Ezeiza fue de un millón y medio, siendo la mayor concentración en la Argentina. Allí se encontraba la agrupación que facilitó el regreso, Montoneros.
La concentración estuvo signada por los enfrentamientos entre los grupos armados paramilitares a cargo del operativo de seguridad y militantes de Montoneros, que habían concurrido armados. El saldo fue una tragedia en la cual nunca se terminó de saber la cantidad de muertos exacta. El hecho quedó absolutamente impune y nunca fue investigado judicialmente.
Perón nunca llegó a Ezeiza, la aeronave que lo traía fue desviada al aeropuerto de Palomar y por la noche siguieron las corridas y los enfrentamientos armados. Este episodio era sólo la antesala de los años por venir en la Argentina.
Perón se hacía del poder. El 13 de julio de 1973 Cámpora renuncia y así le deja el camino libre para su presentación en nuevas elecciones.
Perón ganó con el 62% de los votos contra el candidato de la Unión Cívica Radical, Ricardo Balbín. El líder del movimiento peronista se convertía en presidente, con su esposa Isabel Martínez de Perón de vice.
Su tercer mandato estuvo signado por los conflictos continuos entre sus seguidores de izquierda y derecha, y a su vez por la formación de una de las agrupaciones más siniestras que hayan existido en el país: la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina).
Esta organización fue liderada por José López Rega, secretario privado del presidente y conocido por sus prácticas esotéricas, razón por la cuál lo llamaban el “brujo”. Su carrera en el poder fue vertiginosa, fue ascendido a Comisario General por Perón en un solo paso e inmediatamente nombrado Ministro de Bienestar Social del gobierno. .
López Rega malversó fondos del estado para financiar la Triple A, que asesinó y torturó a quienes se encontraban bajo sospecha de “infiltración marxista”. Esta agrupación también contó con el apoyo, colaboración operativa e inteligencia militar para atentar violentamente, no sólo contra los cuadros Montoneros y las juventudes políticas de la Tendencia Revolucionaria, sino también contra cualquier ciudadano sospechoso de poseer una ideología de izquierda.
Perón muere el 1 de julio de 1974 y la presidencia fue ocupada por su esposa. Desde entonces el país estuvo signado por la muerte, la violencia y la inoperancia, a lo que le siguió uno de los períodos más dolorosos de la Argentina.
El 24 de marzo de 1976 asumía la junta militar y su perverso y genocida sistema . Hasta 1983 la Argentina no volvería a la democracia.
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