[ 5/8/2012 ]
Muchos podrían decir de la Argentina de hoy que la crisis hizo mella sobre las Pequeñas y Medianas Empresas o tiene como principales protagonistas a comerciantes con escaso patrimonio. Pero, la realidad dice lo contario. Las grandes compañías multinacionales también han sufrido los efectos de la inflación, la recesión y las trabas cambiarias, entre otros factores. Uno de los principales rubros afectados en este sentido es la industria de la moda. Nadie pondría en tela de juicio la sustentabilidad y rentabilidad en el mundo de marcas internacionales como Emporio Armani, Yves Saint Laurent, Escada, Cartier y Ralph Lauren. Estas compañías han anunciado recientemente, que se retiran del mercado argentino. Los motivos se vinculan con las circunstancias que atraviesan a la mayoría de las empresas y sectores que conforman la economía argentina. Además de la baja estrepitosa en el consumo, a las marcas internacionales se le suma la falta de stock por las trabas en la importación y la caída de entre un 30 y un 50% del turismo. Los extranjeros eran los principales consumidores de las marcas de categoría en la Ciudad de Buenos Aires. Todos los días los medios de comunicación argentinos, en realidad algunos otros viven en la tierra del “nunca jamás”, reflejan diversas noticias que informan la caída de la economía en diversos rubros.
Sumar cada uno de los datos y contextualizarlos, lleva a la conclusión que “nadie está salvo”. Quizá, al contrario de lo que podría creerse a nivel popular, los grandes capitales también son protagonistas de una crisis que no discrimina.
• Pero, siempre hay alguien que se beneficia en el ocaso. En la economía como en la vida, hay quienes saben capitalizar el dolor de muchos para transformarlo en la oportunidad de unos pocos.
Otra de las noticias de esta semana, que compartió los titulares con el cierre de compañías en el país y la recesión general, fue el incremento de los patrimonios del poder y aumento de sueldos para los medios oficiales como la agencia Télam, ahora dirigida por Fabián Rodríguez, dirigente de La Cámpora, organización al mando de Máximo Kirchner.
Entonces, los beneficiarios de la crisis económica están en el Estado. Según las declaraciones juradas presentadas por los funcionarios a la Oficina Anticorrupción, sus patrimonios no dejan de subir. Todavía no se conocieron, los datos que revelan el estado patrimonial de la presidenta, Cristina Fernández, y su vice, Amado Boudou, pero algunos funcionarios ya están en la lista de los únicos que ganan con la recesión.
Por ejemplo, el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, el ministro de Educación, Alberto Sileoni, y el titular de la cartera de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao, incrementaron notablemente sus correspondientes patrimonios. Según lo que ellos mismos declararon en tan sólo un año sus fortunas crecieron casi un 50%.
El caso de Parrilli es ejemplificador, en el 2010 tenía como un total patrimonial de unos 414.365 pesos y en 12 meses superó el millón de pesos:1.364.959 pesos, es su patrimonio actual, creciendo en un 43,5%.
Otro caso es el del jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina cuya fortuna creció un 43%. Es decir, pasó de tener en el 2010, 1.015.617 pesos a concentrar en el 2011, 1.453.560 pesos. La realidad del poder dista antagónicamente de la situación que traviesan todos los argentinos. No hay clase, status o condición social que pueda decir hoy que su actualidad esté atravesada por el crecimiento. Hoy, hay sólo algunos pueden decir que hay una Argentina para el beneficio de pocos.
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