Eugenia Plano - www.vidapositiva.com
29 de enero 2012
Foto:Marc van der AA by vp.com
Hay un dicho popular, que debería someterse a revisión: “una persona puede salvarse de todo, menos del ridículo” ¿Mito o realidad? Definitivamente en el 2012 es un mito ¿Por qué? La actualidad farandulera y del mundo el espectáculo argentino nos ha dado sobradas muestras que un traspié, error o barbaridad pasa sin pena, ni gloria. Oídos sordos para palabras necias es una constante que el viento se ha podido llevar.
Si pensamos en los grandes de la pantalla chica, habrá contados ejemplos para verificar la teoría. Aunque lejos del arte, pero cerca del rating los exitosos de la tevé son incombustibles.
Una de las figuras número uno de la Argentina, es sin lugar a dudas Susana Gimenez. Ella ha creído en la existencia de los dinosaurios en el siglo XXI, ha estado implicada en causas judiciales y hace menos de un año ha declarado públicamente “el que mata tiene que morir”. Bromas, delitos y exabruptos, cuya respuesta popular es “y bueno es Susana”.
Inexplicablemente, si nuestras divas atropellan a la razón, el público las aplaude de pie. Otro caso, de una estrella cuya lengua hace uso y abuso del maltrato y la constante subestimación del otro, es Moria Casán.
La diva del teatro y la televisión, sale prácticamente a diario en cadena nacional halagándose a si misma y destruyendo a diestra y siniestra a sus colegas que son “viejas, gordas, fracasadas o pasadas de moda”. Lo más notable es que Moria ya lejos se encuentra de sus 20 años y tampoco baila, canta o actúa, su rol en la actualidad se basa en opinar en diversos programas de chimentos sobre la “envidia” de las nuevas generaciones, que “se cuelgan de ella”. La Casán, sigue en el ruedo a través de su lengua karateka y como sucede en este mundo del revés, sale vivita y coleando.
Otra figura que supo ser una vedette de primera línea y hoy es “bizarra”, es nada más y nada menos que Adriana Aguirre. Mientras todos se preguntan ¿cómo hace para seguir vigente? Ella lo hace. Casada con Ricardo García, de profesión imitador de Sandro, la ex bailarina de teatro de revistas, todavía es entrevistada sólo por realizar escándalos mediáticos con su marido. A pesar, del absurdo más extremo, ella sigue ocupando cientos de minutos en la tevé, y el público lejos de indignarse, se ríe con ella o de ella, eso ya es un misterio.
Pero, sin dudas uno de los incombustibles más representativos de la Argentina, es el número uno de la pantalla chica. Marcelo Tinelli tiene 22 años en la tevé con un mismo programa que ha sido de deportes, música, humor y hoy “baila por un sueño”. El ciclo ha sido protagonista de las mayores peleas de la tevé y su contenido ha sido sancionado por el COMFER en incontables oprotunidades por actos vinculados con la violencia y discriminación y la difusión de imágenes no aptas para el horario de protección al menor. Pero, el conductor lejos de la reprobación popular, sigue teniendo la medición más alta de la Argentina.
Quien formó parte de este ciclo en el 2011 y fue protagonista de estos actos de violencia y discriminación fue Graciela Alfano. Quien supo ser una de las mujeres más bellas de la Argentina, hoy se le desconoce profesión. Su labor diaria es la de generar rating a fuerza de conflictos. Ha tratado de “sidoso” al director teatral Aníbal Pachano y sugirió haber sido la amante del integrante de la junta militar de 1976, Emilio Massera. Sus exabruptos y maltratos, no la han detenido, y lejos de prenderse fuego, fue una de las figuras más entrevistadas el año pasado.
Pero, entre los incombustibles hay quienes lejos del pan, el circo, el escándalo y la ausencia de talento, son quienes nos enorgullecen, y queremos seguir viendo, escuchando y admirando. Antonio Gasalla es hoy en día el artista de teatro más exitoso de la Argentina, con su “Más respeto que soy tu madre” logra que la risa y la inteligencia sean la combinación ideal.
Alfredo Alcón, es otro caso de virtuosismo en las tablas y en la vida. Es uno de los actores que ha logrado esa extraña coherencia entre los hechos y las palabras. Enrique Pinti, también es un artista que sigue escribiendo, actuando y por sobre todas las cosas, continúa con su gran talento de ayudar a pensar sin solemnidad. La trayectoria ha hecho enorme también a figuras que siguen en el ruedo con gran dignidad y talento, demostrando que si hay voluntad y vocación por el arte, hay esperanza.
Hay quienes atropellan a la razón, salen vivos y se nos hace inexplicable su vigencia, pero también están los otros, los buenos, los trabajadores, los virtuosos, que andan por el mundo y la creación haciendo la diferencia.
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